22 de Julio de 2007

ÍNDICE POLÍTICO
FRANCISCO RODRÍGUEZ
LA "POTTERMANÍA" OPACÓ este fin de semana a Zheli Ye Gon. Pero, como el chino, el personaje de ficción continuó combatiendo a la autoridad.
Quienes han leído los seis libros anteriores han confirmado que el joven aprendiz de mago es, en realidad, un antigobiernista como muchos de nosotros y, si me apuran, con su varita mágica resulta tan peligroso como un bombazo en un ducto de Pemex.
La obra de la inglesa Rowlings se centra en la "conspiración política", en las luchas de poder en Hogwarts, y sobremanera en la corrupción del Ministerio de Magia… que cualquiera identifica con un gobierno impopular.
Si ya en los últimos libros –¿el cuarto?-- se hacía siniestro al final con la muerte de un compañero de Potter y el retorno de cierto individuo que no debe ser nombrado (¿Salinas?), en adelante se recrea en el sufrimiento de Harry la sensación de impotencia, el sentimiento de que alguien en quien creía, Dumbledore, lo ha abandonado, cual sucede con los candidatos que, ya en el poder, traicionan sus compromisos de campaña.
Harry, pues, se da de bruces con algo típico de la vida real: la política en el peor sentido de la palabra. Los políticos que muestra, o son cretinos que no se enteran de lo que se cuece en los calderos o son cretinos con muy malas intenciones. ¿Alguien había sintetizado tan bien la política alguna vez?
Ese Malfoy padre, que abusa de su posición, y cómo su retoño ya apunta maneras de tiranillo, igualito que papá.
El tema de los sangre sucia, el pensamiento que algunas clases pudientes practican cuando se trata de decidir quién merece y quién no el acceso a según qué privilegios, tiene varias lecturas, una clara metáfora del racismo, sea de raza o clase.
Los profesores, figuras de autoridad del mundo infantil, mienten, ocultan información y, en ocasiones, pueden ser los villanos, o tener conexiones con el mal que los protagonistas tratan de combatir con la desobediencia.
La manipulación mediática también está presente. Ese Syrius Black, resulta ser un tipo bastante superior a la media y el profesor vendido que resulta ser un auténtico fraude.
Y el Consejo de Magia pidiéndole a Potter que se muestre favorable a su política, errónea a todas luces, para ganar aprobación popular, me recuerda a ciertos artistas o intelectuales hablando a favor de los monopolios.
Los Dementotes, unos tipos que, con la excusa de mantener la paz y el orden, abusan de su poder, torturan prisioneros inocentes y también inocentes a secas, ¿a qué le suena?
Las leyes y reglas suelen aparecer en la obra como algo que limita las acciones de los personajes benévolos y que permite a los malvados escudarse tras ellas y hacer su voluntad. No obstante siempre hay una forma de esquivarlas, de hacer trampa. Usar la voz del poder contra el poder siempre ha sido una de las máximas de la subversión.
En todos los libros de Harry Potter hay un mensaje: Desconfía de la autoridad.
Luego le platico si el más reciente de los libros va por esa línea.
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