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06 septiembre 2007

“Nuestra tarea es tirar la Constitución por la ventana”

Andrew G. Marshall Global Research Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Recientemente se anunció que el uso de satélites espía de EE.UU. será ampliado para que incluya su utilización en el interior del país. Como informara el Wall Street Journal: “El máximo funcionario del espionaje de EE.UU. ha expandido considerablemente el ámbito de autoridades federales y locales dentro de EE.UU. que puede tener acceso a información de la vasta red de satélites espía de la nación, y que “La decisión, tomada hace tres meses por el Director de Inteligencia Nacional Michael McConnell, coloca por primera vez algunos de los instrumentos más poderosos de la recolección de inteligencia de EE.UU. a disposición de funcionarios de la seguridad interior. La acción fue autorizada en un memorando del 25 de mayo enviado al Secretario de Seguridad Interior Michael Chertoff solicitando que su departamento facilite el acceso a la red espía por parte de agencias civiles y de mantenimiento del orden.” [1] El artículo sigue diciendo: “Hasta la fecha, sólo un puñado de agencias civiles federales, tales como la NASA y el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés), han tenido acceso a las imágenes más básicas de los satélites espías, y sólo con el propósito del estudio científico y medioambiental.” Sin embargo, ahora: “Según funcionarios, uno de los objetivos primarios del departamento será utilizar la red para reforzar la seguridad de las fronteras, determinar cómo garantizar mejor la infraestructura crítica y ayudar a reacciones de emergencia después de desastres naturales. Eventualmente, durante el año próximo, funcionarios examinarán cómo los satélites pueden ayudar a las agencias federales y locales de mantenimiento del orden que cubren el derecho penal y civil. El departamento todavía trabaja en la determinación de como involucrará a los funcionarios de mantenimiento de la ley y qué tipo de apoyo les otorgará.”

El artículo sigue explicando el uso de esos nuevos poderes de espionaje satelital, declarando: “El acceso a instrumentos de vigilancia de alta tecnología permitiría por primera vez a la Seguridad Interior y a los funcionarios de mantenimiento del orden a ver imágenes de alta resolución y datos en tiempo real, que les permitirían, por ejemplo, identificar áreas de escala de contrabandistas, refugios de pandillas, o posiblemente incluso un edificio que sea utilizado por terroristas potenciales para fabricar armas químicas,” y que: “Planes para dar al Departamento de Seguridad Interior un acceso más amplio han sido planificados desde hace más de dos años. Se habló por primera de la idea como una posibilidad por parte de la Agencia Central de Inteligencia después del 11-S como una manera de asegurar mejor el país. ‘Es una idea a la que le llegó la hora,’ dice Charles Allen, el oficial jefe de inteligencia del Departamento de Seguridad Interior (DHS), que estará a cargo del nuevo programa. Funcionarios del DHS dicen que el programa ha recibido un presupuesto del Congreso y cuenta con la aprobación de los comités relevantes en ambas cámaras.” Esos nuevos poderes estarán en manos de una oficina recién formada dentro del Departamento de Seguridad Interior (DHS), llamada ‘Oficina Nacional de Solicitudes’ (NAO). Y en una declaración al respecto, el artículo dice: “A diferencia de las escuchas electrónicas, que están sometidas a un cierto control judicial y legislativo, este uso de satélites espías es un territorio en gran parte inexplorado.”

El Washington Post también informó sobre este asunto, diciendo: “Un programa aprobado por la Oficina del Directorado de Inteligencia Nacional y el Departamento de Seguridad Interior permitirá un uso interior más amplio de la imaginería secreta desde lo alto que ya comenzará este otoño, con la expectativa de que funcionarios estatales y locales de mantenimiento del orden podrán eventualmente recurrir a tecnología que solía estar limitada a la vigilancia en el extranjero,” y que “funcionarios gubernamentales dicen que el programa otorgará a las agencias de seguridad interior y de preparación para emergencias nuevas posibilidades para encarar una variedad de amenazas, desde la inmigración ilegal y el terrorismo a huracanes e incendios forestales. Pero el programa, descrito ayer por el Wall Street Journal, provocó rápidamente la oposición de defensores de las libertades civiles, que dijeron que el gobierno está cruzando una línea bien establecida contra el uso de activos militares en el mantenimiento del orden interior.” [2] El artículo siguió diciendo: “Aunque el gobierno federal ha permitido desde hace tiempo el uso de imaginería de satélites espías para ciertas funciones científicas – tales como la creación de mapas topográficos y el control de actividad volcánica – la decisión del gobierno daría a las autoridades del interior un acceso sin precedentes a fotos satelitales de alta resolución, en tiempo real. También podrían tener acceso a mucho más. Una declaración publicada ayer por el Departamento de Seguridad Interior dijo que los funcionarios prevén ‘un acceso reforzado’ no sólo a la imaginería sino también a ‘la recolección, análisis y a la pericia y capacidades de producción de la comunidad de la inteligencia’.”

Es importante tomar nota del siguiente pasaje del mismísimo artículo mencionado anteriormente: “Allen dijo que el acuerdo con la DNI [Dirección Nacional de Inteligencia] resultó del ímpetu general por un intercambio de inteligencia más amplio después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando funcionarios del gobierno y de los servicios de inteligencia comenzaron a examinar la posibilidad de aumentar el acceso de los funcionarios a datos secretos como un medio para fortalecer las defensas de la nación. El programa fue formalmente autorizado en mayo en un memorando del Director Nacional de Inteligencia, Mike McConnell, al Secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff. Los dos funcionarios se han estado coordinando desde hace meses, tal como fuera recomendado en un estudio de 2005, dirigido por Keith Hall, en aquel entonces director de la Oficina Nacional de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). El grupo de Hall citó una ‘urgente necesidad’ de expandir el intercambio de datos de percepción remota a grupos del interior, aparte de los investigadores científicos. ‘Se están perdiendo oportunidades para proteger mejor a la nación,’ dice el informe.” Además, el artículo señala que: “La supervisión del uso de la imaginería desde lo alto por el departamento estaría en manos de funcionarios del Departamento de Seguridad Interior y de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y consistiría de análisis de inspectores generales de la agencia, abogados, y encargados de la privacidad.”

La admisión de que esta idea fue promovida bajo el Director de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), es muy significativa, porque como informó Associated Press en 2002: “En lo que el gobierno describe como una extraña coincidencia, una agencia de inteligencia de EE.UU. estaba planificando un ejercicio el 11 de septiembre pasado en el que un avión perdido se estrellaría contra uno de sus edificios. Pero la causa no era terrorismo – debía ser un accidente simulado,” y que “Funcionarios de la Oficina Nacional de Reconocimiento, basada en Chantilly, Virginia habían programado un ejercicio para esa mañana en el que un pequeño jet corporativo se estrellaría contra una de las cuatros torres del edificio de la central de la agencia después de sufrir una falla mecánica,” y luego señaló: “Jefes de la agencia idearon el guión para probar la capacidad de los empleados de reaccionar ante un desastre, dijo el portavoz, Art Haubold. No iba a participar un avión real – para simular el daño de la caída, debían clausurarse algunas escaleras y salidas, obligando a los empleados a buscar otras maneras de evacuar el edificio.” El mismo artículo explicó que: “La Oficina Nacional de Reconocimiento opera muchos de los satélites espía de la nación. Recibe su personal de las fuerzas armadas y de la CIA,” y luego: “Después de los ataques del 11-S, la mayoría de las 3.000 personas que trabajan en la central de la agencia fueron enviadas a casa, con la excepción de un cierto personal esencial.” [3] [Énfasis agregado].

Como mencionara Webster Tarpley en su libro: “9/11: Synthetic Terror” [11-S: Terror sintético] “La NRO [Oficina Nacional de Reconocimiento] es una agencia supersecreta responsable por los satélites espía y otras escuchas espaciales. Fue creada en 1960, y su existencia no fue reconocida durante unos 32 años. La NRO recibe su personal de las fuerzas armadas y de la Agencia Central de Inteligencia [CIA] y tiene un presupuesto igual a los presupuestos combinados de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad. El 11 de septiembre de 2001, el director de la NRO era Keith R. Hall, que había dirigido la agencia desde 1996. En su capacidad de DNRO [director de la NRO] Hall era responsable por la adquisición y operación de todos los sistemas espaciales de reconocimiento y espionaje de EE.UU. Al mismo tiempo Hall también sirvió como Secretario Adjunto de la Fuerza Aérea para el Espacio. Como ha subrayado Nico Haupt, Booz Allen Hamilton [una firma consultora de estrategia global y tecnología] es un destacado subcontratista de la NRO. El efecto obvio de evacuar la NRO fue que se cegó por lo menos temporalmente la inteligencia institucional estadounidense ante eventos que podrían haber sido monitoreados desde el espacio exterior. NRO podría haber suministrado una visión en tiempo real del espacio aéreo sobre Norteamérica; como resultado de la evaluación, ésta puede no haber estado disponible. Las ventajas para los perpetradores eran obvias.” [4] Keith Hall, el jefe de la agencia, habría sido una figura crucial involucrada en el ejercicio del avión-contra-el-edificio, que tuvo lugar el 11-S, y como había mencionado el artículo de Associated Press después de los ataques reales “del mundo real” del 11-S (avión-contra-edificio), la NRO fue evacuada, con la excepción de ‘un cierto personal esencial.’ Sin duda alguna, un miembro de ese personal habría sido Keith Hall.

Además se informó que: “En la mañana del 11 de septiembre de 2001, Mr. [John] Fulton y su equipo en la CIA estaban realizando una simulación preprogramada para explorar problemas de la reacción de emergencia que serían creados si un avión cayera sobre un edificio,” y al presentar la biografía de Fulton, se explicó que: “Los 25 años de John Fulton en la comunidad de la inteligencia han contribuido a su reconocimiento como experto en el análisis de riesgo y reacción ante amenazas, juegos de posibilidades, y planificación estratégica. Forma parte del personal de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y sirve actualmente como Jefe de la División de Juegos de Guerra de la NRO , y como miembro del Comando Conjunto de las Fuerzas de EE.UU., Proyecto Alpha – un prestigioso ‘gabinete estratégico’ para conceptos avanzados relacionados con temas como seguridad interior,” para no hablar de: “Sus responsabilidades en el contraterrorismo y en la seguridad interior que incluyen la asesoría del Director del Personal de Inteligencia Central para la Seguridad Interior, la Oficina del Servicio de Alguaciles Federales de EE.UU., y la colaboración con el Consejo Nacional de Seguridad.” [5]

El think tank del ‘Proyecto Alpha’ es un grupo de análisis rápido de ideas del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU. Fue creado para “explorar el futuro” e identificar ideas de alto impacto de la industria, el entorno académico y la comunidad de la defensa que puedan transformar el Departamento de Defensa en una organización mejor equipada para encarar el paisaje incierto del futuro,” y algunos de los informes producidos por este grupo han sugerido: “Que se utilicen lecciones aprendidas de las abejas y las hormigas, la idea es utilizar numerosos sistemas carentes de tripulación que trabajen en colaboración mutua para converger desde sitios dispersos para atacar y desactivar objetivos. Las entidades se controlan solas mediante el uso de señales digitales para dirigir a otras entidades hacia un objetivo o para evitar un objetivo. Una persona podría monitorear y controlar numerosos pequeños vehículos teledirigidos en lugar de un equipo que controle un UAV [siglas en inglés de Vehículo Aéreo sin Tripulación] “[6]

Por lo tanto, John Fulton y Keith Hall eran dos individuos que definitivamente se encontraban entre el personal que se quedó en la NRO el 11 de septiembre de 2001, que habrían tenido la capacidad de monitorear todos los eventos en el espacio aéreo norteamericano durante ese día. Para no mencionar que fueron esenciales para realizar un ejercicio que sirvió de cobertura para los ataques efectivos del “mundo real” que ocurrieron. Es el mismísimo Keith Hall que escribió el informe de 2005 sobre recomendaciones para reforzar el aparato de seguridad de EE.UU. para “prevenir” otro evento del tipo del 11-S, en el que describió como una recomendación específica que se “expandiera el intercambio” de información como la imaginería satelital. Sin embargo, este concepto en sí, el que estuviera escribiendo un informe para “ayudar” a los esfuerzos de seguridad es absurdo, considerando que hubiese sido un individuo clave que habría sido objeto de una seria investigación independiente por posibles acciones criminales el 11-S, ¿y se supone que salga con recomendaciones de seguridad? Además, Keith Hall, después de dejar el NRO como director, se sumó al Consejo de Directores de Booz Allen Hamilton, [7] la misma firma de consultoría que fue un destacado contratista para la NRO.

Otras personas asociadas con Booz Allen Hamilton son James Woolsey, [8] ex director de la CIA y miembro del Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC), el think tank neoconservador que pidió un “nuevo Pearl Harbour” en septiembre de 2000 para justificar un enorme aumento en los gastos de defensa, y que se invadiera Iraq, Irán y Corea del Norte, entre otros países, todo lo cual es esbozado en su documento: ‘Reconstruyendo las defensas de EE.UU.’ [9] Otra persona asociada con Booz Allen Hamilton es Dov Zakheim, quien, de 2001 a 2004, sirvió como Subsecretario de Defensa (Contralor) y director principal de finanzas del Departamento de Defensa, y quien, durante la campaña presidencial de 2000, sirvió como asesor superior de política exterior para el entonces gobernador George W. Bush, quien también es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). [10] Pamela Lentz, quien está en el Consejo de Directores de Booz desde1994, “y ahora sirve como agente de servicios de clientes para los mercados de la firma en la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) y de inteligencia militar, los que incluyen a organizaciones dentro de la Armada, la Fuerza Aérea, el Ejército, los Comandos Combatientes Unificados, y el Subsecretario de Defensa para Inteligencia,” así como algunos de sus proyectos que han incluido “La dirección de un equipo de 120 personas para apoyar a la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), proveer una gama completa de construcción de sistemas y ayuda técnica,” y “la dirección de una fuerza de tareas de apoyo al trabajo de Análisis de Factores Humanos” de la DIA,” para no mencionar: “La supervisión de actividades de planificación estratégica para la organización de inteligencia en el Comando de Fuerzas Conjuntas,” [11] que es la misma organización que dirigió el think tank “Proyecto Alpha” en el que estuvo involucrado John Fulton, el hombre que supervisó el escenario del ejercicio de ataque del 11-S.

Otra persona muy interesante asociada con Booz Allen Hamilton es Dale Watson, quien fue Director Ejecutivo Adjunto del FBI para Contraterrorismo, y que “como director en el bufete de Seguridad Estratégica Global de Booz Allen, Watson trabajará para construir sociedades del sector público y privado en apoyo a la seguridad de la nación y para ayudar a asegurar la capacidad de recuperación en corporaciones, agencias gubernamentales, e infraestructuras críticas.” [12] Pero lo que es más interesante respecto a este individuo es el papel que ha jugado en el Departamento de Contraterrorismo del FBI. Como informara el Washington Post en 2002: “En casos separados, dos nuevos denunciantes del FBI afirman que hubo desgobierno y negligencia en la seguridad – y en un caso posible espionaje – entre los que traducen y supervisan algunas de las escuchas de máximo secreto más confidenciales del FBI en investigaciones de contrainteligencia y contraterroristas,” y “esa denunciante, Sibel Edmonds, de 32 años, ex traductora de escuchas en la oficina local de Washington, planteó sospechas sobre las conexiones de un colega con un grupo bajo vigilancia.” Además, el artículo menciona: “El FBI confirmó que el colega de Edmonds había formado parte de una organización que era objeto de una vigilancia de máximo secreto y que el mismo colega tenía ‘contactos no mencionados’ con un funcionario de un gobierno extranjero sometido a vigilancia, y que “el lingüista no tradujo dos comunicaciones del funcionario gubernamental extranjero en cuestión” y, lo que es más importante, que: “Las afirmaciones agregan una nueva dimensión a la creciente crítica del FBI, que se ha centrado en las últimas semanas en que el buró no prestó atención a advertencias internas sobre al Qaeda antes de los ataques terroristas del 11-S.” [13] El artículo sigue diciendo: “En el caso del segundo denunciante: John M. Cole, de 41 años, gerente de programa para las investigaciones de inteligencia exterior del FBI respecto a India, Pakistán y Afganistán, dijo que la capacitación de contrainteligencia y contraterrorismo había decaído drásticamente en los últimos años como parte de un modelo continuo de mala gestión,” y que “Cole también dijo que había observado lo que consideraba como una falta de seguridad respecto a la selección y contrata de traductores.”

Hablando de Sibel Edmonds: Ingresó al FBI poco después del 11-S, cuando anunciaron que necesitaban traductores para Oriente Próximo, y “fue despedida menos de un año después, en marzo de 2002, por informar sobre trabajo de mala calidad y vulneraciones de la seguridad a sus supervisores que podrían haber impedido esos ataques,” y que “a pesar de que siguió todos los procedimientos apropiados para informar sobre sus inquietudes a la cadena jerárquica, tomaron represalias contra ella y la despidieron. Después de su despido, numerosas afirmaciones de Edmonds fueron confirmadas por el FBI en informaciones no confidenciales al Congreso. Más de dos años después, en mayo de 2004, el Departamento de Justicia clasificó como secretas las informaciones de Edmonds, así como las del FBI, y obligó a los parlamentarios que colocaron la información en sus sitios en la Red a que eliminaran los documentos.” [14] Así que, Sibel fue despedida porque estaba denunciando fallas en la seguridad del FBI que podrían haber impedido los ataques del 11-S, y desde entonces ella ha sugerido que el gobierno estaba encubriendo, y respondiendo a una pregunta en el Alex Jones Radio Show, declaró: “Bueno, de eso se trata, Alex. No dejan aparecer toda la evidencia Y todavía no la tenemos hasta la fecha. Es como le estaba diciendo, la Fuerza [ininteligible] ha sido clasificada como confidencial por completo. También hicieron clasificar como secretas 35 páginas – y esto es según el senador Graham – la evidencia e información más importante sobre el 11-S de la Investigación Conjunta del Senado y la Cámara de Representantes que tuvo lugar en 2002, y 5 años después todo sigue clasificado. Y de nuevo, siguen amordazando a la gente. Así que esto ya apunta a que no quieren que aparezca la evidencia. Y mantienen la evidencia oculta del público,” y además comentó: “La evidencia apunta a un masivo encubrimiento por el gobierno,” y dijo, respondiendo a una pregunta formulada sobre si creía que toda la evidencia disponible apuntaba a que el 11-S fue una operación interior: “Bueno, de nuevo, considerando la importancia del encubrimiento y hasta donde han ido para amordazar a la gente e impedir que se informe – que esa información salga a la luz, yo diría que sí.” [15]

Texto completo aquí

1 comentario:

Unknown dijo...

NO NECESITAMOS A LOS GRINGOS PARA CUIDAR NUESTROS DUCTOS PETROLEROS: MÉXICO TAMBIÉN MANUFACTURA AERONAVES NO TRIPULADAS DE VIGILANCIA DE EXCELENTE CALIDAD

A decir verdad, estoy verdaderamente sorprendido. No puedo creer que el gobierno mexicano recrute staff y tecnología estadounidense para vigilar nuestro patrimonio tecnológico y económico, dejen les digo el porqué.

Vivo en Guadalajara, y recientemente me he encontrado con múltiples artículos en varios periódicos donde encontré una noticia en ese tiempo curiosa, pero en estos días verdaderamente esencial: México tiene su propia tecnología en aviones no tripulados. La compañía totalmente mexciana ha desarrollado el avión llamado S4 Ehécatl, el primer avión no tripulado een la historia de nuestro país, ¡y hasta ha ganado un premio internacional que los gringos nunca antes habían dado a ninguna empresa extranjera!

No puedo creer que el gobierno mexicano siquiera especule contratar a una firma estadounidense cuando tenemos, no sólo una firma mexicana, sino una firma mexicana que está teniendo éxito y reconocimiento a nivel mundial.

Creo que es nuestro deber como mexicanos apoyar a estos proyectos, que son el fruto de trabajo y estudio, y prueba de que México está a la altura técnológica de primer nivel.

Siento no poder dar las notas que salieron en Reforma y Mural, que es donde vi los artículos, pero les dejo este otro artículo que encontré cuando investigué un poco más sobre este avioncito.

Este es del Financiero:
"Gana empresa mexicana premio en aeronáutica militar
Gabriela Chávez / Finsat
Lunes, 27 de agosto de 2007

* Hydra Technologies crea el primer avión de vigilancia no tripulado.
* Ehécatl debutó en la feria aeronáutica en Francia.
* Inversión para comercializar el producto, siguiente paso.


GUADALAJARA, Jal., 26 de agosto.- La primera empresa mexicana que está desarrollando tecnología aérea militar, Hydra Technologies, superó a los principales productores de sistemas estratégicos de defensa del mundo, como Estados Unidos e Israel, al recibir un galardón internacional en Washington.

Se trata del premio Al Aube Outstanding Contributor Award 2007, otorgado el 9 de agosto en Washington al sistema Ehécatl, por parte de la Asociación Internacional de Vehículos no Tripulados (Association for Unmanned Vehicle Systems International -AUVSI-)

La firma jalisciense es la creadora del primer avión de vigilancia no tripulado que hace dos meses debutó en la feria aeronáutica de Le Bourget, en París.

Independientemente de la tecnología y el dinero que esto puede generar a la empresa fundada hace tres años por inversionistas privados en alianza con Nacional Financiera (Nafin) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), los directivos de la firma consideran que este galardón "aporta mucho a la autoestima de los mexicanos", pues es muestra de confianza en la capacidad intelectual existente en el país.

El riesgo

Sin embargo, debido a la indecisión de las fuerzas armadas en el uso de este proyecto, se explicó, probablemente llevará a la empresa a colocar primero su tecnología de punta en el extranjero.

"Si tardan más, la empresa podría pasar a formar parte de un grupo de inversionistas internacionales, perdiendo México la oportunidad de quedarse con todos los beneficios de esta novedosa tecnología", lamentó en entrevista Álvaro Gutiérrez, director de relaciones institucionales y vocero de Hydra.

El desarrollo de esta idea llevó cinco años: los dos primeros se fondeó con recursos propios, por parte de cinco empresas mexicanas ligadas al desarrollo de sistemas electrónicos de seguridad, y los siguientes tres años el proyecto recibió apoyo de recursos federales y de escuelas de estudios superiores, como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), entre otras instituciones.

Expectativas

Apenas hace dos meses se liberó la tecnología, durante la feria de la aviación en Francia, y hoy en día el avión está en su proceso final de pruebas para ser comercializado, si el Ejército, al cual se dirigió la propuesta original, decide adquirirlo antes de que lo haga una empresa extranjera.

La firma mexicana ya comenzó a comercializar sus sistemas de aviones no tripulados mediante por medio de la estadounidense General Dynamics, una de las cuatro proveedoras de sistemas de defensa y vehículos militares más grandes del mundo.

Después, la expectativa es colocar el producto para uso de gobiernos municipales o estatales, no sólo de México, sino incluso de Estados Unidos, con propósitos de control de incendios, apoyo en caso de desastres o búsqueda de personas, entre otras aplicaciones, dijo el entrevistado.

Top secret

Varios detalles de este sistema son guardados celosamente por los directivos de la empresa, quienes declinan aparecer en los medios de comunicación, hablar de montos de inversión o del precio del avión no tripulado, argumentando que éste depende de las necesidades del cliente, pues cada artefacto es "un traje hecho a la medida".

Los aviones no tripulados tienen precios que oscilan entre los 500 mil dólares y hasta los ocho millones de dólares, dependiendo de sus características; no obstante, los fabricantes del sistema Ehécatl (dios del viento, en náhuatl) indican que este vehículo es económico, dadas sus ventajas técnicas y tecnológicas.

El Ehécatl puede hacer lo mismo que muchos equipos aéreos, pero de manera más simple, a menor precio y en condiciones que otros ni siquiera soñarían, por ejemplo, volar entre montañas. "Y eso lo pone aparte de otros sistema tradicionales militares producidos por países desarrollados", añadió Gutiérrez.

"Necesitamos que se la jueguen con nosotros como lo hacen las fuerzas armadas de todos los países desarrollados del mundo", acotó el vocero de Hydra Technologies, y agregó que mucha de la tecnología actual, como los discos compactos, el horno de microondas y varios avances de la industria automotriz y aeronáutica, surgieron de investigaciones ligadas al desarrollo militar.

La empresa nació de una iniciativa en busca de soluciones prácticas, en un nicho de mercado prácticamente "virgen" -el de los aviones no tripulados-, aunque las empresas que forman parte del grupo ya desarrollaban desde antes tecnología avanzada para el área de seguridad pública y seguridad física, como controles de ingreso con huella digital que hasta hoy sólo han sido adquiridos por empresas extranjeras y que, a a su vez, la venden como propia, concluyó el directivo de Hydra."