Buenas tardes lectores de Revoluciones, tenemos más información importante para ustedes:
Aquellos que llevan el pulso interno del PAN nos confirman que hay un amarre entre el presidente Felipe Calderón y Santiago Creel, coordinador de la fracción parlamentaria blanquiazul en el Senado, quien le debe la chamba al dirigente nacional panista, Manuel Espino.
El compromiso de Creel se mostró ya en dos momentos cruciales: la asamblea de Acción Nacional que dejó en la picota a Espino, y la estrategia gubernamental sobre los trabajos de la Corte relacionados con la ley de medios. El viraje del que fuera secretario de Gobernación foxista le permite a la administración Calderón construir su mayoría en el PAN, y a Creel limpiarse la conciencia de viejas culpas, lo que mejora su interlocución en el Congreso.
Una sombra ominosa revolotea sobre el escaño del senador panista por Veracruz, Juan Bueno Torio, quien desempeñó diversas tareas clave en Petróleos Mexicanos durante la gestión de Raúl Muñoz Leos. Bueno Torio se condujo, se nos dice, en forma irregular, benefició a empresas cercanas a su familia, atropelló procedimientos y lastimó a muchas partes en esta historia. ¿Se animará la Secretaría de la Función Pública, que conduce Germán Martínez, a indagar más a fondo?
Por cierto, téngalo usted bajo reserva, pero el órgano interno de control de Pemex ya conversó con Muñoz Leos sobre los señalamientos que existen en su contra en torno a préstamos irregulares al sindicato del sector, que dirige Carlos Romero Deschamps.
Intenta el PRD evitar de última hora una división en Michoacán que puede hacerle perder la gubernatura que hoy conduce Lázaro Cárdenas. Dos fuerzas en pugna han arribado a un acuerdo que, sin embargo, puede durar lo mismo que el llanto de una dama maliciosa.
Leonel Godoy, un antiguo incondicional del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas -que le dio la espalda por sus acercamientos con Andrés Manuel López Obrador-, disputa la candidatura con Enrique Bautista, respaldado por el cardenismo. Habrá una elección interna el próximo día 24, y ambos pactaron que el ganador contará con el apoyo del derrotado. ¿Usted les cree? El problema es que quizá ninguno tenga el perfil para triunfar en los comicios constitucionales de noviembre.
Nos llega carta de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, en la cual nos asegura que la misma no impulsa el proyecto de un programa radiofónico según le informamos aquí el viernes. Y dirige el dedo sobre esta idea extraña hacia la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos, que preside el diputado panista Jorge Zermeño.
Las áreas de construcción de imagen que laboran en Los Pinos han llegado a la conclusión de que la estrategia gubernamental en materia de seguridad le puede acarrear al presidente Calderón puntos de aprobación ciudadana no sólo por los siguientes meses, sino el resto del sexenio, a condición, acotan, de que el número de ejecuciones y muertes ligadas al crimen organizado no siga creciendo.
Nota desde Revoluciones: solo hay dos maneras de sobrevivir en el mundo político y más cuando se trata de la sociedad de México: o tranzas o no avanzas, o te vas y te escondes, te retiras de escena. Tanto el PAN y el PRD están demostrando estar cortados con la misma tijera, pues las pugnas internas solo reflejan que sus intereses no están centrado en los mexicanos sino en intereses de la burguesía de proteger el dinero y bienes de unos cuantos.
El hundimiento de la ley Televisa
La Suprema Corte declaró inconstitucionales ocho artículos clave de la ley Televisa (reformas a las leyes federales de Radio y Televisión y Telecomunicaciones). Esta decisión no tiene precedentes: implica una crítica muy severa a los poderes Ejecutivo y Legislativo que la aprobaron. Evidencia del descuido perverso, gran ineptitud, extrema debilidad del poder formal frente a los poderes fácticos. La ley Televisa (¡qué buen nombre mediático!) era una aberración jurídica y política.
Los 47 senadores que patrocinaron la impugnación, y en particular sus líderes, hacen bien en brindar por el triunfo. Habría que reconocérselo a los ministros reformistas de la Corte. Cuestión interesante: ¿Cabildeó Calderón el proyecto? ¿De qué lado? ¿Perdió? ¿Qué precio pagará? Calderón sin los apoyos televisivos sería igual a cero.
Repercusiones: para empezar, el reconocimiento descarnado de las presiones que hicieron los líderes de senadores, diputados y el propio gobierno de Fox para obligar a aceptar la consagración de los privilegios de un oligopolio muy peligroso para la estabilidad del Estado. Casi 90 por ciento del mercado de la industria de la radio y la televisión está en manos de un puñado de oligarcas.
La ley Televisa está inutilizada; tendrá que venir una nueva. Ahora los reflectores estarán sobre Calderón y los legisladores. El grupo oligárquico vive en el paraíso, con ventajas financieras, económicas y fiscales. ¿Para qué más? Los caracteriza la falta de sensibilidad política y de ideología. Lo único que les importa son sus intereses financieros.
Nueva ley, sí; ¿avanzada? ¡No nos hagamos ilusiones! No mientras haya una mayoría conservadora (PRI y PAN, PAN y PRI). Perfil de lo deseable: sujetar a los "medios electrónicos masivos de comunicación" al interés general. Aceptar que corresponde al Estado el dominio directo del espacio territorial y de todo lo que en él transcurra, en particular las ondas electromagnéticas. Los particulares pueden recibir concesiones, pero tienen que pagar los derechos a tasa internacional y cumplir sus obligaciones. Debe eliminarse la discrecionalidad gubernamental.
No basta con asegurar la libre competencia y el pluralismo en materia de convergencia tecnológica y en contenidos. Debe prohibirse que los grupos de interés, que controlan los medios, puedan intervenir ilegalmente en la política. Intervinieron en forma abierta, brutal y contraria a la ley en las más recientes elecciones presidenciales, y se proponen hacerlo en los próximos comicios, de modo de anular la posibilidad de la alternancia y, con ello, de una reforma verdadera. La Suprema Corte corrigió un abuso mayúsculo. Pero la batalla en favor de una economía moderna, sin los monopolios y oligopolios que ahogan la vida económica y política del país, apenas ha empezado.
Nota desde Revoluciones: bien haría también José Agustín Ortiz Pinchetti en indicar que las malas practicas se hayan en el PRD... por cierto ¿también es del gabinete de AMLO?, ¿qué ha hecho a la fecha en esa posición?
- Entre alianzas y traiciones, las piezas del rompecabezas político están más que dispuestas a darle sustento al sexenio (seis años) de Calderón. Ni por aquí, ni por allá percibimos que alguien piense en derrocarlo, ni siquiera AMLO quien ha dicho presentará su libro el 1 de julio, supongo que esa será la novedad y por ello no esperemos algo más en la concentración de masas número sepa ya cual. ¿Como huele mal la clase política de México, cierto?
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