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10 mayo 2007

Entrecomillas: Los Demonios del Edén de Lydia Cacho


El abuso sexual infantil “no es cometido por psicópatas, ni monstruos, ni bestias, es cometido por hombres con poder sobre sus víctimas. Ellos piensan: ‘esta niña es el objeto de mi poder y mi placer' y actúan sobre su deseo”, esta frase la encontramos en el libro Los demonios del Edén. El poder que protege a la pornografía infantil de la periodista mexicana Lydia Cacho.

Pedofilia, violencia, pornografía, explotación sexual, crimen organizado, cárcel… palabras con un significado fuerte que toca directo a las entrañas si le damos un llegue a Los demonios del Edén.

Pero también encontramos en el contenido del libro, y por tanto en la periodista/autora, la línea ética y la fortaleza de espíritu, así como la convicción de destapar la cloaca del poder putrefacto de la élite económico, financiera, empresarial. Y, lo logra. Uf. Golpe directo: poner en evidencia al poder del gobierno del estado de Puebla… al mentado gober precioso. Y a otros más.

Fue un enfrentamiento de Lydia Cacho con el poder, con argumentos, acumulando pruebas, datos, voces, discursos, grabaciones y valor, kilos de valor de Cacho que, además, realiza una indagación al laberinto del poder gubernamental y económico-empresarial.

Reportaje terrestre hecho con agallas, a pie, periodístico, de campo, quemando suela.

El hecho de la demanda, con juicio a su favor, de Lydia Cacho se celebra porque lo logro después de estar encajuelada, amenazada, sometida por lar redes de organizaciones de poder, pornográfica, mafiosa, pederasta. Fue un ejercicio del poder y de contrapoder.

Cacho era/es al antipoder, antipornografía, antipederastia, antisuciedad sociocultural. Hay que leer el libro. Porque podemos encontrar esa esperanza hecha realidad de que al gran poder se le puede derrumbar con el antipoder, con redes sociales-populares.

Una sociedad “no podría aceptar que se está utilizando la violencia y la agresión para mantener controlada y sometida a la mitad de la población, a las mujeres. La sociedad, con sus normas y valores androcéntrico, responde ocultando su realidad”, dice el criminólogo Miguel Lorente Acosta citado por Lydia Cacho.

· La corrupción e ineficacia de las autoridades son responsables de que miles de víctimas y testigos de delitos graves en este país prefieran guardar silencio, antes de enfrentar a la torpe maquinaria de la policía judicial.

· La industria de la pornografía infantil, directamente relacionada con el abuso sexual, el secuestro y la explotación infantil, genera ganancias multimillonarias.

· La víctima, cuando siente que la autoridad la cuestiona, porque no se le cree de entrada, prefiere desistirse de la denuncia y renuncia a continuar el proceso jurídico (Alicia Leal Puerta, especialista en atención a víctimas de violencia de género).

· En este país tiene más fuerza el dicho del agresor que el de la víctima, especialmente cuando el agresor tiene tanto poder. (Alicia Leal Puerta).

· La esperanza tiene dos hijas: la ira y el valor. La ira para indignarse por la realidad y el valor para enfrentar esa realidad e intentar cambiarla. (Agustín de Hipona).

Del compañero Melchor López Hernández.

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