Muchas personas me dicen: "¡Ustedes los evangélicos interpretan la Biblia de una forma, y la Iglesia Católica de otra!" Sin embargo, las diferencias generalmente no son de interpretación, sino de autoridad. Para los protestantes bíblicos la autoridad es la Palabra de Dios. Un sacerdote lo resumió muy bien cuando con disgusto me dijo: "¡Ustedes los protestantes creen todo lo que dice ese libro!"
El énfasis bíblico, que es la herencia de las iglesias evangélicas, puede verse inclusive en la arquitectura de sus edificios. En la Iglesia Católica el centro es el altar. Se cree que allí se renueva el sacrificio de Cristo en la misa. En las iglesias evangélicas el centro de atención es el púlpito. Esencialmente es un lugar para colocar la Biblia en una posición que facilite al predicador leerla, porque la lectura y explicación de la Palabra de Dios es central.
La Iglesia Católica acepta oficialmente la Biblia como la Palabra inspirada de Dios, pero no como la autoridad final. La tradición, juntamente con las declaraciones de los papas y de los concilios, es considerada igualmente autoritaria. Sin embargo, hay muchos puntos en los que la tradición de la Iglesia Católica no está de acuerdo con la Biblia. Es en relación a ellos que cada uno de nosotros debe decidir a cuál seguirá.
Para decidir si debemos someternos a la autoridad de la Biblia o de la iglesia, debemos tomar en cuenta que lo que la Iglesia Católica cree que es correcto o incorrecto, cambia con el paso del tiempo. Oficiar la comunión en el idioma del pueblo era, en un tiempo, una herejía protestante. La misa debía decirse en latín. Luego el Papa Juan XXIII inició un período de reforma en el que la misa debía decirse en los idiomas del pueblo. Sin embargo, la Biblia no cambia; por tanto, no siempre está de acuerdo con una iglesia cambiante.
Una anciana católica me dijo una vez: "Si el Papa desea comer carne los viernes e ir al infierno, él puede hacerlo, ¡pero yo no lo haré!" Puesto que la Biblia concuerda con la actual doctrina católica de que no es pecado comer carne los viernes, antes no podía estar de acuerdo con la enseñanza de que comer carne los viernes era pecado.
A través de los siglos se han introducido muchos cambios en la enseñanza de la iglesia que están en serio desacuerdo con la Biblia. Podemos mencionar, por ejemplo, la aceptación de la veneración de imágenes en la iglesia (vea capítulo cuatro). Las diferencias entre la doctrina católica y la de aquellos para quienes la Biblia es la autoridad final no se deben a que los evangélicos deseen ofender, sino a que donde hay conflicto entre las enseñanzas de la Biblia y las de la Iglesia Católica, es imposible aceptar ambas. En estos puntos cada persona debe elegir a cuál autoridad obedecerá.
La mayoría de las tradiciones que están en contradicción con la Biblia comenzaron a formarse después del año 300 d.C., en la época del emperador Constantino, y gradualmente se desarrollaron hasta llegar a ser dogmas de la iglesia. Sin embargo, algunas doctrinas antibíblicas son recientes.
Un desarrollo más reciente, y más difícil de evaluar, es el movimiento ecuménico, el cual en sus inicios no fue parte de la Iglesia Católica. Comenzó en el ala liberal (llamada también modernista) de las iglesias evangélicas; es decir, en las iglesias protestantes que ya no creían en la Biblia. Como resultado, dejaron de sostener algunas de las enseñanzas bíblicas más fundamentales; por ejemplo, que la salvación es un regalo de Dios que se recibe por medio de la fe en Jesucristo. Debido a este alejamiento de la fe, ya no tenían un mensaje claro que ofrecer. El resultado fue que comenzó a disminuir la asistencia a las iglesias liberales.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario