Deja Abascal al Senado decisión sobre Ruiz; la APPO se repliega
En la mesa de concordia, priístas y empresarios presionan para el envío de las fuerzas federales
En medio de la presión de la estructura priísta y empresarios de Oaxaca para que se envíe de inmediato la fuerza pública federal a la zona de conflicto, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, bajó de tono su discurso y advirtió que tal salida no resuelve la problemática en la entidad, aunque tampoco planteó, en la denominada mesa de concordia, la salida del gobernador Ulises Ruiz.
Al final del encuentro, al cual no asistió ningún integrante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) ni del magisterio, Abascal optó, una vez más, por una salida temporal: postergó la ejecución del operativo policiaco y dejó en manos del Senado la eventual salida del gobernador.
Ufano, Ruiz Ortiz declaró al final del encuentro, como portavoz de lo acontecido: ''No voy a renunciar, no voy a pedir licencia, no es una salida para resolver el conflicto (...) Nadie está por la represión, hay que aplicar la ley y el estado de derecho''.
Durante el desarrollo de la mesa, a partir de la cual se pretende firmar la próxima semana el Pacto por la gobernabilidad, la paz y el desarrollo del estado de Oaxaca, Abascal llamó a Ruiz y a la APPO a dejar atrás posiciones antagónicas e irreductibles. Criticó que mientras unos piden la salida de Ruiz Ortiz, otros, como los empresarios, le exigen la irrupción de la fuerza pública.
Esclarecimiento de homicidios
La APPO, dijo, expone diversas demandas, como el esclarecimiento de homicidios (José Jiménez Colmenares y Lorenzo San Pablo) y violaciones a derechos humanos, pero al final, tras sus consultas, otra vez regresan aquí con la misma exigencia: la salida del gobernador.
''¡Por eso tenemos que romper el círculo vicioso y llegar a acuerdos!'', expresó.
''¿Cómo crear condiciones para que Oaxaca recupere la paz y el orden? (...) Los invito a levantar sus miras, a ser generosos y concretos en sus intervenciones.''
Así inició el encuentro en el salón Revolución de Bucareli, casi al mediodía, hasta donde llegó también una comisión de defensores de derechos indígenas, acompañados por el pintor Francisco Toledo, para pugnar por el diálogo, pero ''con representación auténtica de la sociedad oaxaqueña''. Pidieron que no se utilice la fuerza para disolver las protestas.
Con un estricto marcaje de los organizadores del encuentro, para que no se excedieran los tres minutos fijados para cada intervención, Joel Aquino Maldonado, de la comunidad Yalala y coordinador del Centro Cultural Zapoteco, manifestó que los pueblos indígenas de Oaxaca ''no necesitan al Ejército ni a la Marina (...) Su presencia es una amenaza terrible que no se justifica'', expresó de pie, al igual que sus compañeros, ante decenas de invitados sentados a la mesa.
''Lo que se requiere, señor secretario, son estrategias para combatir la pobreza.'' Al final citó una frase de una encíclica del papa Paulo VI: "El nuevo nombre de la paz se llama desarrollo de los pueblos". Y para que en Oaxaca haya paz, enfatizó, se requiere desarrollo.
Fijada su postura, los defensores de derechos indígenas anunciaron su retiro de la mesa y entregaron su propuesta a Abascal. El funcionario les preguntó: ''¿Para qué se van? ¿Por qué no quieren dialogar?"
Adelfo Regino respondió: ''No es que no queramos dialogar, queremos hacerlo, pero bajo otras condiciones, con otra temática y procedimientos mutuamente acordados. Aquí no están representados los pueblos de Oaxaca''.
En la lista de los presentes aparecieron más personajes ligados al priísmo estatal. Entre los legisladores destacaron Patricia Villanueva Abraham, ex procuradora del gobierno oaxaqueño, a quien la APPO culpa de ''encubrir delincuentes y de dejar ir a los responsables de varios homicidios'', y Genaro Vázquez Colmenares, hermano de Pedro, ex gobernador, así como los ex titulares del Ejecutivo local José Murat y Diódoro Carrasco.
Uno de los factores que propiciaron el rechazo de la APPO a la mesa fue la amplia presencia empresarial, sector que se manifestó de manera insistente por el envío inmediato de la fuerza pública.
También estuvo presente el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca, Freddy Cabrera Alcántara, a quien la asamblea señala como uno de los principales beneficiarios del gobierno del estado.
De acuerdo con fuentes consultadas presentes en la reunión, Cabrera -junto con Adalberto Castillo y Avelino Soriano- instó al secretario de Gobernación a que antes del viernes, en caso de no alcanzar acuerdos con la APPO, entre la fuerza pública. Soriano inclusive propuso castigo para los manifestantes y suspensión de derechos para los profesores activistas.
Abascal advirtió que no le pidieran plazos fatales, porque el gobierno apuesta al diálogo y no a la represión. Les dijo que si se empleaba la fuerza pública era para brindar seguridad, pero estaba consciente de que esto probablemente no resolvería el conflicto de fondo.
El arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, insistió en que la Iglesia reprueba toda violencia y que es necesario buscar mecanismos de solución alternos, sobre todo porque en el estado hay rezago social y una ''enorme corrupción de muchos años''.
Gabino Cué, senador por Convergencia, lamentó que el secretario de Gobernación no tuviera un diagnóstico real de lo que acontece en la entidad. "Oaxaca vive momentos de enorme crispación social que, con una decisión que implique el uso de la fuerza pública, podría desbordarse a niveles que nadie desea'', dijo.
Propuso que en lugar de esta salida se apliquen medidas de distensión. Como primer punto planteó ''revisar el tema de la salida del gobernador del estado''.
A la reunión para el pacto, el cual ayer no se firmó y se fijó el próximo miércoles como siguiente cita para avanzar en su construcción, sólo fueron invitados algunos comunicadores.
Por la noche, Abascal dio a conocer la creación de comisiones: una para redactar el proyecto del pacto referido, el cual -dijo- será presentado a la consideración de la sociedad oaxaqueña en fecha próxima; otra, integrada por legisladores oaxaqueños federales y locales, enfocada a proponer un presupuesto adicional para la entidad, ''a fin de enfrentar los rezagos sociales", y una última para impulsar apoyos económicos emergentes para ''recuperar el turismo, los servicios y la economía de la entidad''.
Llamó a la APPO y a la sección 22 del magisterio a ''volver eficaz el diálogo que llevan a cabo con Gobernación, para realizar de manera inmediata acciones de distensión que muestren voluntad
En la mesa de concordia, priístas y empresarios presionan para el envío de las fuerzas federales
En medio de la presión de la estructura priísta y empresarios de Oaxaca para que se envíe de inmediato la fuerza pública federal a la zona de conflicto, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, bajó de tono su discurso y advirtió que tal salida no resuelve la problemática en la entidad, aunque tampoco planteó, en la denominada mesa de concordia, la salida del gobernador Ulises Ruiz.
Al final del encuentro, al cual no asistió ningún integrante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) ni del magisterio, Abascal optó, una vez más, por una salida temporal: postergó la ejecución del operativo policiaco y dejó en manos del Senado la eventual salida del gobernador.
Ufano, Ruiz Ortiz declaró al final del encuentro, como portavoz de lo acontecido: ''No voy a renunciar, no voy a pedir licencia, no es una salida para resolver el conflicto (...) Nadie está por la represión, hay que aplicar la ley y el estado de derecho''.
Durante el desarrollo de la mesa, a partir de la cual se pretende firmar la próxima semana el Pacto por la gobernabilidad, la paz y el desarrollo del estado de Oaxaca, Abascal llamó a Ruiz y a la APPO a dejar atrás posiciones antagónicas e irreductibles. Criticó que mientras unos piden la salida de Ruiz Ortiz, otros, como los empresarios, le exigen la irrupción de la fuerza pública.
Esclarecimiento de homicidios
La APPO, dijo, expone diversas demandas, como el esclarecimiento de homicidios (José Jiménez Colmenares y Lorenzo San Pablo) y violaciones a derechos humanos, pero al final, tras sus consultas, otra vez regresan aquí con la misma exigencia: la salida del gobernador.
''¡Por eso tenemos que romper el círculo vicioso y llegar a acuerdos!'', expresó.
''¿Cómo crear condiciones para que Oaxaca recupere la paz y el orden? (...) Los invito a levantar sus miras, a ser generosos y concretos en sus intervenciones.''
Así inició el encuentro en el salón Revolución de Bucareli, casi al mediodía, hasta donde llegó también una comisión de defensores de derechos indígenas, acompañados por el pintor Francisco Toledo, para pugnar por el diálogo, pero ''con representación auténtica de la sociedad oaxaqueña''. Pidieron que no se utilice la fuerza para disolver las protestas.
Con un estricto marcaje de los organizadores del encuentro, para que no se excedieran los tres minutos fijados para cada intervención, Joel Aquino Maldonado, de la comunidad Yalala y coordinador del Centro Cultural Zapoteco, manifestó que los pueblos indígenas de Oaxaca ''no necesitan al Ejército ni a la Marina (...) Su presencia es una amenaza terrible que no se justifica'', expresó de pie, al igual que sus compañeros, ante decenas de invitados sentados a la mesa.
''Lo que se requiere, señor secretario, son estrategias para combatir la pobreza.'' Al final citó una frase de una encíclica del papa Paulo VI: "El nuevo nombre de la paz se llama desarrollo de los pueblos". Y para que en Oaxaca haya paz, enfatizó, se requiere desarrollo.
Fijada su postura, los defensores de derechos indígenas anunciaron su retiro de la mesa y entregaron su propuesta a Abascal. El funcionario les preguntó: ''¿Para qué se van? ¿Por qué no quieren dialogar?"
Adelfo Regino respondió: ''No es que no queramos dialogar, queremos hacerlo, pero bajo otras condiciones, con otra temática y procedimientos mutuamente acordados. Aquí no están representados los pueblos de Oaxaca''.
En la lista de los presentes aparecieron más personajes ligados al priísmo estatal. Entre los legisladores destacaron Patricia Villanueva Abraham, ex procuradora del gobierno oaxaqueño, a quien la APPO culpa de ''encubrir delincuentes y de dejar ir a los responsables de varios homicidios'', y Genaro Vázquez Colmenares, hermano de Pedro, ex gobernador, así como los ex titulares del Ejecutivo local José Murat y Diódoro Carrasco.
Uno de los factores que propiciaron el rechazo de la APPO a la mesa fue la amplia presencia empresarial, sector que se manifestó de manera insistente por el envío inmediato de la fuerza pública.
También estuvo presente el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca, Freddy Cabrera Alcántara, a quien la asamblea señala como uno de los principales beneficiarios del gobierno del estado.
De acuerdo con fuentes consultadas presentes en la reunión, Cabrera -junto con Adalberto Castillo y Avelino Soriano- instó al secretario de Gobernación a que antes del viernes, en caso de no alcanzar acuerdos con la APPO, entre la fuerza pública. Soriano inclusive propuso castigo para los manifestantes y suspensión de derechos para los profesores activistas.
Abascal advirtió que no le pidieran plazos fatales, porque el gobierno apuesta al diálogo y no a la represión. Les dijo que si se empleaba la fuerza pública era para brindar seguridad, pero estaba consciente de que esto probablemente no resolvería el conflicto de fondo.
El arzobispo de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, insistió en que la Iglesia reprueba toda violencia y que es necesario buscar mecanismos de solución alternos, sobre todo porque en el estado hay rezago social y una ''enorme corrupción de muchos años''.
Gabino Cué, senador por Convergencia, lamentó que el secretario de Gobernación no tuviera un diagnóstico real de lo que acontece en la entidad. "Oaxaca vive momentos de enorme crispación social que, con una decisión que implique el uso de la fuerza pública, podría desbordarse a niveles que nadie desea'', dijo.
Propuso que en lugar de esta salida se apliquen medidas de distensión. Como primer punto planteó ''revisar el tema de la salida del gobernador del estado''.
A la reunión para el pacto, el cual ayer no se firmó y se fijó el próximo miércoles como siguiente cita para avanzar en su construcción, sólo fueron invitados algunos comunicadores.
Por la noche, Abascal dio a conocer la creación de comisiones: una para redactar el proyecto del pacto referido, el cual -dijo- será presentado a la consideración de la sociedad oaxaqueña en fecha próxima; otra, integrada por legisladores oaxaqueños federales y locales, enfocada a proponer un presupuesto adicional para la entidad, ''a fin de enfrentar los rezagos sociales", y una última para impulsar apoyos económicos emergentes para ''recuperar el turismo, los servicios y la economía de la entidad''.
Llamó a la APPO y a la sección 22 del magisterio a ''volver eficaz el diálogo que llevan a cabo con Gobernación, para realizar de manera inmediata acciones de distensión que muestren voluntad
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