• Puebla y Oaxaca
• Hasta pronto Patricio
La ejecución de la ley, mi estimado, es más importante que su elaboración. La entrada del verano ardiente se inaugura con el prêt a porter de la CNTE, la UNAM, UAM y una bola de traviesos más que siguen en las calles oponiéndose a la Ley del ISSSTE. Las protestas, han anunciado, irán subiendo de tono hasta llegar al timing del mes de agosto —justo cuando millones de niños regresan a clases—, que se verán coronadas con una serie de originales paros laborales. Síntomas, my friend, que resquebrajan la salud del régimen de Felipe Calderón.
Pero para seductoras señales ahí están las enviadas desde la SCJN en estos aciagos tiempos de altas temperaturas políticas. Sobre todo porque en el sexenio de Vicente Fox esta institución quedó balconeada y vulnerada por su entonces presidente, Mariano Azuela, quien participó desaforada y desparpajadamente contra Andrés Manuel López Obrador declarando ayer, en el marco de la designación de una comisión que investigará las innumerables violaciones ocurridas en Oaxaca que ...la Corte debe ser muy cuidadosa de que no se le maneje políticamente... (tal como en su momento lo hice yo, of course).
El papel asumido por varios magistrados terminó golpeando ineludiblemente la imagen de un poder que hoy da visos de erigirse en un simpático monstruito de 11 cabezas donde en su interior se manejan asuntos bastante delicados y la cacareada transparencia brilla... pero por su ausencia.
A raíz del reciente y muy entretenido fallo contra la Ley Televisa, los chicuelos de Ortiz Mayagoitia están concentrados en modificar su epitafio ante una ciudadanía que ha dejado de confiar en un poder, como el Judicial, donde el billete compra la justicia. Y ejemplos sobran.
Hoy en el epicentro se encuentra Puebla y su góber precioso, Mario Marín, quien tuvo un inmejorable debut mediático el día del amor y la amistad de 2006, con su exquisita conversación telefónica con el empresario textilero Kamel Nacif, señalado en el libro de Lydia Cacho, Los Demonios del Edén, de proteger a Succar Kuri, actor importante en una amplia red de pornografía infantil.
Las violaciones graves contra la periodista Cacho son múltiples botones de cómo desde el poder se desataron... los demonios. Con absoluta impunidad se le detuvo en Cancún, Quintana Roo —edén para travesuras pornográficas y de narcotráfico—, para ser trasladada de manera irregular a Puebla donde ya se le tenían orquestados sus coscorrones en otra red de complicidades gubernamentales donde destacan el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco y una jueza local, Rosa Celia Pérez González. Preciosa esta famiglia poblana. Digno ejemplo para futuras generaciones de mexicanos.
El culebrón de Succar Kuri tiene demasiadas aristas vinculadas a poderosos intereses que se mueven entre la clase política donde, sorpresas te da la vida, ya dio el primer brinco el PRI. El mismo PRI de Emilio Gamboa, quien también obedecía los caprichos del finísimo Nacif, cortesía de otra balconeada mediática. El PRI que en voz de su vocero en San Lázaro (o sea, Gamboa), Enrique Benítez, lamentó que la SCJN se ...meta en asuntos que no son de su competencia... La frase tricolor, my friend, pinta de cuerpo entero el árbol de moras priista atiborrado del ya distintivo doble discurso.
Se acerca la hora de Mario Marín con todo y las oraciones a Dios —quien tiene su ejército de sotanas vinculadas a la pederastia— y el good will de familiares y amigos. En la Corte ya se planteó que el góber precioso violó la Constitución y su fallo será un atractivo precedente. La seductora cadena de acontecimientos será de pronóstico reservado por las implicaciones de fincar responsabilidades políticas, administrativas y penales a todos los pasados de lanza inmiscuidos en esta tenebra que se suma al peligroso manual de impunidades llevadas a cabo en el sexenio foxista.
La cuestión, my friend, es cuántos personajes del presente y pasado pasarán a la báscula. Puebla espera y Oaxaca... también.
La nota es de la apreciada Marcela GZ, desde Milenio.
• Hasta pronto Patricio
La ejecución de la ley, mi estimado, es más importante que su elaboración. La entrada del verano ardiente se inaugura con el prêt a porter de la CNTE, la UNAM, UAM y una bola de traviesos más que siguen en las calles oponiéndose a la Ley del ISSSTE. Las protestas, han anunciado, irán subiendo de tono hasta llegar al timing del mes de agosto —justo cuando millones de niños regresan a clases—, que se verán coronadas con una serie de originales paros laborales. Síntomas, my friend, que resquebrajan la salud del régimen de Felipe Calderón.
Pero para seductoras señales ahí están las enviadas desde la SCJN en estos aciagos tiempos de altas temperaturas políticas. Sobre todo porque en el sexenio de Vicente Fox esta institución quedó balconeada y vulnerada por su entonces presidente, Mariano Azuela, quien participó desaforada y desparpajadamente contra Andrés Manuel López Obrador declarando ayer, en el marco de la designación de una comisión que investigará las innumerables violaciones ocurridas en Oaxaca que ...la Corte debe ser muy cuidadosa de que no se le maneje políticamente... (tal como en su momento lo hice yo, of course).
El papel asumido por varios magistrados terminó golpeando ineludiblemente la imagen de un poder que hoy da visos de erigirse en un simpático monstruito de 11 cabezas donde en su interior se manejan asuntos bastante delicados y la cacareada transparencia brilla... pero por su ausencia.
A raíz del reciente y muy entretenido fallo contra la Ley Televisa, los chicuelos de Ortiz Mayagoitia están concentrados en modificar su epitafio ante una ciudadanía que ha dejado de confiar en un poder, como el Judicial, donde el billete compra la justicia. Y ejemplos sobran.
Hoy en el epicentro se encuentra Puebla y su góber precioso, Mario Marín, quien tuvo un inmejorable debut mediático el día del amor y la amistad de 2006, con su exquisita conversación telefónica con el empresario textilero Kamel Nacif, señalado en el libro de Lydia Cacho, Los Demonios del Edén, de proteger a Succar Kuri, actor importante en una amplia red de pornografía infantil.
Las violaciones graves contra la periodista Cacho son múltiples botones de cómo desde el poder se desataron... los demonios. Con absoluta impunidad se le detuvo en Cancún, Quintana Roo —edén para travesuras pornográficas y de narcotráfico—, para ser trasladada de manera irregular a Puebla donde ya se le tenían orquestados sus coscorrones en otra red de complicidades gubernamentales donde destacan el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Guillermo Pacheco y una jueza local, Rosa Celia Pérez González. Preciosa esta famiglia poblana. Digno ejemplo para futuras generaciones de mexicanos.
El culebrón de Succar Kuri tiene demasiadas aristas vinculadas a poderosos intereses que se mueven entre la clase política donde, sorpresas te da la vida, ya dio el primer brinco el PRI. El mismo PRI de Emilio Gamboa, quien también obedecía los caprichos del finísimo Nacif, cortesía de otra balconeada mediática. El PRI que en voz de su vocero en San Lázaro (o sea, Gamboa), Enrique Benítez, lamentó que la SCJN se ...meta en asuntos que no son de su competencia... La frase tricolor, my friend, pinta de cuerpo entero el árbol de moras priista atiborrado del ya distintivo doble discurso.
Se acerca la hora de Mario Marín con todo y las oraciones a Dios —quien tiene su ejército de sotanas vinculadas a la pederastia— y el good will de familiares y amigos. En la Corte ya se planteó que el góber precioso violó la Constitución y su fallo será un atractivo precedente. La seductora cadena de acontecimientos será de pronóstico reservado por las implicaciones de fincar responsabilidades políticas, administrativas y penales a todos los pasados de lanza inmiscuidos en esta tenebra que se suma al peligroso manual de impunidades llevadas a cabo en el sexenio foxista.
La cuestión, my friend, es cuántos personajes del presente y pasado pasarán a la báscula. Puebla espera y Oaxaca... también.
La nota es de la apreciada Marcela GZ, desde Milenio.
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