Florence Toussaint, Proceso 1589
La reciente noticia de los “créditos fiscales” otorgados en 2005 a Televisa y TV Azteca por el gobierno resultan parte de una política que se inició con el PRI y continúa con el PAN. Desde su creación en 1950, la televisión goza de privilegios que ninguna otra empresa ha tenido. Están ampliamente documentadas las maniobras para eliminar o darle la vuelta a las obligaciones con el erario. El pago al Seguro Social en los años ochenta, por ejemplo, se permutó por telenovelas históricas. Los costos de transmisión satelital, cuando estos aparatos eran del Estado, fueron disminuidos y una parte dejó de cobrarse. El impuesto por el uso de un bien propiedad de la nación –las ondas hertzianas– se cumplió en especie a partir del decreto de 12.5% emitido en 1968. Éste fue, en el sexenio pasado, eliminado en gran parte. Quedó en 1.2%. Y hoy nos enteramos de que los dos consorcios dejaron de pagar mil 521 millones de pesos por concepto de ISR.
A las quitas directas hechas por el gobierno a los consorcios hay que agregar otras fórmulas para deducir impuestos: la publicidad, la caridad a través de fundaciones, el ahora famoso Teletón, al cual entran también algunas emisoras públicas, los donativos a organismos que tienen un régimen para deducir impuestos. Con tal permisividad, el Estado se queda sin recaudar grandes sumas. Con ello se retrasan todos los programas sociales y educativos.
Y no paran ahí las dádivas. Hay que recordar que el gobierno ha subsidiado de manera indirecta, a través de la erogación de millones de pesos en la compra de espacio, a radio y especialmente a las televisoras. Fox les transfirió millones de pesos al difundir spots de su imagen. Y todos los demás organismos del Estado, incluyendo de manera especial al IFE y a los partidos políticos, llenan las arcas de compañías privadas.
México es quizá el único país del mundo cuyos funcionarios y autoridades se “venden” de manera continua en los medios. Hacerse propaganda por realizar un trabajo para el cual fueron electos y se comprometieron, es bastante ridículo. Con todo, detrás está el negocio y también una forma de control político.
Esa práctica comunicativa nació con el PRI y se perfeccionó con el PAN. Señalamos el dispendio de Fox hace algunos meses: de acuerdo con Global Marketers, la Presidencia de la República estuvo entre los 10 anunciantes con mayor inversión, tanto en 2004 como en 2005. El gasto reportado en 2004 fue de 35 millones de dólares. En 2005 alcanzó los 76 millones de dólares. La dependencia ocupó el cuarto lugar. Se colocó después del grupo Televisa, Procter & Gamble y el grupo Salinas. Hay que hacer notar que Televisa gastó mucho en publicidad. Es decir, según lo reportado por la compañía estadunidense que registró el tiempo y el dinero. Y Salinas Pliego se localizó en el tercer sitio. Sin embargo, no tienen efectivo en el momento de pagar impuestos. Sin que existan pruebas, lo más probable es que los gastos de publicidad se consignen como de operación, para que al final lo que se deba transferir al fisco sea poco significativo. Y aún así piden prórrogas y “créditos fiscales”. Beneficios nunca imaginados para los cautivos.
Debe señalarse que en la misma línea dispendiosa de la Presidencia se situó la Cámara de Diputados. Los recursos públicos invertidos en publicidad fueron de 42 millones de dólares en 2004 y de 63 millones de dólares en 2005. Un aumento entre un período y otro de 50%.
En 2006 las televisoras ganaron sumas millonarias en dólares. Una gran parte gracias a nuestros impuestos. La vía estuvo constituida por las partidas a los institutos políticos y las campañas electorales. Alrededor de mil 200 millones de pesos en seis meses. Luego vino el Mundial de Futbol. Este dejó fondos suficientes para elevar el rango de riqueza de las empresas. ¿Habrán declarado al fisco este año lo que les corresponde, o seguirán amparados en el privilegio de obtener y no contribuir?
Comentario: yo creo más allá de si declaran o no, que sabemos que no, está el hecho de que ES MÁS BIEN AQUELLO QUE LES PERMITE TENER IMPUNIDAD... ¿No será mejor partir de impulsar que los mexicanos tengamos justicia y luchar por ella?, digo, si yo genero 100 pesos de ganancia por algún negocio a la de a web.com debo pagar 15 varitos de impuestos... ¿porque ellos no?
La reciente noticia de los “créditos fiscales” otorgados en 2005 a Televisa y TV Azteca por el gobierno resultan parte de una política que se inició con el PRI y continúa con el PAN. Desde su creación en 1950, la televisión goza de privilegios que ninguna otra empresa ha tenido. Están ampliamente documentadas las maniobras para eliminar o darle la vuelta a las obligaciones con el erario. El pago al Seguro Social en los años ochenta, por ejemplo, se permutó por telenovelas históricas. Los costos de transmisión satelital, cuando estos aparatos eran del Estado, fueron disminuidos y una parte dejó de cobrarse. El impuesto por el uso de un bien propiedad de la nación –las ondas hertzianas– se cumplió en especie a partir del decreto de 12.5% emitido en 1968. Éste fue, en el sexenio pasado, eliminado en gran parte. Quedó en 1.2%. Y hoy nos enteramos de que los dos consorcios dejaron de pagar mil 521 millones de pesos por concepto de ISR.
A las quitas directas hechas por el gobierno a los consorcios hay que agregar otras fórmulas para deducir impuestos: la publicidad, la caridad a través de fundaciones, el ahora famoso Teletón, al cual entran también algunas emisoras públicas, los donativos a organismos que tienen un régimen para deducir impuestos. Con tal permisividad, el Estado se queda sin recaudar grandes sumas. Con ello se retrasan todos los programas sociales y educativos.
Y no paran ahí las dádivas. Hay que recordar que el gobierno ha subsidiado de manera indirecta, a través de la erogación de millones de pesos en la compra de espacio, a radio y especialmente a las televisoras. Fox les transfirió millones de pesos al difundir spots de su imagen. Y todos los demás organismos del Estado, incluyendo de manera especial al IFE y a los partidos políticos, llenan las arcas de compañías privadas.
México es quizá el único país del mundo cuyos funcionarios y autoridades se “venden” de manera continua en los medios. Hacerse propaganda por realizar un trabajo para el cual fueron electos y se comprometieron, es bastante ridículo. Con todo, detrás está el negocio y también una forma de control político.
Esa práctica comunicativa nació con el PRI y se perfeccionó con el PAN. Señalamos el dispendio de Fox hace algunos meses: de acuerdo con Global Marketers, la Presidencia de la República estuvo entre los 10 anunciantes con mayor inversión, tanto en 2004 como en 2005. El gasto reportado en 2004 fue de 35 millones de dólares. En 2005 alcanzó los 76 millones de dólares. La dependencia ocupó el cuarto lugar. Se colocó después del grupo Televisa, Procter & Gamble y el grupo Salinas. Hay que hacer notar que Televisa gastó mucho en publicidad. Es decir, según lo reportado por la compañía estadunidense que registró el tiempo y el dinero. Y Salinas Pliego se localizó en el tercer sitio. Sin embargo, no tienen efectivo en el momento de pagar impuestos. Sin que existan pruebas, lo más probable es que los gastos de publicidad se consignen como de operación, para que al final lo que se deba transferir al fisco sea poco significativo. Y aún así piden prórrogas y “créditos fiscales”. Beneficios nunca imaginados para los cautivos.
Debe señalarse que en la misma línea dispendiosa de la Presidencia se situó la Cámara de Diputados. Los recursos públicos invertidos en publicidad fueron de 42 millones de dólares en 2004 y de 63 millones de dólares en 2005. Un aumento entre un período y otro de 50%.
En 2006 las televisoras ganaron sumas millonarias en dólares. Una gran parte gracias a nuestros impuestos. La vía estuvo constituida por las partidas a los institutos políticos y las campañas electorales. Alrededor de mil 200 millones de pesos en seis meses. Luego vino el Mundial de Futbol. Este dejó fondos suficientes para elevar el rango de riqueza de las empresas. ¿Habrán declarado al fisco este año lo que les corresponde, o seguirán amparados en el privilegio de obtener y no contribuir?
Comentario: yo creo más allá de si declaran o no, que sabemos que no, está el hecho de que ES MÁS BIEN AQUELLO QUE LES PERMITE TENER IMPUNIDAD... ¿No será mejor partir de impulsar que los mexicanos tengamos justicia y luchar por ella?, digo, si yo genero 100 pesos de ganancia por algún negocio a la de a web.com debo pagar 15 varitos de impuestos... ¿porque ellos no?
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