COLUMNAS QUE SOSTIENEN LOS DISCURSOS DE FELIPE CALDERÓN Y DE ANDRÉS MANUEL
La Romana, REVOLUCIONES.
FECAL.
Desde su campaña su discurso partió de una realidad que no es la que impera en el país, por lo tanto, no puedo formular un proyecto nacional sino acciones que aseguraran la perpetuidad de unos cuantos en el poder, con los que estableció complicidades para evitar, a cualquier precio, la llegada de su único contrincante a la presidencia. Su discurso fue combatir, descalificar y satanizar las propuestas y las acciones exitosas de su opositor. En cambio sus promesas del empleo y el México triunfador nunca tuvieron sustento, sabía que mentía ya que la continuidad del modelo económico neoliberal, acorde a la posición e intereses estadounidenses, probó su ineficacia para alcanzar un desarrollo sustentable así como la creación de empleos. Su aparición en los medios de comunicación sólo sirvió para denostar su frivolidad y su encono al saberse por debajo de la preferencia real de los ciudadanos; desde entonces empezó a firmar facturas para trastocar la incipiente democracia y encubrir a la peor estirpe política que padece México desde hace muchos años.
Lo único que da legitimidad a un gobernante, en un sistema democrático, son los votos ciudadanos el día de la elección. Pero como ésta fue fraudulenta, Calderón intenta ahora legitimarse mediante shows mediáticos que no corresponden a un proyecto nacional en beneficio del país. Se apoya en la institución que a su parecer conserva credibilidad ante los ciudadanos: el ejército. Valiéndose de él realiza acciones para combatir el narcotráfico, pero con pésima estrategia porque anuncia los operativos para alertar a los peces gordos, que seguramente están bajo su tutela, y desencadena actos que lejos de mejorar la seguridad de los ciudadanos los mantiene angustiados por el incremento de ejecuciones por todo el territorio y por las acciones abusivas de los soldados.
Su afán de situarse constantemente como jefe de las fuerzas armadas tiene como objetivo amedrentar al pueblo indignado por el fraude electoral. Las iniciativas de ley aprobadas por legisladores del PRI-PAN son la muestra de que su gobierno ilegítimo no busca el beneficio de la mayoría sino la conservación del dinero en unos cuantos (inversionistas extranjeros, banqueros, monopolios, políticos corruptos etc.) Su apuesta final es la privatización de los energéticos, con lo que cumplirá el compromiso adquirido con Bush durante sus reuniones inexplicables. El fondo de su discurso en resumidas cuentas es falsear la verdadera situación por la que atraviesa México, crear expectativas, que se vienen abajo ante un análisis concienzudo de los efectos que tendrán a futuro, y buscar a toda costa una legitimidad que no obtuvo por la vía adecuada.
AMLO.
La base de sus discursos, pasado y presente, es poner el dedo en la yaga de las heridas que han sangrado al país, y que de continuar con el mismo modelo económico no sanarán, al contrario, cada vez será más difícil restablecer el orden constitucional violado por los gobernantes corruptos que se han prestado al desmantelamiento de las instituciones. Andrés Manuel parte de la verdad; la primera y más dolorosa es la situación de pobreza en la que se mantiene un número significativo de mexicanos. De ahí su lema de campaña: “por el bien de todos primero los pobres”. Sus ideas provienen de los hombres que demostraron que México puede ser libre y soberano, entre ellos el principal, Benito Juárez.
Andrés Manuel se guía por un instinto de conservación; al conocer la historia de México puede anticipar lo que sucederá si los gobernantes siguen en manos de intereses ajenos a nuestros valores y costumbres. Su negación a aceptar componendas y arreglos para llegar a la presidencia, provocó gran irritación en los empresarios abusivos que sintieron tambalear sus privilegios. Por eso se inclinaron por la continuidad y aportaron considerables sumas a la campaña del miedo y el desprestigio, y hoy están cobrando en oro las facturas.
Andrés Manuel conserva en sus palabras la verdad que todos vemos a nuestro alrededor, esa verdad que los medios de comunicación intentan ocultar o disfrazar. ¿Quién puede confiar en personajes como Mario Marín o Ulises Ruíz, por ejemplo, con los Felipe Calderón no tiene empacho en tomarse una foto?
Hay imágenes que hablan por sí solas.
Otra de las características del discurso de Andrés Manuel es la denuncia, con pruebas, del robo descarado que al amparo de la ley hacen banqueros, empresarios, funcionarios públicos, y familiares, mediante el tráfico de influencias; denuncia también la impunidad, las medidas erróneas que toma el ejecutivo y su consecuencia a largo plazo. En su recorrido por los municipios más pobres del país está despertando la conciencia de la gente, y aunque muchos califican esta tarea como inútil y hasta electorera, sabemos que sin la transformación de la conciencia popular no será posible un cambio verdadero. El contacto con la gente le permite conocer las necesidades de cada región y evaluar los efectos del abandono en que se encuentran por la falta de un proyecto nacional. En su discurso, además, siempre hay propuestas viables para obtener otros resultados. Los integrantes del gabinete legítimo trabajan constantemente cerca de la gente para formular iniciativas de ley mucho mejores que las que propone el ejecutivo, asesorado por la derecha reaccionaria y retrograda.
Andrés Manuel, con un lenguaje claro, insiste en la apuesta a la restauración de la república, que es lo menos a lo que debemos aspirar los mexicanos después de ver y padecer cómo se desmoronan nuestras instituciones en manos de gente inepta, ignorante, abusiva y frívola.
Comentario del Sam: Más claro no puede ser, fijense que ayer precisamente hice el ejercicio con un conocido de argentina que hace tiempo no contactaba, él en animo pro yankee y antichávez, me pregunto ¿cuáles son los sujetos de izquierda y derecha de tu país?, yo le dije, te voy a describir al sujeto A, y al sujeto B. Hice practicamente el mismo ejercicio que la profesora Romana pero sin decir nombres, mi amigo argentino ya no se preocupo tanto por ver quien era izquierda o derecha, cuando le describí a "sujeto A" le llegue a mencionar: es un señor que los grandes empresarios y partidos tradicionales permitiero llegara al poder violando varios articulos de nuestra constitución en el palacio legislativo, de paso a sido represor y ha ordenado al ejército ocupar todo el país con el pretexto de combatir al narco, se rodea de guaruras para "visitar" lugares del país y es repudiado donde quiera que va. Pero por otro lado hay un mexicano al cual le reconocemos como Presidente Legítimo que no cuenta con la infraestructura del gobierno pero tiene el respaldo del pueblo. Sin duda este "conservador argentino" (raro que sea así pero ha vivido muuucho tiempo en Inglaterra, nche Blair lo daño) no me dijo, sino que exclamo: NO PUEDO CREER QUE EN MÉXICO ESTE SUCEDIENDO ESO, QUE IZQUIERDA TAN MÁS DESCARADA, SEGURO EL SUJETO A ES UN RADICAL QUE A COMPRADO A SU EJERCITO... para que vean como sin nombrar a Calderón y a López Obrador, por lógica elemental la verdad pone a cada quien en su lugar. Espurio te tenemos en la mira. ¡Gusta opinar? Deje sus comentarios al ratón los modero y se suben tal cual... gracias.
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