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25 septiembre 2007

La poesía

Continuando con las ondas poéticas. El siguiente fragmento es del buen Don Octavio Paz.


Poesía y poema



La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desaparición la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condensación del inconciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases.

Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no- dirigido. Hija del azar; fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo. Obediencia a las reglas; creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de lo real, copia de una copia de la Idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos, de la armonía universal. Enseñanza, moral, ejemplo, lengua de los escogidos, palabra del solitario. Pura e impura, sagrada y maldita, popular y minoritaria, colectiva y personal, desnuda y vestida, hablada, pintada, escrita, ostenta todos los rostros pero hay quien afirma que no posee ninguno: el poema es una careta que oculta el vacío, ¡prueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana!

¿Cómo no reconocer en cada una de estas fórmulas al poeta que las justifica y que al encarnarlas les da vida? Expresiones de algo vivido y padecido, no tenemos más remedio que adherirnos a ellas –condenados a abandonar la primera por la segunda y a ésta por la siguiente. Su misma autenticidad muestra que la experiencia que justifica a cada uno de estos conceptos, los trasciende. Habrá, pues, que interrogar a los testimonios directos de la experiencia poética. La unidad de la poesía no puede ser aislada sino a través del trato desnudo con el poema.

Al preguntarle al poema por el ser de la poesía, ¿no confundimos arbitrariamente poesía y poema? Ya Aristóteles decía que “nada hay de común, excepto la métrica, entre Homero y Empédocles; y por esto con justicia se llama poeta al primero y fisiólogo al segundo”. Y así es: no todo poema –o para ser exactos: no toda obra construida bajo las leyes del metro- contiene poesía. Pero esas obras métricas ¿son verdaderos poemas o artefactos artísticos, didácticos o retóricos? Un soneto no es un poema, sino una forma literaria, excepto cuando ese mecanismo retórico –estrofas, metros y rimas- ha sido tocado por la poesía. Hay maquinas de rimar pero no de poetizar. Por otra parte, hay poesía sin poemas; paisajes, personas y hechos suelen ser poéticos: son poesía sin ser poemas. Pues bien, cuando la poesía se da como una condensación del azar o es una cristalización de poderes y circunstancias ajenos a la voluntad creadora del poeta, nos enfrentamos a lo poético. Cuando –pasivo o activo, despierto o sonámbulo- el poeta es el hilo conductor y transformador de la corriente poética, estamos en presencia de algo radicalmente distinto: una obra. Un poema es una obra. La poesía se polariza, se congrega y aísla en un producto humano: cuadro, canción, tragedia. Lo poético es poesía en estado amorfo; el poema es creación, poesía
erguida. Sólo en un poema la poesía se aísla y revela plenamente. Es lícito preguntar al poema por el ser de la poesía si deja de concebirse a éste como una forma capaz de llenarse con cualquier contenido. El poema no es una forma literaria sino el lugar de encuentro entre la poesía y el hombre. Poema es un organismo verbal que contiene, suscita o emite poesía. Forma y substancia son lo mismo.

24 septiembre 2007

Creación literaria

Les comento rápidamente que estoy estudiando la licenciatura de Creación Literaria. Francamente desde la primera clase de una optativa que lleva justamente este nombre me ha costado mucho pero mucho llevar acabo los ejercicios que la profesora nos deja. Lo anterior me ha hecho reflexionar en por qué quiero escribir y par qué. En lo personal lo que he aprendido en las pocas clases que me ha dado me ha servido, y espero poder en determinado momento poder reflejar más de lo soy en los textos que escribo. No cabe duda, esto de escribir es algo muy complejo.

Quién no ha escrito un poema cuando está enamorado o cuando desea expresar algo que no se sabe ni como. Pues yo si lo hago y con mucha frecuencia, pero ya que los tengas que leer enfrente de todos, pues como que no me agrada mucho la idea, me gusta más que se queden en el anonimato algunos de mis escritos. Pero en fin, estoy segura que con el tiempo esto será diferente. Lo siguiente surgió de un ejercicio en donde todos colaboramos con palabras claves de qué es la poesía para nosotros. Después cada quien realizó una selección con las que más se identificaba. Las palabras que elegí se encuentran sobresaltadas con rojo.

Obscuridad que después del anonimato se hace amanecer
Liberación de recuerdos que en mi mente son fantasmas
Noche que por un rayo de luz es iluminación
Reflejo de de lo que se lleva dentro del alma.

Deseo que por barreras se notan frustradas
Sentimiento no expresado, no hablado que necesita de comprensión
Entender lo que lleva impregnada mi alma
Vivir sintiendo la curación de las palabras.