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21 noviembre 2007

La Verdadera Herencia Universitaria


Por Alberto Híjar.

En alguna actividad postrera, el rector Juan Ramón de la Fuente afirmó como tesoro universitario el patrimonio no tangible. Se refiere esto a las relaciones sociales, la convivencia, los usos y costumbres, todo lo profundamente deteriorado por la huelga más larga que haya sufrido la UNAM. Durante más de nueve meses, las asambleas estudiantiles no superaron las diferencias entre grupos y el proyecto de congreso universitario para reorganizar la UNAM no pasó de precongresos donde todo se redujo a una competencia de frases ingeniosas sobre el neoliberalismo, la globalización y la educación superior. Esto dio ocasión a la Rectoría para infiltrar, apresar selectivamente y acordar con la seguridad del Estado, cuándo reprimir masivamente, sobre todo en la víspera y lo que siguió después de la ocupación militar de Ciudad Universitaria el 6 de febrero de 2000. Secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente , sin mayores méritos universitarios, fue designado desde la Presidencia de manera furtiva avalada por la Junta de Gobierno. Después vendrían los procesos a los mil encarcelados maltratados como prisioneros de guerra, los apuros para pagar las fianzas, las alrededor de 300 expulsiones y no menos de cinco suicidios no documentados. El Tribunal Universitario, por encima de toda legalidad inconstitucional, determinó las expulsiones y de hecho, remitió a los juzgados civiles y penales a los acusados víctimas de todo el peso de la ley.

La red social universitaria sufrió tremendo deterioro. La vuelta a clases fue con ánimo de derrota y las mayorías quedaron vacunadas contra todo intento de organizarse para el largo plazo. Salvo las dos cátedras libres en la Facultad de Filosofía, la más reciente en Economía con el nombre emblemático de José Revueltas y algunos usos de espacios no convencionales como el jardín de la Biblioteca Central , el de la antigua Facultad de Ciencias y hace poco La Muela al pie de la Facultad de Medicina, probaron el mantenimiento de mesas redondas sin posibilidades de organizar un proyecto de largo plazo. Los desmantelados auditorios de Filosofía y Economía, Che Guevara y Ho Chih Minh, llamados así en 1968, superaron la ausencia de butacas y servicios para dar lugar a conciertos, conferencias y mesas redondas, exposiciones en la Galería Autónoma , mientras el Rector de la Fuente remozaba espacios y aprobaba la nueva vialidad con la prohibición de estacionamientos bajo vigilancia de jóvenes uniformados que dan el paso a los Pumabuses decorados con figuras de Siqueiros en sus costados. La declaración de patrimonio de la humanidad al campus originario de Ciudad Universitaria, culminó la campaña mediática guiada por criterios de excelencia superficiales y cuantitativos.

La calidad concreta se basa en el desprecio profundo a la base estudiantil y magisterial. Nunca un estudiante o profesor distinguido ocuparon el palco del Rector en el Estadio Olímpico, a cambio de la presencia de poderosos empresarios. Jamás en la televisión o radio universitarias se ha abierto un espacio estudiantil y magisterial y menos para los trabajadores administrativos. La artificial despedida del Rector en el juego de fútbol donde Pumas derrotó 8 por cero al Veracruz, un gol por cada año del poder de de la Fuente , fue un artificio porril con todo y las goyas dirigidas por el enchamarrado rector y los cantos de oe, oeoeoe, Ramón, Ramón. Entre todo esto una concesión al inaugurar el Centro Tlatelolco con gráfica, videos y grabaciones del 68. Loor al pasado, represión al presente con centenares de estudiantes con sus carreras truncadas y su desaparición en los registros escolares para dejarlos indocumentados.

Este es el patrimonio no tangible apenas conmovido por la candidatura independiente de Luis Javier Garrido que dio lugar a animadas asambleas donde al fin se integró un programa que bien podría impulsarse si se logra superar la abulia, el derrotismo, el estudiante a estudiar en una institución plagada de nombramientos de confianza, profesores hora-semana-mes sin acceso a concursos de oposición, con privatización furtiva de servicios como laboratorios, bibliotecas, diplomados, sin acceso alguno a una comunicación e información desde la base pero eso sí, con flamante Museo de Arte Contemporáneo para el gusto de curadores a la medida de TELMEX, ICA, American Express y demás consorcios influyentes.

Lo no tangible en la UNAM , herencia de de la Fuente , es esta ausencia de Universidad crítica interdisciplinaria, servidora del pueblo que no existe más para los dictadores posmodernos.

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