Buscar este blog

22 mayo 2007

281 MIL SPOTS ¿PAGADOS CON DÓLARES?


ÍNDICE POLÍTICO

FRANCISCO RODRÍGUEZ

ES MUY PROBABLE que, involuntariamente, el IFE de Luis Carlos Ugalde y sus muchachos haya iniciado una investigación que culmine con uno de los mayores golpes al narcotráfico y a otras actividades ilícitas en nuestro país.

Me dirá usted que nada tiene que ver una institución electoral con el asunto que, en apariencia, mantiene más entretenido tiene al señor Felipe Calderón. Tendrá razón en parte. Porque una de las tareas de los jóvenes consejeros tiene que ver con la claridad en la rendición de cuentas económicas y financieras de los partidos y sus candidatos.

Y, sobremanera, porque en este momento no aparecen por ningún lado los recursos ni los aportantes que mantuvieron 281 mil spots en los medios electrónicos durante la última campaña electoral.

¿De dónde? ¿Con qué? ¿Quiénes pagaron uno de cada tres anuncios con los que nos bombardearon los candidatos Calderón, Madrazo y López Obrador, en ese orden?

¿Se pagarían en dólares? ¿Con dinero de oscuros patrocinadores? ¿A cambio de qué?

Tanto misterio --que espero el IFE pueda aclarar-- es sospechoso. Sobremanera porque no sería la primera vez que en México, un país donde la historia se ha convertido en la repetición circular de grandes frustraciones nacionales, invariablemente se presenta que detrás de propósitos loables se ocultan finalidades perversas.

Y el patrocinio de partidos y candidatos, a cambio de protección a las actividades ilícitas, es una de ellas.

Porque cuando hablamos de dinero y política tenemos una relación muy complicada. No se puede hacer política sin dinero –remember la frase de Carlos Hank: "un político pobre es un pobre político"--, pero el flujo de dinero puede significar compromisos para quienes ejercen la función pública. Favorecer a los patrocinadores… declarar la guerra a los competidores…

Uno de los problemas es que el IFE sólo puede fiscalizar los tiempos electorales. Antes y después de que se abre el "año electoral", no puede hacerlo pues carece de facultades. Las precampañas de los partidos, sus procesos internos, entonces, se convierten en el lapso ideal para empezar a hacer compromisos que se concretan cuando ya hay un candidato.

Otro, es que aún conociendo o cuando menos sospechando que hay recursos negros lavándose en actividades políticas, no hay en México un mecanismo efectivo ni mucho menos un organismo público eficaz que investigue en serio el lavado de dinero. De haberlo –aún está en el aire el anuncio del señor Calderón de crear una policía fiscal dedicada a esos menesteres--, el IFE en su circunstancia actual tampoco tendría facultades que le permitieran vincularse con el mismo para triangular o cruzar información que pudiera poner en claro si hay dinero de origen criminal ingresando a las arcas de algún partido, de alguna campaña política.

Los 281 mil spots que el IFE asegura "no tienen dueño", aunque sí beneficiario, pudieran resultar en un "chiripazo" de Ugalde y sus muchachos. Un golpe al narco dónde más le duelo. Donde, inexplicablemente, no ha querido o no ha podido hacer nada el señor Calderón.

No hay comentarios.: