El huevo de la serpiente
Hay un reportaje en el numero 503, con fecha del 28 de mayo de la revista Milenio en donde usted se puede enterar de la forma en que fueron creados Los Zetas, el grupo de sicarios al servicio, según se dice, del Cártel del Golfo. Ahí esta la historia de la formación de grupos de elite del Ejército Mexicano en lugares como Fort Benning o Fort Bragg en Georgia o Carolina del Norte en los Estados Unidos. Ahí se entrenaron varios miles de soldados desde cuando menos 1991 sino es que antes. Paralelamente, es decir, al mismo tiempo que se daba este entrenamiento para la formación de estos grupos especiales, aquí en nuestro país aumentaba la deserción y han sido ya unos 109 mil soldados los que han desertado desde entonces a razón de unos 46 diarios. O sea que cuando los soldados entrenados en Fort Bennig y Fort Bragg regresaban a México muchos de ellos también desertaban y ahí se ubica el origen de Los Zetas, este grupo de sicarios que constituye un verdadero "escuadrón de la muerte" al servicio de los cárteles, junto con soldados del grupo de los Kaibiles del ejercito de Guatemala. Según The New York Times, son hasta 3 mil soldados entrenados en Estados Unidos los que podrían haber desertado y muchos de ellos ingresaron a los cárteles de la droga. Los detalles están en ese reportaje.
Sin embargo, habría que preguntarse también como es que han ocurrido las cosas y si estamos frente a una "conspiración" o simplemente ante un fenómeno "sociológico". Se podría decir que la deserción de soldados comunes es normal dados los bajísimos salarios y las poquísimas prestaciones con que cuenta la tropa. También los grupos que reciben entrenamiento especial en EU y que constituyen los Grupos Aerotransportados de Fuerzas Especiales o GAFES, también ganan poco y siendo, como son después de regresar de EU, expertos en armamento, en explosivos, en comunicaciones, en sobrevivencia, defensa personal, en manejo de aviones, en recaudar inteligencia etc. pues es difícil que se conformen con vivir en la pobreza.
Pero también puede ser cierto lo otro. En Fort Bennig y en Fort Bragg se concentra el entrenamiento y el liderato de las llamadas "Fuerzas Especiales" del Ejercito Norteamericano, es decir, las fuerzas que normalmente operan fuera de la ley y en operaciones encubiertas como golpes de estado, asesinatos o magnicidios, desestabilización política etc. etc. Además son las fuerzas que están involucradas en el uso de los drogas en los propios Estados Unidos como una forma de control social, no hay que olvidar que fueron esos sectores del Ejercito Norteamericano los que causaron la "epidemia del crack" en los años 80s y principios de los 90s y son los que junto con Oliver North y la CIA orquestaron la operación "Irán Contras" para intercambiar drogas y armas con los cárteles de Colombia. Fueron esos grupos militares los que crearon a los cárteles mexicanos. Últimamente, estos grupos militares "dobla cucharas" como les llama Lyndon H. Larouche, vienen impulsado el uso de la "telepatía" y otras "sicociencias" en el combate al "terrorismo" que ellos mismos crearon. De hecho invitan al mago Uri Heller para que de conferencias sobre "percepción extrasensorial" y otro tipo de indejadas. También están empujando fuerte la idea de la privatización de los ejércitos y la formación de modernas SS, es decir, comandos armados de mercenarios que sustituyan al ejército regular de cada país. Encima de esos sectores del Ejercito Norteamericano que montaron la prisión de Abu Grahib o de Guantánamo, están los círculos financieros interesados en la privatización de los ejércitos a nivel mundial y son figuras como Félix Rohatyn y George Shultz, dos de los personajes que junto con Kissinger, orquestaron el golpe militar de Pinochet en Chile en 1973.
Así que es muy difícil creer que los "dobla cucharas" del ejercito norteamericano hayan entrenado a miles de soldados mexicanos sin que se imaginaran que iba a terminar desertando del ejercito por sus bajos sueldos al regresar a su país y que tampoco hubiesen imaginado que muchos de ellos se iban incorporar a los cárteles de la droga. Los militares neoconservadores de EU saben además que estos grupos entrenados por ellos son mas capaces y con mayor poderío militar que los propios capos y sus grupos de asesinos.
Si todo esto es así, estamos ante la presencia no solo de "sicarios al servicio de los cárteles" como nos quieren presentar a Los Zetas, sino de grupos de fuerzas especiales de los militares norteamericanos, que fueron sembrados en nuestro país como "huevos de serpiente" para un propósito que no puede ser otro que el de una dictadura militar en el futuro, tal como ya lo estamos viendo.
Así querido lector, si a usted lo quieren convencer de que la violencia es por "peleas entre cárteles", y o le crean terror poniendo mantas alusivas a los cárteles y su supuesta confrontación mejor piénselo dos veces.
El autor es miembro del Movimiento Internacional del economista Lyndon H. LaRouche. Nota enviada al correo del blog.
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