BUENOS AIRES.- Sin golpes bajos y sin denuncias de fraude no hay campaña que valga en Ecuador, y ambas situaciones aparecieron en la víspera de la cita con las urnas en la que 9.2 millones de ecuatorianos decidirán si quieren o no instalar una Asamblea Constituyente. Fue el propio presidente Rafael Correa quien sufrió la campaña sucia, al tiempo que intentó calentar el evento al lanzar la misma denuncia que en la elección de diciembre último: "Hay posibilidades de fraude".
Ni las encuestas, ampliamente favorables a la posición gubernamental de decir "sí" a la Asamblea Constituyente que busca instaurar el "socialismo del siglo XXI" en un país donde desde hace una década sólo reina la ingobernabilidad, hicieron que algunos opositores se guardaran esa tendencia al golpe bajo que caracteriza a la política local.
Fue Luis Almeida, uno de los diputados separados del Parlamento, en una medida anticonstitucional, quien denunció que el padre del presidente estuvo preso en una cárcel de EU por tráfico de drogas.
De inmediato, el jefe de Estado salió en su defensa al decir que "no tengo nada qué ocultar. Tuve una niñez muy dura. A los cinco años mi padre, un desempleado, llevó droga a Estados Unidos y cayó preso. Y vivió tres años en prisión", admitió Correa en su espacio radial de los sábados.
Luego de calificar a Almeida de "miserable", el presidente rechazó las culpas y se desligó de lo que "hizo mi padre hace 40 años como para que este sinvergüenza diga que nos mantuvo el narcotráfico".
Pero la campaña, deslucida y con la mayoría de los ecuatorianos sin saber muy bien qué es lo que se vota, tuvo su punto más alto cuando la noche del viernes el jefe de Estado denunció la posibilidad de un fraude, aun cuando el jefe de la misión de 30 observadores de la OEA, el chileno Enrique Correa, dijera que "todo está en condiciones normales para tener una elección tranquila". Al margen de que la seguridad estará a cargo de 41 mil 500 efectivos militares y policiales.
Ayer, Correa se mostró convencido de una victoria, la segunda en cinco meses, de figurar en los primeros planos políticos en su país, pero llamó a las Fuerzas Armadas y a sus simpatizantes a vigilar la jornada para evitar que le "roben" el triunfo.
"Aquí lo único que garantiza que no nos hagan fraude es la pureza del sufragio, la acción del pueblo, incluyendo a las Fuerzas Armadas, que deben estar vigilantes para que los representantes de la partidocracia (en el Consejo Electoral) no nos estén anulando votos", advirtió.
Si bien en Ecuador ya está prohibida la difusión de encuestas, la consultora Cedatos divulgó el viernes entre la prensa extranjera su último estudio preliminar en el que aparece 66% de intención de voto en favor del "sí" y 15% por el "no", además de 13% de aún indecisos.
El presidente, con un respaldo popular de 71% en tres meses de gestión, buscará afianzarse con votos para lograr en la futura Asamblea Constituyente la mayor cantidad de bancas para asegurarse una Constitución a su medida. Aun cuando sus detractores y opositores de la derecha y el centro (como el Partido Socialcristiano, el PRIAN de Álvaro Noboa o la Unidad Nacional Cristiana) denuncien que "mañana (hoy) comienza a construirse una dictadura", ante el temor de que con semejante apoyo electoral el gobierno termine por controlar los tres poderes del Estado, como ocurre en Venezuela.
Sin embargo, Correa insiste en negar cualquier vínculo o copia del modelo venezolano al decir, sin lograr convencer, que "acá todo se hará a la ecuatoriana". Pero ni los ecuatorianos saben qué significa eso. Por ahora, y tal como reiteró ayer, privan las fuertes críticas al Fondo Monetario Internacional por la suerte económica del país, y a Colombia por las fumigaciones y su alineamiento internacional con la Casa Blanca.
Por lo demás, muy poco. Aunque tal vez esta noche, después de que las urnas cierren a las 17:00 horas y se conozcan los resultados de boca de urna, pueda vislumbrarse un poco más y mejor lo que Correa llama "un modelo a la ecuatoriana".
Fuente: El Universal Mx.
Aún no se ha determinado si el estallido en Los Teques fue intencional o accidental, dice la policía
Cuestionan opositores la exigencia presidencial a militares de sumarse a la revolución o renunciar
Una explosión de origen desconocido dejó dos personas heridas la noche del viernes en la sede de la asamblea legislativa en Los Teques, a unos 20 kilómetros al oeste de Caracas, reportó este sábado la prensa local.
"Aún no se puede determinar las causas de la explosión, si fue intencional o accidental", dijo el subdirector de la policía, Vicente Alamo, en este caso en que las personas heridas son dos vigilantes que se encontraban en el lugar.
La presidenta de la asamblea legislativa, Liliana González, vinculó el hecho con una supuesta conspiración contra el presidente Hugo Chávez, en declaraciones a la televisora privada Globovisión, aunado a que durante esta semana se registraron explosiones en los estacionamientos de dos centros comerciales en Caracas, sin causar daños o heridos.
En el contexto de la conmemoración del quinto aniversario del golpe de Estado de abril de 2002, que lo sacó del poder 48 horas, Chávez ha sostenido en los últimos días que se preparan planes de desestabilización que podrían incluir su asesinato, en los que ha responsabilizado sobre todo a la oligarquía y la vieja clase política venezolana y, detrás de ellos, al "imperialismo" estadunidense.
El presidente alertó sobre todo en relación a presuntos planes "desestabilizadores" a partir del 27 de mayo por la oposición interna y el posible apoyo de Estados Unidos, teniendo como motivo la decisión de su gobierno de no renovar la licencia a la televisora privada RCTV (Radio Caracas de Televisión) por haberse sumado a la intentona golpista de 2002.
Piden explicación al alto mando
Dirigentes de oposición cuestionaron la exigencia del presidente Chávez a miembros de la Fuerza Armada Nacional de sumarse a su "revolución socialista" o tramitar la baja, y la calificaron de inconstitucional. Además, exigieron un pronunciamiento del alto mando militar sobre el asunto.
El líder del partido Alianza Bravo Pueblo, Antonio Ledezma, denunció que el mandatario "arremete contra los militares atemorizándolos e insiste en politizar los cuarteles para militarizar la política", al plantearle a los soldados que abracen sin ambigüedades el socialismo o se retiren, en una especie de "ultimátum".
En Santiago, el canciller chileno, Alejandro Foxley, consideró que los dichos del presidente venezolano Hugo Chávez en contra del Senado de Chile "introducen una dificultad" a la visita oficial que inicia este lunes la mandataria Michelle Bachelet a ese país, en el contexto de la Cumbre Energética Sudamericana.
Chávez lanzó el jueves duras críticas al Senado chileno, que aprobó una moción de censura en contra del cierre de RCTV y pidió a Bachelet que proteste por tal decisión ante la Organización de Estados Americanos.
El presidente venezolano calificó de "fascista" al Senado chileno, que a su juicio está dominado por la derecha. "Es la extrema derecha fascista, la que apoyó los golpes de Estado que derrocaron a gobiernos progresistas, gobiernos populares en América Latina", dijo Chávez, incluyendo el chileno de Salvador Allende.
También Bachelet había pedido "respeto" a su par venezolano tras los fuertes dichos. "Quiero insistir, nosotros nos entendemos sobre la base de la amistad y el respeto con todos los gobiernos y esperamos reciprocidad", dijo el viernes pasado la presidenta de Chile, cuyo gobierno remitió a Caracas una nota diplomática en señal de molestia.
Banco del Sur acapara atención de la reunión del FMI y el BM
Washington, DC, 14 de abril. Una propuesta de Venezuela, secundada por Argentina, Ecuador y Bolivia, para crear un Banco del Sur que contrarreste las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en la región, va cobrando forma y fuerza y se ha convertido en tema de discusión de una reunión aquí a la que asisten ministros de finanzas y gobernadores centrales de 185 países.
Como viene sucediendo desde hace varios años, México ha quedado, por el momento, al margen de este proyecto de integración subregional, concebido por sus promotores como una barrera a la injerencia de Estados Unidos, país que pone las reglas tanto en el FMI como en el Banco Mundial. El gobierno del presidente Felipe Calderón no se ha pronunciado sobre esta iniciativa y no participa de momento en las discusiones sobre su instrumentación, según constató aquí La Jornada .
"Este tipo de iniciativa, la creación de un Banco del Sur, responde a la necesidad de generar mayor autonomía financiera en la región", comentó Felisa Miceli, ministra de Economía y Producción de Argentina, durante la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, que concluye este domingo.
La iniciativa para crear un Banco del Sur fue puesta sobre la mesa por el gobierno de Venezuela el mes pasado en Guatemala, en el marco de la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La propuesta es impulsada por los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Néstor Kirchner, de Argentina.
Caracas ofreció una aportación inicial de mil 400 millones de dólares, 20 por ciento de los 7 mil millones considerados para constituir la reserva de la nueva institución. Buenos Aires daría otros 350 millones de dólares y Brasil también ha dicho que apoyará, aunque hasta ahora no ha mencionado ninguna cantidad.
"El Banco del Sur ha pasado de la retórica y los planes para convertirse en algo más concreto", publicó la semana pasada The Economist. "La iniciativa ha tocado una fibra sensible en la región, donde hay muchos líderes molestos con las políticas y las condiciones impuestas por esas instituciones (el FMI y el Banco Mundial) y darían la bienvenida a una fuente alternativa de financiamiento".
Tan sensible que los principales jefes del FMI han preferido de momento hablar de la iniciativa como si no fuera más que una idea lanzada al aire.
"Los promotores de esa idea tienen la obligación de explicarla a la opinión pública", comentó Rodrigo Rato, director gerente del FMI, al ser interrogado sobre el proceso de constitución de un Banco del Sur.
"No se qué decir", respondió Anoop Singh, responsable del departamento de América Latina del FMI, al hablar sobre el mismo tema.
Singh añadió que, desde su punto de vista, la creación de un Banco del Sur es "un ejercicio de integración regional; en Asia y en Europa han sido útiles estas iniciativas". Agregó: "estamos ansiosos de averiguar de qué se trata".
Quizá con un poco de más curiosidad lo sabría. En el mismo salón donde Singh habló, la ministra Miceli dijo un poco más tarde que la iniciativa de crear un Banco del Sur responde a una visión de sus promotores sobre la necesidad de generar mayor autonomía financiera en la región.
La propuesta, puntualizó la ministra argentina, es la creación de una entidad que pueda cumplir un papel de generar autonomía financiera, pero también de apoyar con recursos el desarrollo económico de la región y compensar las grandes asimetrías que existen entre los países.
"Es importante que los países más grandes de la región podamos asumir el desafío de colaborar en el desarrollo de aquellos países más pobres o de economías menos desarrolladas. Es una idea que viene a completar un nivel importante de financiamiento que ya existe en la región y que no es excluyente de otras iniciativas de las que formamos parte, como el BID o el Banco Centroamericano".
La discusión sobre la creación del Banco del Sur ocurre cuando algunos países de la región están cuestionando el sistema de reparto de poder en el FMI y en el Banco Mundial. Después de que Argentina y Brasil pagaron sus deudas al Fondo -México no tiene préstamos de ese organismo- y otras naciones latinoamericanas empiezan a desmarcarse de las políticas fondomonetaristas se ha comenzado a hablar de una pérdida de relevancia de la institución en la región.
En un comunicado, el Grupo de los 24 (G-24), que agrupa a naciones en desarrollo como China, India, Brasil, Argentina, Venezuela y México, estableció la necesidad de una "significativa reforma" del FMI y el Banco Mundial para discutir "la falta de democracia" en estas instituciones. Planteó que para reforzar la legitimidad y efectividad de ambas instituciones "el poder de voto de los países en desarrollo debe ser incrementado".
Estados Unidos tiene 17.14 por ciento del poder de voto en el FMI. Nueve países: EU, Reino Unido, Rusia, Holanda, Japón, Alemania, Francia, Canadá e Italia, detentan 50.76 por ciento del total de votos.
"Los países de América Latina podrían abandonar definitivamente el FMI", comentó Eric Toussaint, quien preside el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), una organización con sede en Bélgica.
En un comentario sobre el tema, Toussaint consideró que a los pueblos de los países de la región latinoamericana sirve de poco ser integrantes del FMI. "Los votos de los países subdesarrollados no alcanzan para incidir sobre las decisiones del Banco Mundial y el FMI porque estos dos organismos están totalmente controlados por Estados Unidos, Japón y la Unión Europea. Entonces podrían salir de estos organismos y tener un banco multilateral común totalmente controlado por los países de América Latina y el Caribe".
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