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16 abril 2007

Estados Unidos a veces declara cosas con calculo y piensa poner más tenso el ambiente en OM

Aquí les dejo algunas notas que les pueden resultar interesantes. Lo que es muy claro es que en el primer momento que EU mueva su mano sobre Irán u otra nación el mundo se les irá encima...

Denuncian en EE.UU. que el cambio climático desatará guerras y terrorismo

La advertencia llegó ésta vez en boca de ex altos mandos militares estadounidenses: El calentamiento global representa una "grave amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos", con un empeoramiento del terrorismo y muy probablemente involucrará al país en guerras por escasez de agua y otros recursos.

Sumándose a llamados hechos ya por científicos y activistas ambientales, once generales retirados, incluyendo al antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército, Gordon Sullivan, y un ex negociador del presidente George W. Bush en Oriente Medio, Anthony Zinni, llamaron al gobierno norteamericano a realizar importantes recortes en las emisiones de gases de invernadero. Y lo hicieron a través de un informe que lleva por título "Las implicaciones en la seguridad nacional del cambio climático mundial", un documento de 63 páginas que será divulgado hoy, lunes, en vísperas de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas celebre su primer encuentro sobre el calentamiento global.

El informe advirtió que en los próximos 30 o 40 años va a haber guerras por agua, una creciente inestabilidad causada por hambruna, enfermedades y la elevación de los niveles del mar y olas de refugiados.

"El caos resultante será un caldo de cultivo para disturbios civiles, genocidio y el crecimiento del terrorismo", sentencia el documento.

"Los cambios climáticos exacerban situaciones que ya son inestables", advirtió Gordon Sullivan a la radio de la Associated Press.

"Todo el mundo tiene que comenzar a prestar atención a lo que está sucediendo. No pienso que sea algo difícil de entender en el Pentágono... Nosotros estamos prestando atención a las implicaciones de seguridad", agregó. Sullivan admitió que al principio se mostró "un poco escéptico", cuando el grupo de estudios comenzó a reunirse en setiembre. Pero luego de entrevistarse con científicos de primer nivel especializados en clima, y tras observar los cambios en su natal Nueva Inglaterra, Sullivan aseguró que se convenció de que el calentamiento global presenta un grave desafío al estado de preparación de las fuerzas armadas norteamericanas.

Zinni, ex enviado de Bush a Oriente Medio, manifestó en el informe que "no es difícil establecer la conexión entre cambios climáticos e inestabilidad, o cambios climáticos y terrorismo".

El informe del centro de estudios de seguridad nacional The CNA Corporation —un think tank con financiación del gobierno con sede en Alexandria, Virginia—, despliega una lista de autores que incluye a generales de cuatro y tres estrellas, muchos de ellos con experiencia en el terre no de la tecnología y otros, como el Almirante Jospeh Lopez, son cercanos al vicepresidente Dick Cheney. Otros, a su vez, como Zinni, han criticado al presidente Bush en los últimos años. Y todos advierten sobre rampantes enfermedades, escasez de agua e inundaciones que empeorarán la situación en áreas ya volátiles, como Oriente Medio, Asia y Africa.

En una velada alusión a la negativa de Bush a integrarse a un tratado internacional para reducir las emisiones de gases de invernadero, el informe dice que el gobierno estadounidense "debe volverse un socio más constructivo" con otras naciones para combatir el calentamiento global y lidiar con sus consecuencias.

Los autores del informe, que demandó un trabajo de más de medio año, junto con otros expertos en seguridad nacional, confirmaron la semana pasada que las fuerzas armadas norteamericanas han comenzado a estudiar los posibles futuros impactos del calentamiento global con nueva intensidad.

"Fue sólo en los últimos seis meses que el cambio climático emergió a la superficie como un tema con implicaciones en la seguridad", explicó Kent Butts, un profesor de estrategia político-militar en el War College's Center for Strategic Leadership.

Butts reveló que cuando se reúne con líderes militares para analizar cómo afrontar al terrorismo y a la inestabilidad regional, los uniformados admiten que "esto se está poniendo cada vez peor debido a los cambios en el clima".

Fuente: AP Y THE WASHINGTON POST

Irán intensifica su desafío y proyecta construir otras dos plantas nucleares

El Gobierno persa no teme un ataque estadounidense contra sus instalaciones, aunque insiste en que se encuentra preparado para todas las posibilidades

Irán anunció ayer que presentará a subasta internacional la construcción de dos nuevas centrales nucleares, además de la planta que todavía no está terminada en la ciudad de Bushehr, a pesar de la creciente presión internacional para que ponga fin a su programa atómico.

«Irán lanza dos licitaciones para la construcción de dos nuevas centrales de 1.000 a 1.600 megawatios en Buchehr», dijo Ahmad Fayaz Bakhsh, director de producción y desarrollo de energía nuclear en la Organización Iraní de Energía Atómica.

El anuncio llega mientras Irán se enfrenta a la creciente presión de la comunidad internacional para que suspenda sus actividades nucleares y cuando la finalización de su primera central nuclear, que actualmente construye una empresa de Rusia, ha sufrido un nuevo retraso.

Las nuevas plantas ahora licitadas «se construirán al lado de la central de Buchehr -al sur del país-, con una capacidad total de 2.000 a 3.200 megavatios», agregó el responsable.

De nueve a once años

El coste de cada central se ha establecido entre 1.400 y 1.700 millones de dólares y su construcción durará entre nueve y once años, explicó Fayaz Bakhsh. El «combustible será suministrado mediante producción local y extranjera», subrayó.

Las grandes potencias exigen precisamente a Irán que suspenda sus actividades de enriquecimiento de uranio, que sirven para producir tanto combustible para centrales nucleares como para fabricar bombas atómicas.

Teherán, en cambio, defiende su derecho a proseguir con sus actividades de enriquecimiento de uranio afirmando que es el único medio para garantizar su independencia de los suministros extranjeros de combustible nuclear. El régimen de los ayatolás, además, asegura que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles y no militares, como en cambio temen Estados Unidos y Europa.

Numerosos expertos ya señalaron que la cantidad de mineral de uranio que se necesita y su coste de extracción convierten el objetivo iraní de autoabastecer sus propias centrales en ilusorio.

Fayaz Bakhsh indicó que «Irán contempla producir combustible para dos centrales» en el marco del plan de desarrollo nuclear iraní para los próximos 20 años, que prevé el alcance de una capacidad de 20.000 megawatios.

Mientras, el Gobierno iraní descartó ayer nuevamente un posible ataque estadounidense contra sus instalaciones nucleares, aunque insistió en que está preparado para todas la posibilidades.

Informe de la OIEA

Esta postura la expresó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mohamad Ali Hoseini, quien dijo que las noticias sobre una posible acción militar forman parte de una «guerra psicológica del enemigo» contra Irán.

«Las fuerzas iraníes están completamente preparadas y no hay para que preocuparse», dijo Hoseini tras señalar que, de todos modos, «las propias autoridades norteamericanas han reiterado que no tienen ningún plan militar contra la República Islámica».

Por otro lado, apuntó que los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que están en Irán desde hace varios días, visitan la planta atómica de Natanz (centro del país) y su futuro informe «eliminará las posibles dudas sobre los recientes avances nucleares de Irán». «Los inspectores elaborarán su informe a base de los últimos avances nucleares de Irán y lo entregarán a Mohamad el Baradei (director del OIEA) para que esté al tanto», dijo Hoseini.

Fuente: AGENCIAS/TEHERÁN

Argelia califica de inaceptable que EE. UU. diga que habrá más atentados en el Magreb

Argelinos y estadounidenses andan a la gresca después de que Washington advirtiera el sábado de la posibilidad de nuevos atentados en Argel, algo que ha sido calificado de “fantasioso e inaceptable” por el Gobierno del presidente Abdelaziz Buteflika.

La información, publicada en la página web del Consulado norteamericano, llegaba a concretar objetivos muy populares y concurridos como la Grande Poste (la plaza principal del centro de la ciudad) o emblemáticos como la sede de la televisión pública.

Las autoridades argelinas se sienten indignadas, al igual que un sector importante de la prensa, y consideran que la diplomacia estadounidense ha ido más allá de sus funciones, por eso ayer fue convocado a la sede del Ministerio de Exteriores el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Argel, que se defendió por un comunicado diciendo que sus avisos de ataques no tienen segundas intenciones.

Por su parte, el Gobierno argelino recordó en una nota a la Casa Blanca “la obligación de respecto escrupuloso de la soberanía del país” y el “principio de no injerencia en sus asuntos internos”.

Peligra la reconciliación

Estados Unidos advierte con relativa frecuencia por medio de notas de su diplomacia del peligro que corren sus ciudadanos en Argelia. Y ésta no ha sido la primera vez que ha hablado de posibles atentados sobre los que no se ha pronunciado el Gobierno de Abdelaziz Buteflika. Hace pocas semanas los estadounidenses alertaron de un posible ataque a un avión comercial.

En medio de la tensión que se vive en el gigante magrebí, Buteflika no apareció en público hasta ayer para visitar a algunos heridos después de los 33 muertos de los atentados del miércoles. Esos ataques suicidas han sido considerados un auténtico mazazo a la política de reconciliación y acercamiento a los islamistas defendida por el jefe del Estado, cuyo silencio y quietud en los últimos días ha sido criticado en los medios de comunicación.

Mientras, en Marruecos ha aumentado la seguridad en las representaciones diplomáticas de varios países occidentales como Estados Unidos y España después de que dos hermanos se inmolaran el sábado cerca del consulado norteamericano en Casablanca.

Al menos cuatro suicidas circularían aún libremente por Casablanca, de la docena buscada tras la primera explosión del 11 de marzo en un cibercafé de la ciudad. Seis murieron y otros dos (el jefe y su número dos) fueron detenidos, según la policía.

Las fuerzas de seguridad desplegaron ayer un dispositivo de vigilancia alrededor del domicilio de los dos suicidas hermanos que cometieron atentados el sábado, Mohamed Maha y Omar Maha.

Fuente: Las Provincias

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