Buscar este blog

06 septiembre 2007

AUDIO: Los presidentes mediáticos



























(Requiere Windos Media Player)

Luisa López / Radio Nederland

Al programa radiofónico del presidente venezolano, Hugo Chávez, Aló Presidente, le han seguido espacios como el Pueblo es Noticia del mandatario boliviano, Evo Morales, o el Presidente y su pueblo de Rafael Correa, presidente de Ecuador. Esto confirma el hecho de que esta nueva generación de mandatarios latinoamericanos no sólo está rompiendo con la manera tradicional de hacer política sino que también está imponiendo otra manera de relacionarse y de utilizar los medios de comunicación.
Algunos han hecho uso simplemente de los canales estatales como Hugo Chávez y el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. El primero realiza transmisiones maratónicas por radio y televisión de su programa Aló Presidente. El segundo, hace uso del canal público de televisión para transmitir en directo, desde cualquier rincón de Colombia, sus consejos comunales del fin de semana.

Otros por su parte, ante la ausencia de medios estatales, se han valido de radios pequeñas o comunitarias para encadenarlas y así, difundir su gestión de gobierno. Es el caso de Rafael Correa y Evo Morales.

Por su parte el presidente Manuel Zelaya de Honduras, obliga periódicamente a los medios privados de su país, a encadenarse para que difundan los logros y dificultades de su gobierno bajo el protesto de la falta de cubrimiento e interés de estos, hacia su gestión de gobierno.

Para el analista y director de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, Aló Presidente no es sólo el capricho de un mandatario: "Creo que él inició estas emisiones con el proyecto de sustituir a unos medios que no cumplían con su misión al no rendir cuentas de modo honesto de todas sus ideas y proyectos que proponía. Lo ha hecho con una perspectiva didática o de educación popular. Es lo que le ha dado un carácter extremadamente popular a estas emisiones, que tienen una audiencia muy importante".

¿Comunicación democrática?

Cabe preguntarse entonces si esta manera de utilizar los medios es democrática. Para José Zepeda, Director del Departamento Latinoamericano de Radio Nederland, aunque parezca que los mandatarios se acercan a la gente y pretendan romper de esta forma, las barreras que marca el poder, el formato de los programas sigue siendo el mismo: una comunicación totalmente unidireccional, poco dialogada.

Lo que ha cambiado es quizás la frecuencia y el lenguaje. Estos mandatarios latinoamericanos del siglo XXI, procuran hablar con el lenguaje de la calle. Son conscientes de que necesitan recuperar la credibilidad ante la gente y que sin los medios de comunicación hoy en día, sería imposible alcanzar índices de popularidad tan altos, como los alcanzados por Hugo Chávez o Álvaro Uribe.

Caudillos de a pie

De la mano de esta nueva forma de relacionarse con los medios, esta generación de mandatarios latinoamericanos, apuesta igualmente, por otra forma de hacer política, poco común en América Latina. Rafael Correa por ejemplo, aprovecha sus cadenas radiofónicas, para hacer sus reuniones y consejos de ministros en diversos lugares y estos son obviamente, registrados gracias al acompañamiento de sus programas radiofónicos.

Para el Escritor y periodista ecuatoriano, Kinto Lucas, la relación gobernado-gobernante, ha cambiado radicalmente: “Antes los presidentes estaban muy alejados de la gente y eran vistos como monarcas. Hoy, gracias a esta relación la gente se siente más representada”.

Ignacio Ramonet considera que sólo fortaleciendo los medios estatales como un servicio público, se puede garantizar que no se den excesos en los distintos programas mediáticos que los presidentes latinoamericanos están aplicando: "En América Latina, donde los medios están muy politizados y pertenecen a capital privado, tienen el monopolio en muchos países de la expresión y de la comunicación social. Entonces hay un enfrentamiento lógico entre los dueños de estos medios y los gobernantes del país. Quienes han sido legítimamente electos son los dirigentes políticos, no son los dueños de los medios. Por consiguiente hay que encontrar un modus vivendi en el que existan medios privados y espacios serios, importantes y considerables de los servicios públicos de comunicación de masas".

No hay comentarios.: