• Más fichas de cambio
Las leyes como la telaraña, mi estimado, enredan al débil pero son rotas por los más fuertes. La tormenta de otoño llamada Vicente Fox sigue siendo el simpático epicentro de las aguas turbulentas azules. La línea roja —color de moda— se pierde en medio de las explicaciones sobre el origen de los vehículos asignados de manera oficial al ex presidente y entre los singulares regalos que las grandes firmas automotrices —ahí tiene el Jaguar de Marta— parecen haber dado a la parejita presidencial a cambio de favores.
Innegablemente la seguridad que Vicente destila hacia las dudas mediáticas sobre su entorno está más que calculada, my friend, y recibiendo respuestas. Entre comunicados de Presidencia, informes del EMP y boletines del Centro Fox, se va haciendo bolas el engrudo donde tarde o temprano el cochinero será incontrolable. Y donde tarde o temprano la paciencia tendrá un límite.
En estos aciagos días donde la paciencia no es virtud presidencial sino todo lo contrario. Sobre todo cuando al mismo tiempo, y en otro frente, los ánimos blanquiazules no logran encontrar sus puntos de acuerdo alrededor de la mentada sucesión del PAN donde ayer hubo encerrona.
El quid del asunto sigue siendo si el candidato de Los Pinos, Germán Martínez, seguirá la línea del Gymboree y su jefecito para que, buscando originales maneras, le den la vuelta al incómodo estatuto ese de cumplir los tres años. Es cada vez más evidente que Germán y Los Pinos no quieren entrarle al toro del interinato por los cuernos. Y la razón básica es que el miedo no anda en burro. Y quieren de una vez por todas quitarse a Manuel Espino & Co. del camino y así, PAN en mano, comerse el mundo a puños.
¿Qué detiene a Felipe Calderón para llevar a cabo su travesura al más puro estilo priista? Es irrebatible que no es su ética panista. Tampoco su árbol de moras azules. En toda la estrategia emprendida en el destape de Martínez Cázares aderezado con la operación playerita para hundir públicamente a Espino hay una entretenida dosis de perversidad (¿tricolor?) contestada en el mismo idioma y con las mismas señales. El líder blanquiazul adelantó los tiempos sucesorios pegándole en su línea de flotación a la táctica oficial. ¿El resultado? Nerviosismo. Irritabilidad. Inquietud.
Con todo y que la rendija legaloide para aventarse el tiro de violar sus estatutos y emitir una convocatoria, cual traje a la medida, para el ex titular de la Función Pública, es viable.
Al diablo con la institución. Sobre todo cuando en la extraordinaria reforma electoral, en medio de los tubazos, se logró meter uno de esos artículos transitorios en letra chiquita donde mientras el escándalo bailaba alrededor de los consejeros del ife (con minúsculas) y de su cambio escalonado... sucedía un poco lo mismo con los magistrados del tepjf (ídem). Ocurrente detallín que pasó medio de noche ante el griterío de Luis Carlos Ugalde y su defensa a la democracia. Cuando fue justo Felipe Calderón quien lo utilizó cual ficha de cambio dándole el tiro de gracia.
Para la llegada a buen puerto de la candidatura de Germán Martínez a la presidencia del PAN se necesitan planchar algunos amenos acuerdos. Entre ellos, my friend, la renuncia de todo el Comité Ejecutivo Nacional para así borrar los intereses jurídicos de todos en caso de que, si la convocatoria se pacta para los tres años reglamentarios —y tengan que evaporar tres fenomenales meses— nadie del CEN impugne el dedazo, perdón, la imposición. Aunque en estricto sentido, cualquier ciudadano pueda hacerlo y entonces la ardiente bolita caerá, inevitablemente, en manos de los traviesos del... tepjf (con minúsculas), donde algunos salieron más caros que bonitos.
El asunto sobre el papelito de las renuncias de la cúpula panista ya está listo y con su listón. Cualquier ingenuo pensaría que el Gymboree y los inquilinos de Los Pinos evitarían el oso de violar los estatutos de su partido. Aunque por las bravuras desplegadas ayer por los fans de Germán en la encerrona azul, donde se farfullaba control sobre el máximo tribunal electoral, parece que la osadía presidencial marca los pasos a seguir gracias a la aprobación de la pasada reforma electoral donde, según un transitorio, habrá renovación, también escalonada, de los consejeros del... tepjf.
Sin fecha definida para así manejar márgenes de maniobra políticos, sobre todo ahora que mascullan que Germán va porque va los tres años. Montados en su macho y sin temor a impugnaciones. Asumiendo que en el futuro el timón del tepjf, my friend, será todo suyo
Well, assumption is the mother of all fuckups…
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