¿Será cierto que para ser héroe se necesita, por lo menos, saber montar a caballo? Si eso es verdad, se requiere, en todo caso, saber hacerlo bien y no a medias, casi como arrendador de oficio y jinete de profesión. No basta, en efecto, con subir sobre la silla para llamarse jinete; es indispensable, además, saber movilizar el caballo con prontitud y ligereza, tener el cuerpo ágil, fuerte los músculos y los sentidos despiertos para conservarse intacto.Salvador Pineda
Savater define al héroe como quien logra ejemplificar con su acción la virtud como fuerza y excelencia. Es decir, como él mismo indica; el héroe prueba que la virtud es la acción triunfalmente más eficaz. Pero, cómo defino la palabra virtud. Me gusta mucho como una escritora cristiana, María Puerta Wolcott define esta palabra, según ella, la virtud es algo de valor, con arrojo, con maestría, con entendimiento, con poderío y eficacia.
Ahora como paso a seguir, abstraje las características que probablemente se necesitan para llegar a ser un héroe; según Salvador Pineda. Las analicé y les agregué una aplicación actual comparandolas con el tipo de acciones que nuestros supuestos representantes deberían de tomar en cuenta.
1. Saber montar bien y no a medias un caballo (toma del poder y la consecuencia de sus acciones o decisiones)
Tomar el liderazgo de un país no es nada fácil, y más aun cuando el poder se toma de una forma inadecuada y totalmente deshonesta. Pero quizá, cuando esto ya se ha hecho o realizado de una o de otra forma; lo más difícil es tomar decisiones cuando cientos de miradas están al pendiente de lo que se hace. La decisión que tomé el líder, no afectará solo a una o dos personas, sino a un pueblo entero. Por otra parte, se necesita de valor para enfrentar las consecuencias de las decisiones que se tomen, pues no es de yo hablé, yo voté, pero como no les gustó al pueblo me lavo las manos y les digo que fue otro el que lo hizo. Un buen líder, reconoce que no siempre tiene la razón, pero por eso tiene presente siempre lo que sus seguidores y pueblo en general desean y necesitan.
2. Saber movilizar el caballo con prontitud y ligereza (saber utilizar el poder, tomar decisiones rápidas pero bien pensadas y despojándose de todo aquello que probablemente puede ser un estorbo)
El poder puede ser un poderoso aliado, pero a la vez un poderoso enemigo. El uso indebido de éste lo único que puede atraer es consecuencias terribles, no solo para aquellos en los que se ejerce el poder sino también para aquel que lo tiene. Se requiere no solo de tomar decisiones a la ligera, sino de analizar de fondo el problema que se presenta y planear rápidamente una estrategia para ésta. Cuando me refiero a una estrategia rápida también me refiero a una estrategia bien pensada y no una improvisada, que solo suple las necesidades de unos cuantos, pero que al ser dada a conocer al pueblo lo único que da como resultado es la inconformidad de éste.
3. Tener fuerte los músculos (producir movimientos de grandes masas)
Los músculos son aquellos que le permiten a nuestro cuerpo realizar los movimientos que diariamente hacemos. Un líder debe de tener la capacidad de movilizar grandes cantidades de personas, de convencerlos para unirse a éste, de hacerlos participes de una visión y de un sueño, de hacerlos sentir y comprender que son parte importante para lograr este objetivo y aun más, de trabajar junto con ellos hasta que éste sea una realidad. Además, despertar la conciencia y hacerles notar que se requiere de algo inovador para llegar a lo que se desea en unidad.
4. Tener los sentidos despiertos para mantenerse intacto (ver lo que necesita el pueblo y proveerlo de la forma más honesta)
Un líder a base de la convivencia directa con la gente podrá ver de cerca las necesidades que el país tiene, observar con detenimiento, oír las voces del pueblo, las críticas, los elogios y buscar satisfacer sus necesidades verdaderamente y no tan solo con apariencias. Apariencias disfrazadas de buena voluntad, pero que al ser analizadas resulta que despoja a los que no tienen para darles más a los que ya tienen.
Finalmente un héroe, o simplemente un buen líder siempre va a atender las necesidades de la gente que le rodea, aun de aquellos que no lo apoyen y que se opongan a su liderazgo será capaz de convencerlos y de hacerlos participes de la visión que éste tenga, no porque sea sueño de uno, sino porque éste será lo que todo un equipo desee.
La realidad es que sí hoy hay movimientos y oposición a las decisiones gubernamentales, es porque simplemente éstas fueron pensadas para satisfacer los bolsillos de unos cuantos, aun cuando esto significara despojar de derechos a otros. Si hoy se escucha hablar del tipo de representantes que dicen serlo no es para apoyarlos, sino para conversar de la ineptitud con que éste está gobernando. Sí se junta gran cantidad de gente en el Zócalo de nuestra ciudad o lugares de otros estados, no es para aplaudir sus puesto, decisiones o acciones sino para rechazar y oponernos a lo que nos quieren imponer.
La realidad es que sí hoy hay movimientos y oposición a las decisiones gubernamentales, es porque simplemente éstas fueron pensadas para satisfacer los bolsillos de unos cuantos, aun cuando esto significara despojar de derechos a otros. Si hoy se escucha hablar del tipo de representantes que dicen serlo no es para apoyarlos, sino para conversar de la ineptitud con que éste está gobernando. Sí se junta gran cantidad de gente en el Zócalo de nuestra ciudad o lugares de otros estados, no es para aplaudir sus puesto, decisiones o acciones sino para rechazar y oponernos a lo que nos quieren imponer.
Ocupar un cargo de un rango alto se dice fácil, sonreír ante cámaras de televisión lo es también, pero ser realmente lo que se dice ser no lo es: el titulo de líder no se adquiere en un solo día o se impone, se conquista, se gana de la gente, pues sin el apoyo de ésta solo hay que esperar un fracaso rotundo.
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