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08 mayo 2007

Fraude en la lotería (nombre tú, que rarito ¿verdad?)

Tres empresarios yucatecos operan La Bolita en cien ciudades del país, sin permisos y evadiendo al fisco

MÉRIDA, Yuc.— Sin permisos de la Secretaría de Gobernación, evadiendo el pago de impuestos a Hacienda y, utilizando como propios los resultados de los sorteos diarios de la Lotería Nacional, La Bolita, una rifa clandestina, opera en más de 100 ciudades del país.

El juego es financiado por tres empresarios yucatecos, dos de ellos conocidos como los banqueros. Nicolás Xacur, Yudi Azar y Jorge El Güiro Sosa, son los responsables de los bancos clandestinos que organizan las rifas y que pagan a los ganadores, dicen al menos 20 personas ligadas a la política, al gobierno y al ámbito empresarial de Yucatán.

De hecho, los mismos vendedores del sorteo ilegal suelen dar sus nombres como una forma de demostrar que tienen el apoyo de hombres con solvencia económica.
Las rifas son tan populares en la región que los banqueros son reconocidos como miembros notables de la sociedad, quienes dan empleo a cientos de boliteros que venden los números y que han invertido sus ganancias en otros negocios legales, como hoteles, restaurantes y franquicias de comida rápida.

La lotería clandestina tiene presencia en la mitad del país, primordialmente en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Jalisco, Tabasco, Guanajuato, Puebla, y Veracruz, según un informe de la Dirección de Juegos y Sorteos de la Segob.

La Bolita es una rifa masiva, colgada de la Lotería Nacional. Cada jugador escoge un número de tres o cuatro dígitos con la esperanza de que sea el ganador en los sorteos legales. Si el número seleccionado gana, el jugador recibe 500 veces más por cada peso que apueste en La Bolita. Se aceptan apuestas desde uno hasta cinco mil pesos, de tal forma que los premios pueden ser desde 500 hasta dos millones 500 mil pesos.

Comentarios: ahhh no fuera uno porque luego, luego le cae la justicia encima, se ve que todo esta sistematizado para satisfacer a unos cuantos a costa del pueblo, que ridiculo que ni en juegos de números, de fortuna, en nada a este país le dan respeto y ¿cómo pedirle respeto a alguien que ni a asimismo se respeta? ¡pues imposible! esta es una de tantas notas que valen la pena citar, que aunque se repiten y suenan a lo mismo, nos deben detener a pensar si vivimos en una sociedad con justicia, ¿vivimos en una sociedad con justicia? NO, DE NINGUNA MANERA ESTAMOS HUNDIDOS EN LA DESIGUALDAD Y EN ROBOS Y SAQUEOS, CINICOS Y DESCARADOS... ahora bien... ¿quién y como será el siguiente robo?

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