La democracia en México.México esta inmerso en un proceso de democratización en donde la sociedad ya exige y demanda de los actores públicos; los ciudadanos ya se da cuenta de los abusos de poder, la manipulación y el enriquecimiento ilícito por parte de sus autoridades y legisladores. En este contexto ya no son validas aquellas frases “mas vale malo por conocido que bueno por conocer” o “no importa que robe mientras trabaje” que antes los mismos mexicanos aplicaban a la política nacional.
Existen seis elementos mínimos para que pueda considerarse a un país como democrático: 1) el derecho de ciudadanía con alto grado de inclusión, 2) elecciones libres, honestas, efectivas y competitivas, 3) la libertad de asociación y de información, 4) el gobierno exclusivo por representantes electos, responsables y controlables, 5) el reconocimiento de los derechos humanos y cívicos, 6) las brindar garantías del respeto al estado de derecho. Bajo este contexto considero que la democracia en México empieza a crecer cuando el gobierno deja de tener el control sobre los procesos electorales, es decir a partir de 1990 con la aparición el 11 de octubre del citado año del Instituto Federal Electoral, y la expedición en agosto de ese año de una nueva ley reglamentaría, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, que no solo garantiza una mayor participación política ya que también brindan las herramientas necesarias para defensa legitima de voto.
Las Nuevas formas de la política. México esta viviendo en un proceso de cambio estructural en el que existe una confrontación entre la antigua y las nuevas formas de hacer política, en donde lejos de buscar el bien de la sociedad los políticos se desgastan en enfrentamiento estériles que solo afecta a la vida interna de la institución partidista que representan así como también generan una ciudadanía que deja creer en los que ejercen la política en nuestro país.
Hay que destacar que la participación política se relaciona con la toma de decisiones para la elección, reemplazo o conservación de las autoridades gubernamentales, así como para comunicar a los líderes políticos necesidades, demandas, problemas y preferencia. A través de la acción política, los ciudadanos contribuyen al diseño, la ejecución, y a la evaluación de las políticas públicas que desarrollan los órganos de gobierno para entender el interés de la comunidad.
La sociedad demanda que los actores políticos se adecuen a los tiempos, que dejen a un lado sus intereses particulares, los ataques, los desgastes y todo aquello que daña tanto a la sociedad como a la institución partidista a la que pertenecen.
Los que ejercen la política deben hacer prevalecer el respeto, el consenso, el dialogo y los acuerdos en la búsqueda de generar beneficios para los ciudadanos, el no poner trabas ni condicionar el voto a intereses de grupo, recuperar la acción social del ejercicio de la política, que es la raíz de origen de los órganos políticos. Phillips (1997) destaca lo siguiente: Un partido político es un grupo de funcionarios o funcionarios potenciales que están vinculados con un grupo grande de ciudadanos en una organización; un objetivo principal de ésta es asegurar que sus funcionarios lleguen al poder o mantenerse en él. (p.217)
Considero que las nuevas formas de la política, van más allá que la definición arriba señalada, demandan que los partidos vuelvan a sus orígenes, como bien señala Geonnavi Sartori, ser conductores de expresión, entender que en primer lugar y por encima de todo, son medios de representación de los ciudadanos y como tal debe abanderar sus inquietudes, necesidades y exigencias. Entender a los órganos políticos como los fieles de la balanza, los interlocutores entre la sociedad y el estado, así como una pieza fundamental para erradicar el autoritarismo.
Hay que tomar en consideración que el país esta atravesando un proceso de transición en el que se esta ejerciendo una democracia iliberal, es decir, no funcionan algunos mecanismos relacionados con el Estado de Derecho, como el pleno respeto a las garantías individuales, y la falta de perfeccionamiento en los sistemas de impartición de justicia y seguridad pública. Pero si en cambio los ciudadanos gozan de sus libertades políticas, de opinión, de información, de asociación, y mecanismos de participación.
Una sociedad defraudada. Los partidos políticos han perdido credibilidad, debido a que sus lideres, en la búsqueda de mantener el poder o atacar a otros políticos, han pasado por alto sus estatutos y a su misma organización política. Palma (2005) expone:
Los tres partidos mayores, en distintos niveles, parecen estar dando marcha atrás en sus procesos de institucionalización interna, lo cual se manifiesta en un deterioro de su vida organizativa, un mayor faccionismo interno, inestabilidad y conflictos alrededor de sus procesos de selección de líderes y candidatos, incapacidad para renovar su oferta política y para modificar sus papeles tradicionales en el periodo de la postransición. (p. 18-20).
Así mismo, en este mismo artículo Palma. da a conocer datos estadísticos que reflejan los niveles de confianza de los partidos políticos en México durante el año 2004, el cual fue del 17.1%, que es el nivel más bajo que se a registrado en los últimos 10 años.
A esto hay que sumar el hecho de que cada vez es más perceptible entre los ciudadanos varios temores o desencantos sobre el proceso político que esta viviendo el país, en donde los mexicanos ya empiezan a ver a los políticos como personas deshonestas y que buscan el poder por el poder mismo.
Como ejemplo de lo anterior, vale señalar que el 5 de junio de 2002, el periódico Milenio da conocer una encuesta en el que se destaca los siguiente: “un 64% (de los ciudadanos) confiaba poco o nada en los diputados y senadores, un 63% sentía lo mismo con respecto a los partidos políticos”.
En el año 2003 Alonso J. da a conocer que bajo el auspicio del Instituto Federal Electoral (IFE) y la Secretaría de Gobernación se levanto un estudio sobre la cultura política entre los mexicanos el que un 85% los encuestados no pudo citar en que la política a contribuido a mejorar sus condiciones de vida. Los partidos políticos se ubican en los niveles más bajos de confiabilidad (solo un 5.3% dijo confiar en ellos)”.
Así mismo vale señalar, en el año 2003, Aziz Alberto dio a conocer los resultados de en una encuesta sobre cultura política realizada en el año 2001 en el que textualmente indica los siguiente: “La ciudadanía asocia la palabra política con corrupción y el 88% no cree que la política le sirva para algo; el 44% nunca habla de política y el 55% la considera algo muy complicado; hay un país poco informado, solo un 15% se entera de política en los medios de comunicación”.
Libertinaje de los actores políticos y la pérdida de confianza en Acción Nacional. El exceso de libertad, en algunos casos libertinaje, que los partidos políticos han conferido a sus lideres han generado conflictos en el interior de estas organizaciones, diferencias que han sido ventiladas ante la sociedad a través de los medios de comunicación, ocasionando que esta se sienta incierta y con desconfianza, empezando a asomarse algunos “focos rojos” que están alertando la falta de credibilidad ciudadana en los políticos. Esto es peligroso, porque son estas personas las que al fin y a cabo, marcan el camino de la nación, los estados y los municipios. A demás considero que una democracia no puede existir sin partidos políticos, por ende las personas deben creer y tener confianza en dichas instituciones.
Voto duroUn aspecto importante en el que los partidos políticos requieren trabajar es en el llamado voto duro el cual esta conformado por personas, llámese militantes o simpatizantes, de los cuales se tiene la seguridad que van a votar a su favor, es decir, ya tienen definido su voto. Este voto duro es vital para las organizaciones políticas ya que además de tener seguro que esas personas van a sufragar a su favor se vuelven en los principales promotores del voto, para aquellos que aun no hayan tomado tendencia alguna.
En lo personal considero que este efecto no esta siendo debidamente explotado por los partidos políticos debido a que sus lideres, tal y como he señalado antes no piensan en el bien de su organización sino en su provecho personal.
Esto, a generado que el voto duro cada vez tenga un menor efecto debido a que muchas personas que simpatizaban o militaban en alguna organización política se han desilusionado de las mismas. A este aspecto, hay que agregar, que al no trabajar el en fortalecimiento interno, los partidos políticos no tienen un control preciso sobre su padrón de militantes, es decir, su listado de militantes no es confiable.
Como bien señala Scout Morgensten, los partidos políticos tienen 3 caras: “Partido en el electorado; partido en el gobierno; y partido como organización”. En este contexto, los partidos políticos en México no están trabajando como organización en la búsqueda de su fortalecimiento interno, así como tampoco están logrando efectos favorables en el electorado.
Los medios de comunicaciónUno de los actores principales que también esta generando la pérdida de la credibilidad política son los medios de comunicación, que están incurriendo en el libertinaje promoviendo la confrontación política, la generación de polémica y poniendo en duda la credibilidad en los que ejercen la política en el país. Aguilar (2005) indica:
Nuestro joven régimen democrático necesita de una cultura política y mediática que tenga como eje la discusión de las prácticas y los valores democráticos. Para ellos es indispensable que los actores políticos y los medios eleven la calidad del debate público; que presenten información relevante para la ciudadanía; que reflejen la pluralidad de ideas y la tolerancia ante la diversidad. La democracia exige que los medios cumplan con una autorregulación fundada en la responsabilidad social y en los altos estándares de ética y profesionalismo. (p. 174, 4-8).
Lo expuesto en el párrafo anterior, sintetiza en gran medida la partición política que deben tener los diversos medios de comunicación, considerando a estos últimos como formadores de opinión pública, y por ende impulsores de la democracia, esto último sustentado en su libertad de expresión.
Los medios de comunicación deben asumir su papel de informadores y conductores de la sociedad, el no dejarse llevar por el sensacionalismo y en la critica, con el único fin de elevar su nivel de audiencia y generar polémica entre los políticos. Deben ser transmisores de hechos y realidades, realizar la critica constructiva, exponiendo lo malo, pero también resaltando lo bueno. Esto, es un paso trascendental que requiere darse para recuperar la credibilidad política y la legitimación del estado.
Factores de pérdida de credibilidad en los partidos políticos. En síntesis, considero que existen siete factores básicos que han generado que la ciudadanía empiece a perder la credibilidad en los partidos. Los cuales puntualizo de la siguiente forma:
·Los partidos políticos carecen de nuevos líderes capaces de dar proyección a sus organizaciones y generar la aceptación ciudadana. Los mexicanos ya están cansados de ver siempre a los mismos y por ende se esta empezando a generar la falta de credibilidad.
·En varios estados se la República se esta cayendo en el control del Gobierno-Partido cuando en realidad esto debe ser a la inversa (Partido-Gobierno) porque son los partidos quienes durante las campañas crean sus plataformas políticas y son difundidas a la ciudadanía. Son los partidos políticos quienes deben estar presionando a sus funcionarios de gobierno a que respeten y se atengan a lo plataforma política y no sean los Gobiernos los que tengan el control sobre la organización partidista.
Este tipo de acciones están generando una desilusión en la militancia que esta sintiendo que no se le esta tomando en cuenta ni ve que sus gobiernos cumplan cabalmente con la plataforma política que se propuso durante la campaña.
·No hay cambios en la Cámara de Diputados ni en los congresos locales en donde los que llevan el control sobre las diversas fracciones parlamentarias es gente electa por representación proporcional y no por el voto directo de los ciudadanos. Esto ocasiona que muchas de las propuestas y demandas que la ciudadanía planteo al candidato no se desarrollen porque el que se encarga de priorizar y definir las líneas de acción es el líder de la fracción.
·Los partidos políticos han perdido la visión social. Los dirigentes de las organizaciones partidistas solo buscan el realizar declaraciones que generen polémica y descalificativos a la oposición haciendo aun lado el desempeño de la una política social que genere mejores niveles de vida entre los ciudadanos.
·Los partidos han acrecentado sus críticas entre ellos mismos, el resaltar los errores en los que están incurriendo los líderes de otras agrupaciones políticas, en vez de ponerse a trabajar por la consolidación interna de su partido e incentivar y dar una nueva fuerza a su militancia, la cual debe ser considerada como el motor del convencimiento ciudadano al momento de alguna elección.
·La desilusión por el cambio, la sociedad mexicana creyó que sería algo inmediato y de beneficio directo. No tomo en consideración que todo cambio tiene que ser lento y que tiene que partir desde lo más arriba hacia lo más bajo.
·Y los medios de comunicación, que en muchos casos están cayendo en los excesos y en la ofensa, bajo el escudo de la “libertad de expresión”.
Para combatir los siete puntos arriba señalados, se requiere, tal y como e señalado con anterioridad que los partidos políticos vuelvan a sus orígenes y ser conductores de expresión.
Para lograr lo anterior, como principio de un todo esta en el trabajo del voto duro, que son los principales promotores del partido ante la sociedad, más que los miles de millones de pesos que puedan gastar en anuncios publicitarios en los medios de comunicación, porque en los tiempos actuales la credibilidad ciudadana no se gana con la venta de imagen, sino con trabajo y respeto a la voluntad del electorado.
Conclusión.Es indispensable que los partidos políticos como tales, sobresalgan sobre sus líderes, el establecer candados como organización para evitar que sus dirigentes con el afán de destacar y ocupar nuevos escaños en la política nacional afecten la credibilidad política de la institución a la que pertenecen, evitar que esas personas actúen con exceso de libertad.
Por último quisiera destacar lo importante que es la participación ciudadana en los procesos electorales, por que son los votantes los que al fin de cuentas dan con su sufragio la legitimidad del estado del derecho.
Para cualquier comentario o sugerencia estoy a su disposición en el correo segiohe@yahoo.com.mx.
Lista de referencias Phillips W. Introducción a las Ciencias Políticas, (5th ed). McGrawHill. pp. 121,217
Alonso, J. (2003), Los medios a la democracia. Metapolítica, 7 (30), 14-22
Aziz A. (2003), Las apuestas fallidas de una democracia incipiente, 7 (30), 66-77
Aguilar, R. (2005), El papel de los medios de comunicación en la consolidación de la democracia mexicana. Este país, 174, 4-8
Bernecker W, compilador (2004), Transición democrática y anomia social en perspectiva comparada, (1er ed). Centro de Estudios Históricos. p. 25
Palma, E. (2005). La erosión de la confianza en los partidos políticos en México, Nexos, 333, 18-20.
Link IFE
Comentario: haber si no los aburro pero ¿verdad que el cambio lo vamos a emanar nosotros? EEET
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