
21 de Agosto de 2007
ÍNDICE POLÍTICO
FRANCISCO RODRÍGUEZ
LA CORRUPCIÓN DE los administradores públicos en turno es más devastadora que cualquier sismo o huracán.
Nuevamente, el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) de la empequeñecida Secretaría de Gobernación acapara en estos días la atención de la opinión que se publica, sin que hasta la fecha hayan sido verdaderamente sancionados quienes, en el pasado inmediato, hicieron de ese mecanismo su particular caja ¿chica?
Inhabilitada para ocupar cargos públicos en la rama Ejecutiva del gobierno federal en noviembre de 2005 por malos manejos de ese Fondo, María del Carmen Segura Rangel, ex coordinadora de Protección Civil, despacha ahora como legisladora en la Asamblea Legislativa de la capital nacional. Muy oronda, claro.
Se le sancionó, además, a pagar un millón 773 mil pesos por irregularidades diversas, lo que hasta la fecha nadie sabe, nadie supo, si ha cubrió a los contribuyentes a quienes nos defraudó con compras y adquisiciones chuecas que, claro, sabían realizar mejor los prisitas cuando fueron gobierno.
Y es que en 2005, tras el golpe que "Isidoro" diera a Chiapas, principalmente, comenzó ha filtrarse información de que la panista de décadas había adquirido, por ejemplo, botellones de agua purificada prácticamente en oferta: 80 pesos cada uno de ellos.
Botón de muestra que no fue considerado por la bien llamada Secretaría de la "Exoneración" Pública, a cargo entonces de Eduardo Romero Ramos, un incondicional de todos aquellos a quienes la ciudadanía apuntaba con índice flamígero.
En realidad, a la señora Segura Rangel acabaron inhabilitándola y sancionándola económicamente, fíjese usted, por la compra de 20 mil pares de botas e igual número de impermeables "en forma discrecional a un distribuidor", cuyo domicilio estaba ubicado ¡¡¡en un taller mecánico!!!
Me imagino que los vehículos del organismo entonces a su cargo se enviaban a reparar a una tienda de ropa y calzado.
Pero no sólo por eso, sino porque además, porque la "funcionaria" permitió a sus colaboradores adquirir 25 mil juegos de cada uno de esos artículos, cuando sólo se había autorizado la compra de 20 mil.
Total, como ya se ha dicho aquí no pocas veces, el erario público y los mexicanos, aguantamos esto y más.
Hoy por hoy, el peor desastre al que los mexicanos nos enfrentamos es la falta de preparación, la ausencia de compromiso social, y la enorme corrupción que hace presa a nuestra clase "gobernante". Pero, sobre todo ello, su afán de perpetuarse, de no soltar "el poder" para poder continúar haciendo lo mismo: nada a favor de la población.
Lo dijo apenas, en su campaña, el entonces candidato del PRD al gobierno yucateco: "El Cholo" Herrera, quien siendo cómico, habló muy serio:
"Cuando pasa el ciclón, no se da (el apoyo del Fonden), lo guardan para cuando venga la elección. Todavía hay una investigación abierta contra María del Carmen Segura Rangel, durante el gobierno foxista por ello."
Así pues, estos también son desastres naturales.
Porque estando los políticos al frente de esos organismos, ¡es natural que roben! ¿O no?
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