
ÍNDICE POLÍTICO
FRANCISCO RODRÍGUEZ
Todo poder que no reconoce límites crece, se eleva, se dilata,
y, por fin se hunde por su propio peso
Louis Cromenin
ES MUY PROBABLE que, al llegar este día a Guatemala, el señor Felipe Calderón –presenciará la asunción del centro-izquierdista Álvaro Colom a la primera magistratura-- sea incordiado por la protección que el PAN en el gobierno ha brindado, desde el 2004, al ex Presidente del vecino país del sur, Alfonso Portillo, a quien se acusa de no pocos actos de corrupción que afectan al erario de la Nación hermana por un monto superior a los 120 millones de dólares.
Y es que, no obstante que la Cancillería foxista –a cargo en ese momento del involuntariamente cómico Luis Ernesto Derbez— autorizó la extradición de Portillo a Guatemala, en apariencia éste ha recibido toda suerte de facilidades para permanecer en México, prófugo de la justicia del país al que gobernó de 2000 a 2004.
La biografía de Portillo es la de un hombre con suerte.
Nacido en Guatemala en 1951, realizó sus estudios profesionales en la Universidad Autónoma de Guerrero, en nuestro país, donde también fue catedrático. Corría 1982, cuando en Chilpancingo Alfonso Portillo asesinó a dos estudiantes y dejó herido a un tercero. Que por una discusión de trasfondo político. Que por un pleito de cantina. Se mantuvo prófugo hasta que en 1995 el delito prescribió.
Pelele del "gorila" Efraín Ríos Montt, Portillo ascendió a la Presidencia de Guatemala en el 2000, dando un viraje digno de acróbata. De haber sido prácticamente guerrillero, se convirtió en furibundo derechista.
Quizá por ese derechismo fue que Fox le abrió las puertas, otorgándole en repetidas ocasiones visas de trabajo, lo que ha incrementado en Guatemala el sentimiento anti-mexicano –bien ganado, las más de las veces--, muy similar al que en México fluye hacia "los gringos".
Bernal Aguilar, joven internauta, escribe en su blog Bohemia Guate-mala, algo que bien lo ilustra:
"¿Por qué? ¿Por qué México tiene que ser tan valiente de hacer eso? Habiendo tanta buena gente que haría un buen partido y puede poner en alto el tan quemado orgullo mexicano, tienen que escoger a uno que se valió de su poder para eliminar las pocas finanzas que un país lucha por forjar. ¿Será que México como país tiene un resentimiento hacia Guatemala? ¿O es la pura gana de chingar como lo hacen con nuestros hermanos centroamericanos y sudamericanos cuando tratan de pasar hacia EUA que aceptan que la peor pasada es la de Guate-Mexico, que la propia cruzada a EUA, por los "federales" y sus tratos racistas hacia una cultura homogénea a ellos?"
Alfonso Portillo vive hoy a salto de mata, aún en este su país "adoptivo", aunque puede ubicársele –de acuerdo a fidedignas--, en las cercanías de Chilpancingo, la capital guerrerense, donde también han "adoptado" a dos que tres personajes de esos que son de los más buscados por la DEA.
Se arriesga Calderón a que, como sucede cotidianamente aquí en Guate-peor, también lo incordien en Guatemala, ¿o no?
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