Y TAN UNIDO ESTA EL ASUNTO QUE YA VERÁN LO QUE SE VIENE, NO NECESARIAMENTE EN ACTOS DE RESISTENCIA SE REQUIERA A TODA LA RAZA, A TODA LA GENTE, PERO ESPERENSE, YA LO VERAN...
“LES HARÁ LA VIDA IMPOSIBLE”
El ex alcalde de la capital ha conseguido lo que muy pocos, y es que sus palabras aparezcan casi todos los días en los titulares de prensa. Se ha adueñado prácticamente del escenario político, desplazando hasta al presidente e incluso a su sucesor.
Con razón escribió el diario español El País este lunes que “el protagonismo del perdedor oficial de las elecciones y la ausencia del ganador configura un panorama inédito en México, que mantiene atónita a buena parte de la opinión pública”.
Porque si algo se le debe reconocer al Señor López, al que tanto desprecia el PAN y el presidente Fox, es que el tabasqueño marca la pauta, el ritmo y el tono de los acontecimientos políticos del país.
No hay día en que no haya al menos una declaración oficial de algún alto funcionario –desde el presidente hasta algún miembro de su gabinete o funcionario de medio pelo– o de algún dirigente oficialista reaccionando a declaraciones del Peje.
Aunque se le minimice, se le desprecie o se le rechace, en las altas instancias del poder todo el mundo está atento para salir al cruce de sus declaraciones.
Por lo demás, la Convención Democrática es una muestra más de que López Obrador sigue anotándole goles al gobierno foxista y a Calderón y colaboradores.
Para quienes piensan como el editorial de El País, que es un “intento ridículo de subvertir la democracia” o de un “arrebato mesiánico” más del Peje, tendría que verse más a fondo y entenderse como una forma válida del audaz político de mantenerse en la primera fila del escenario nacional.
En realidad, se trata de la segunda fase de sus movilizaciones orientadas a mantener una constante presión política contra el gobierno foxista, en momentos en que el mandatario está francamente debilitado y es objeto de cada vez más críticas.
Probablemente, fue un grave error mantener durante mes y medio bloqueadas Reforma, Juárez, Madero y el Zócalo. Quizá muchos crean que metió la pata al boicotear el último informe presidencial u obligar a Fox a dar el Grito en Dolores Hidalgo.
Pero en la lógica del movimiento de resistencia civil y del liderazgo que pretende consolidar El Peje, tiene mucho sentido su estrategia.
En primer lugar, como ya lo escribía la semana pasada un analista político, López Obrador consiguió mantener unidas a sus huestes, y evitar una desbandada. Ahora inclusive ya no controla sólo a un partido, el PRD, sino también a sus otros dos aliados, Convergencia y el PT.
Así también, si bien muchos de los “indecisos” que votaron a su favor salieron huyendo despavoridos al ver que su líder comenzaba a saltarse las trancas, López Obrador mantuvo cohesionados a sus “votantes duros”, entre los que se incluyen respetados intelectuales.
Además, al trasladar toda la culpa de su derrota al gobierno foxista y al IFE, logró evitar que se le reprochara o se le culpara de haber contribuido decididamente a la victoria de Calderón, lo que quizá realmente ocurrió.
De ese modo pudo dar una salida elegante a eventuales cuarteaduras y juicios sumarios y evadió sus responsabilidades. ¿No fue genial?
Ahora en su nuevo papel de “presidente legítimo” promete hacerles la vida imposible a Fox y a Calderón e incluso propiciar que éste último adopte su programa y cometa tal cantidad de errores que pronto sea objeto de múltiples críticas de la cambiante ciudadanía que hoy lo respalda. Y cuando eso ocurra, aparecerá como el “salvador de la Patria”, capaz de sacar al país del atolladero.
LA VIDA ELLOS SOLITOS SE LA HICIERON IMPOSIBLE A ELLOS MISMOS, LO QUE VAMOS A HACER ES COMO EN EL AJEDREZ DARLES JAQUE MATE...
“LES HARÁ LA VIDA IMPOSIBLE”
El ex alcalde de la capital ha conseguido lo que muy pocos, y es que sus palabras aparezcan casi todos los días en los titulares de prensa. Se ha adueñado prácticamente del escenario político, desplazando hasta al presidente e incluso a su sucesor.
Con razón escribió el diario español El País este lunes que “el protagonismo del perdedor oficial de las elecciones y la ausencia del ganador configura un panorama inédito en México, que mantiene atónita a buena parte de la opinión pública”.
Porque si algo se le debe reconocer al Señor López, al que tanto desprecia el PAN y el presidente Fox, es que el tabasqueño marca la pauta, el ritmo y el tono de los acontecimientos políticos del país.
No hay día en que no haya al menos una declaración oficial de algún alto funcionario –desde el presidente hasta algún miembro de su gabinete o funcionario de medio pelo– o de algún dirigente oficialista reaccionando a declaraciones del Peje.
Aunque se le minimice, se le desprecie o se le rechace, en las altas instancias del poder todo el mundo está atento para salir al cruce de sus declaraciones.
Por lo demás, la Convención Democrática es una muestra más de que López Obrador sigue anotándole goles al gobierno foxista y a Calderón y colaboradores.
Para quienes piensan como el editorial de El País, que es un “intento ridículo de subvertir la democracia” o de un “arrebato mesiánico” más del Peje, tendría que verse más a fondo y entenderse como una forma válida del audaz político de mantenerse en la primera fila del escenario nacional.
En realidad, se trata de la segunda fase de sus movilizaciones orientadas a mantener una constante presión política contra el gobierno foxista, en momentos en que el mandatario está francamente debilitado y es objeto de cada vez más críticas.
Probablemente, fue un grave error mantener durante mes y medio bloqueadas Reforma, Juárez, Madero y el Zócalo. Quizá muchos crean que metió la pata al boicotear el último informe presidencial u obligar a Fox a dar el Grito en Dolores Hidalgo.
Pero en la lógica del movimiento de resistencia civil y del liderazgo que pretende consolidar El Peje, tiene mucho sentido su estrategia.
En primer lugar, como ya lo escribía la semana pasada un analista político, López Obrador consiguió mantener unidas a sus huestes, y evitar una desbandada. Ahora inclusive ya no controla sólo a un partido, el PRD, sino también a sus otros dos aliados, Convergencia y el PT.
Así también, si bien muchos de los “indecisos” que votaron a su favor salieron huyendo despavoridos al ver que su líder comenzaba a saltarse las trancas, López Obrador mantuvo cohesionados a sus “votantes duros”, entre los que se incluyen respetados intelectuales.
Además, al trasladar toda la culpa de su derrota al gobierno foxista y al IFE, logró evitar que se le reprochara o se le culpara de haber contribuido decididamente a la victoria de Calderón, lo que quizá realmente ocurrió.
De ese modo pudo dar una salida elegante a eventuales cuarteaduras y juicios sumarios y evadió sus responsabilidades. ¿No fue genial?
Ahora en su nuevo papel de “presidente legítimo” promete hacerles la vida imposible a Fox y a Calderón e incluso propiciar que éste último adopte su programa y cometa tal cantidad de errores que pronto sea objeto de múltiples críticas de la cambiante ciudadanía que hoy lo respalda. Y cuando eso ocurra, aparecerá como el “salvador de la Patria”, capaz de sacar al país del atolladero.
LA VIDA ELLOS SOLITOS SE LA HICIERON IMPOSIBLE A ELLOS MISMOS, LO QUE VAMOS A HACER ES COMO EN EL AJEDREZ DARLES JAQUE MATE...
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