(c) el enmascarado en el exilio
Amar y demostrar el amor: Paternidad
Hoy muchos niños no se sienten amados de un modo genuino por sus padres y sin embargo poco padres he conocido que no los amaran profundamente. Las personas mas necesitadas de nuestra sociedad son los niños y su mayor urgencia es de amor.
No es que los padres no amen a sus hijos, pues los amamos de verdad. El problema es que muchos niños no se sienten amados. ¿Se debería culpar de ello a los padres? ¿Son estos los responsables? No lo creo. La verdad es que muchos padres siempre han amado a sus hijos, pero nunca han sabido como mostrar o exteriorizar su amor. Necesidades tales como estudio, comida, protección, ropa, han sido satisfechas, excepto, amor. Aunque todos los padres aman a sus hijos, el desafío consiste en transmitir debidamente ese amor. La mayoría de los padres no lo hacen por la sencilla razón de no saber como hacerlo.
A los niños se les puede conceptuar como espejos. Ellos reflejan, pero no inician el amor. Si se les da amor, lo devuelven; si no lo reciben, no tienen nada para dar.
El transmitir amor a un niño se puede clasificar en cuatro áreas generales: la mirada directa, el contacto físico, la atención concentrada y la disciplina.
La mirada directa
La mirada directa es decisiva no solo para conseguir un buen contacto comunicativo con un niño, sino también para satisfacer sus necesidades emocionales, pues un niño utiliza la mirada directa de sus padres para nutrirse emocionalmente. Consiste en mirar directamente a los ojos de la otra persona.
Por lo general usamos la mirada directa solo en determinadas circunstancias, por ejemplo cuando este actúa especialmente bien y nos enorgullece. Este gesto es interpretado por nuestros hijos como amor condicional, o sea si te portas bien, te amo.
Otros padres usan la mirada directa solo cuando quieren hacer hincapié en algo �especialmente negativo- para regañar, criticar o llamar la atención.
Tengamos en cuenta que las maneras que tenemos de manifestar amor a un niño no deberían estar controladas por nuestro estado de agrado o desagrado.
El contacto físico
Cuando un niño es pequeño necesita ser tomado en brazos, acariciado, mimado y besado. Este tipo de cariño físico es decisivo desde el nacimiento hasta que el niño llega a la adolescencia. Las estadísticas demuestran que los niños que no han recibido el debido contacto físico de sus padres, desarrollaran una vida promiscua en la pubertad. La razón de esto se debe a la busca de afecto y cariño.
La atención concentrada
La mirada directa y el contacto físico muy pocas veces exigen un sacrificio real por parte de los padres. Sin embargo, la atención concentrada requiere tiempo y a veces mucho.
La atención concentrada consiste en darle a un niño nuestra plena y entera atención de tal manera que siente sin lugar a dudas que es amado por completo, haciendo que un niño sienta que es la persona más importante del mundo para sus padres.
2005-10-31 enpocaspalabras.com [no afiliación con revoluciones.org]
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