Sam García
Ciudad de México, 3 de julio del 2007 (Revoluciones).- Me he puesto a revisar varios documentos y textos que expresan lo que México “aparentemente” necesita en materia fiscal. Mi área no es la economía, lo mío es la informática y la política, pero tenemos que empaparnos un poco de todo para que no nos agarren desarmados.
Lo primero que vemos de lo fiscal es números y los números son algo que hemos definido las personas y le atribuimos cierto valor y significado conforme a nuestras necesidades. El hombre puso un 1 y junto a su derecha un 0 y eso es 10, pero dicho 10 puede aplicarse a una calificación escolar, puede ser lo que equivale a un dólar, puede servir para comprar una torta, puede ser para contar piezas que hay dentro de algo, 10 piezas, etc. ¿pero que pasaría si a ese 10 le alteráramos su sentido y le concibiéramos como algo distinto?, ¿sería un caos cierto?, ¿imagina usted que en vez de haber 10 de la noche exista un “vacío” y llenemos con la letra C ese número o cifra?, sería las C de la noche con C minutos, ¿se entiende verdad?
De lo anterior puede generarse un caos, todos tendríamos que actualizar nuestro reloj, las computadoras cuyo código binario se rige por ceros y unos, ¡imagine usted el caos que sería alterar ese orden que ya establecimos y que se supone nos debe funcionar a la perfección! Bueno resulta ser que en un país llamado México, hay una serie de políticos incompetentes, fantoches y sin vergüenzas que pretenden que en nuestra nación las cosas que son, lo que constitucionalmente se ha establecido para beneficiar y salvaguardar nuestra soberanía, se modifiquen aparentando ser las soluciones más “necesarias”. Sí, eso pretende la oligarquía, que nuestro 10, nuestra democracia (incipiente por cierto) no tenga otro valor sino el que ellos le quieran asignar y claro que eso genera inestabilidad. Nada más vaya un rato a pasearse por provincia y verá a una serie de asesinos disfrazados de soldados para imponer dicha modificación del orden genuino y legal de nuestra patria.
Lo peor de todo es que estos sucios políticos titeres de los potentados, están tramando e impulsando cosas que a ellos mismos es a quienes en primer lugar les afectará ¿qué bueno que voto usted por calderón, verdad? Pues no, resulta ser que ese sujeto usurpador que prometió empleo, bienestar, manos limpias, etc ahora está embarrando de porquería al país con una propuesta en materia fiscal que duplica para los potentados su 10 a un 20 y a nosotros nuestro 10 lo convierte en –10. Como verá estimado lector, usted y yo estamos en desventaja, pero por otra parte la razón nos asiste dado que si tal intención de reformar y modificar ciertas leyes fuera lo que social y moralmente se requiere, no estaríamos en pleno 2007 discutiendo lo que ridículamente discuten “legisladores” algunas horas del día (pues para colmo no trabajan todo lo que deben trabajar). Hablo de que las necesidades elementales no pasan por lo fiscal primero, ni siquiera en materia de seguridad, primeramente creo yo, los mexicanos debemos revalorar el sentido de vida, de vivir con propósito, de saber quienes somos y que perseguimos.
Todos los vicios y la enajenación, sea por la televisión, por la globalización e influencia del neoliberalismo ha creado una patria sin patria, un mero espejismo y es ridículo ver como día a día en el país ocurren miles de eventos y pocos, por no decir ninguno, deriva en verdadero progreso para la gente que más necesita. Estamos hundidos en el individualismo, en la decidía, en la traición y engaños, en creer más conveniente aprobar leyes para minorías como para gays, lesbianas y otros (que debo aclarar señalar estos grupos es ejemplificando, no discriminando), cuando la familia que es la base de la sociedad se está desmoronando ante nuestros ojos. Pensamos en cuanto dinero darle más al gobierno, cuando de todos los años desde que México es república ha estado asfixiado por deudas con familias fuera del país y con mismas familias de aquí que solo piensan devorar dinero ¡que ridículo! Dejamos que nos cobren impuestos, pagamos cosas que en otros países no se pagan o se pagan pero no como lujos, son a costos más bajos, pero nosotros nos damos esa “libertad” de dejar pasar, y de dejar hacer... ¿hasta cuando mexicanos?
El momento de romper con las políticas deshumanizadoras a llegado y es mi oración, no que Dios ilumine a los expertos y a los legisladores para que aprueben una ley fiscal y que “todo sea color de rosa para México”, no. Mi oración es que Dios haga justicia, que realmente nos confronte con nuestra maldad y nos permita una oportunidad más para acercarnos a él, reconocer que lo necesitamos y es partiendo de su guía y dirección que tendremos nación. Hay grandes planes para nuestra tierra pero nunca los veremos realizarse sino sabemos ejecutar las acciones y planes que están en la voluntad de Dios, en serio, no lo digo religiosamente, ese choro nadie se lo traga (el religioso), pero el de depender de aquel que trazo las leyes para nuestro organismo, para la vida social, sí, ese plan si es exacto, bien lo dicen las escrituras: Buscad primeramente el reino de Dios Y SU JUSTICIA, y todas las demás cosas os vendrán por añadidura ¿quiere entender realmente porque el hombre es capaz de ponerle un valor distinto al diez que el de diez?, ¿quiere entender porque nos sumergimos burdamente en el fango donde estamos? Dios puede orientarle en su palabra para que halle por usted mismo la respuesta... abusados...
¿cómo es posible que la mayoría de dinero del país solo pase en manos del .1% de habitantes (los que cotizan en la BVM)?, ¿cómo es posible que el segundo hombre más rico habite en un país de más de 50 millones de pobres?, caray...
Ciudad de México, 3 de julio del 2007 (Revoluciones).- Me he puesto a revisar varios documentos y textos que expresan lo que México “aparentemente” necesita en materia fiscal. Mi área no es la economía, lo mío es la informática y la política, pero tenemos que empaparnos un poco de todo para que no nos agarren desarmados.
Lo primero que vemos de lo fiscal es números y los números son algo que hemos definido las personas y le atribuimos cierto valor y significado conforme a nuestras necesidades. El hombre puso un 1 y junto a su derecha un 0 y eso es 10, pero dicho 10 puede aplicarse a una calificación escolar, puede ser lo que equivale a un dólar, puede servir para comprar una torta, puede ser para contar piezas que hay dentro de algo, 10 piezas, etc. ¿pero que pasaría si a ese 10 le alteráramos su sentido y le concibiéramos como algo distinto?, ¿sería un caos cierto?, ¿imagina usted que en vez de haber 10 de la noche exista un “vacío” y llenemos con la letra C ese número o cifra?, sería las C de la noche con C minutos, ¿se entiende verdad?
De lo anterior puede generarse un caos, todos tendríamos que actualizar nuestro reloj, las computadoras cuyo código binario se rige por ceros y unos, ¡imagine usted el caos que sería alterar ese orden que ya establecimos y que se supone nos debe funcionar a la perfección! Bueno resulta ser que en un país llamado México, hay una serie de políticos incompetentes, fantoches y sin vergüenzas que pretenden que en nuestra nación las cosas que son, lo que constitucionalmente se ha establecido para beneficiar y salvaguardar nuestra soberanía, se modifiquen aparentando ser las soluciones más “necesarias”. Sí, eso pretende la oligarquía, que nuestro 10, nuestra democracia (incipiente por cierto) no tenga otro valor sino el que ellos le quieran asignar y claro que eso genera inestabilidad. Nada más vaya un rato a pasearse por provincia y verá a una serie de asesinos disfrazados de soldados para imponer dicha modificación del orden genuino y legal de nuestra patria.
Lo peor de todo es que estos sucios políticos titeres de los potentados, están tramando e impulsando cosas que a ellos mismos es a quienes en primer lugar les afectará ¿qué bueno que voto usted por calderón, verdad? Pues no, resulta ser que ese sujeto usurpador que prometió empleo, bienestar, manos limpias, etc ahora está embarrando de porquería al país con una propuesta en materia fiscal que duplica para los potentados su 10 a un 20 y a nosotros nuestro 10 lo convierte en –10. Como verá estimado lector, usted y yo estamos en desventaja, pero por otra parte la razón nos asiste dado que si tal intención de reformar y modificar ciertas leyes fuera lo que social y moralmente se requiere, no estaríamos en pleno 2007 discutiendo lo que ridículamente discuten “legisladores” algunas horas del día (pues para colmo no trabajan todo lo que deben trabajar). Hablo de que las necesidades elementales no pasan por lo fiscal primero, ni siquiera en materia de seguridad, primeramente creo yo, los mexicanos debemos revalorar el sentido de vida, de vivir con propósito, de saber quienes somos y que perseguimos.
Todos los vicios y la enajenación, sea por la televisión, por la globalización e influencia del neoliberalismo ha creado una patria sin patria, un mero espejismo y es ridículo ver como día a día en el país ocurren miles de eventos y pocos, por no decir ninguno, deriva en verdadero progreso para la gente que más necesita. Estamos hundidos en el individualismo, en la decidía, en la traición y engaños, en creer más conveniente aprobar leyes para minorías como para gays, lesbianas y otros (que debo aclarar señalar estos grupos es ejemplificando, no discriminando), cuando la familia que es la base de la sociedad se está desmoronando ante nuestros ojos. Pensamos en cuanto dinero darle más al gobierno, cuando de todos los años desde que México es república ha estado asfixiado por deudas con familias fuera del país y con mismas familias de aquí que solo piensan devorar dinero ¡que ridículo! Dejamos que nos cobren impuestos, pagamos cosas que en otros países no se pagan o se pagan pero no como lujos, son a costos más bajos, pero nosotros nos damos esa “libertad” de dejar pasar, y de dejar hacer... ¿hasta cuando mexicanos?
El momento de romper con las políticas deshumanizadoras a llegado y es mi oración, no que Dios ilumine a los expertos y a los legisladores para que aprueben una ley fiscal y que “todo sea color de rosa para México”, no. Mi oración es que Dios haga justicia, que realmente nos confronte con nuestra maldad y nos permita una oportunidad más para acercarnos a él, reconocer que lo necesitamos y es partiendo de su guía y dirección que tendremos nación. Hay grandes planes para nuestra tierra pero nunca los veremos realizarse sino sabemos ejecutar las acciones y planes que están en la voluntad de Dios, en serio, no lo digo religiosamente, ese choro nadie se lo traga (el religioso), pero el de depender de aquel que trazo las leyes para nuestro organismo, para la vida social, sí, ese plan si es exacto, bien lo dicen las escrituras: Buscad primeramente el reino de Dios Y SU JUSTICIA, y todas las demás cosas os vendrán por añadidura ¿quiere entender realmente porque el hombre es capaz de ponerle un valor distinto al diez que el de diez?, ¿quiere entender porque nos sumergimos burdamente en el fango donde estamos? Dios puede orientarle en su palabra para que halle por usted mismo la respuesta... abusados...
¿cómo es posible que la mayoría de dinero del país solo pase en manos del .1% de habitantes (los que cotizan en la BVM)?, ¿cómo es posible que el segundo hombre más rico habite en un país de más de 50 millones de pobres?, caray...
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