Como era previsible, resultaron insuficientes los 7 mil efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, algunos portando el uniforme gris de la Policía Federal Preventiva, que tiene movilizados Felipe de Jesús Calderón Hinojosa desde diciembre de 2006 para borrar la cruenta herencia de 9 mil 500 ejecutados por el narcotráfico y el crimen organizado durante el gobierno de Vicente Fox Quesada .
Pero el gobierno del empleo, la seguridad pública y el Estado de derecho no canta mal las rancheras y ya tiene en su haber 634 ejecuciones a cargo de los hombres y mujeres que siguen imponiendo su ley y división territorial.
Con esta guerra convencional contra el narcotráfico y el crimen organizado, Calderón sigue cometiendo un grave error estratégico: vincularla a la hambruna de legitimidad que sigue padeciendo él y su gobierno. Amén de que la convirtió en batalla mediática y en conducto para enviar mensajes a los cárteles , Estados Unidos, el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador y los gobernados.
Al respecto sería hilarante sino fuera producto de una tragedia cívica, que aún se persiga la menor declaración de dirigentes perredistas y del Frente Amplio Progresista, para que reconozcan que apretadamente y todo pero fue el michoacano quien ganó las elecciones del 2 de julio.
Como en 1988 con Carlos Salinas de Gortari , el fantasma del fraude en las urnas y en las computadoras sellará hasta el 30 de noviembre de 2012 al gobernante que más usa y abusa de las fuerzas armadas y la banda presidencial, sin entender lo elemental: Lo que natura no da, Salamanca no presta.
Con este lamentable fracaso en el combate al narcotráfico y el crimen organizado, también por un diseño estratégico de guerra convencional frente a los cárteles que actúan y se mueven como guerrillas, se vuelve impostergable el deslinde de Calderón respecto de Fox.
Y no me refiero a las maniobras para ganar oxigeno ciudadano, que se valen y son legítimas, sino a la rémora que ya representa para el gobierno el gabinete sombra que montaron Martha María Sahagún Jiménez , su marido y Manuel Espino Barrientos .
Con Carlos María Abascal Carranza, Francisco Javier Salazar Sáenz y Luis Ernesto Derbez Bautista enquistados en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN y las seis secretarías de Estado en manos del foxismo, Felipe de Jesús Calderón está copado para el despliegue de sus políticas y programas.
Los vacíos políticos de Calderón – Forum 165, IV-07, páginas 2-4--, como los llama Pablo Cabañas Díaz , convierten en impostergable el deslinde del grupo gobernante que encabeza el de Morelia, respecto al guanajuatense nacido en el Distrito Federal.
Salvo que se posponga demasiado el deslinde, no se requieren grandes rupturas tipo el cobarde quinazo salinista. Simplemente no interferir en la reinstalación de Napoleón Gomez Urrutia como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, ordenada por la Secretaría del Trabajo con la toma de nota, en cumplimiento del fallo emitido por el cuarto tribunal colegiado en materia de trabajo, ni en los procesos penales abiertos relacionados con aquél y Elías Morales Hernández .
“El peor conflicto laboral que ha vivido el gremio” --se inició el 17 de febrero de 2006 y costó la vida de Héctor Álvarez Gómez y Mario Alberto Castillo en la Siderúrgica Lázaro Cárdenas Las Truchas--, es una oportunidad acaso irrepetible para el deslinde con el foxismo, pues pondrá a la luz del día el espíritu faccioso y criminal de Fox, Abascal y Salazar. Y evidenciará las alianzas mercantiles con Industrial Minera México, la que por voraz cobró la vida de 65 mineros en Pasta de Conchos.
Fuente: Eduardo Ibarra Aguirre, Machete Arte (nota enviada a nuestro correo electrónico).
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