Ñaca, ñaca, aquí si me voy a poner de letrada como el Sam para balconear las tonterías del pan, en este caso por las elecciones ya prefabricadas para dar ventaja al pri, pero que derivó en lagrimillas de los panistas "derrotados", vamos no hay que burlar tanto al pueblo... ¡Todo estaba planeado y esto ya es de risa!
Lágrimas y caras largas de panistas al admitir su derrota en Yucatán
Un Manuel Espino de rostro sombrío y un Xavier Abreu a punto del llanto, caracterizaron esta tarde el reconocimiento panista de su derrota, el que entregó el poder estatal al cerverismo priista, su histórico enemigo que todavía le disputa esta capital, enclave de añejas batallas.
Un día después de la concurrida y tensa jornada de ayer --casi 70% del electorado--, el PAN se vio obligado a ceder la plaza estatal después de una resistencia inútil y de un proceso electoral caracterizado por el despilfarro de millones de pesos, intercambio de acusaciones sobre ilegalidades cometidas por los dos principales contendientes y numerosos episodios de violencia.
Después de un efímero y anticipado festejo celebrado ayer --con base en encuestas de salida-- a la medianoche en la sede del blanquiazul –con todo y carnaval, confeti y cohetones--, Espino y Abreu finalmente se vieron obligados a acatar la voluntad de los yucatecos, que les negaron la continuidad en el gobierno estatal, al igual que en el caso de Francisco Barrio en Chihuahua, en 1998.
Casi a las 14:00 horas de hoy, en el hotel Fiesta Americana aparecieron Espino y Abreu --acompañados por candidatos a diputados y alcaldes-- para reconocer, “con un profundo sentido de responsabilidad”, que el PAN no ganó la gubernatura pero que retuvo Mérida, que gobierna desde que en 1991 lo ganó Ana Rosa Payán, justamente quien hundió al PAN en una crisis interna y cuyo votación fue uno de los factores de la derrota.
Espino, quien ayer proclamó anticipadamente la victoria del PAN ante la priista Ivonne Ortega Pacheco –sobrina del cacique Víctor Cervera-- desde antes del cierre de las casillas, puso como ejemplo la derrota para rechazar acusaciones de la oposición.
“Ha quedado acreditado que en Yucatán no hubo jamás, como se llegó a decir, una elección de Estado”, dijo Espino, cuyo grupo político es contrario al del gobernador Patricio Patrón Laviada, cuyo hermano Antonio fue sorprendido, el sábado, con un maletín presuntamente lleno de dinero para comprar votos.
Aunque omitió la palabra negociación o concertacesión para aludir a las imputaciones de un pacto entre el gobierno de Felipe Calderón para cederle la gubernatura al PRI, Espino soltó:
“Ha quedado debidamente acreditado ante los ojos de todos los yucatecos y de todos los mexicanos que las expresiones de gobierno emanadas de Acción Nacional son expresiones auténticamente democráticas.”
Y añadió: “Congruentes en todo momento con nuestra vocación democrática, aceptamos resultados cuando no nos son favorables, porque somos un partido profundamente respetuoso de la voluntad ciudadana, de la democracia y de las leyes que nos rigen.”
En su oportunidad Abreu Sierra --con lágrimas en los ojos y la voz quebrada-- también asumió la derrota.
Amigo de Felipe Calderón, de cuya campaña fue coordinador estatal, y de Carlos Castillo Peraza, de quien tuvo el mismo cargo en la fallida aventura por la jefatura de Gobierno del Distrito Federal (GDF), en 1997, Abreu instó al panismo a seguir trabajando. “La lucha del PAN no se acaba aquí.”
Y puso como ejemplo al padre de Calderón Hinojosa:
“Estamos forjados en estas batallas. Sabemos, como decía don Luis Calderón Vega, que cada elección es sólo un episodio”
Abreu, quien deseó éxito a Ivonne Ortega, lanzó una advertencia que concitó el aplauso de sus seguidores, que con rostros ensombrecidos se congregaron en un salón del hotel: “Somos una oposición honesta y clara. ¡Pero pronto vamos a volver!”
En la fugaz aparición del presidente del PAN y del derrotado candidato se hizo causa común en la retención de Mérida, el enclave de ese partido desde la década de los sesenta y donde se han fraguado las batallas contra el priismo.
Según Espino, y con base en 99% de las actas, el candidato del PAN a la presidencia municipal, César Bojórquez, mantiene una distancia irreversible ante su adversario priista, Adolfo Peniche, allegado a la exgobernadora Dulce María Sauri, otra derrotada en la contienda interna por Ivonne Ortega, la próxima y primera gobernadora en la entidad.
Aunque públicamente no lo anunció, el blanquiazul no procederá a impugnar el proceso, pese a que a la medianoche, y ante el lento flujo del Programa Electoral de Resultados Preliminares (PREP), un grupo de diputados federales panistas puso bajo sospecha la actuación del Instituto de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Ipepac).
Sin embargo, este mediodía se cerró ese instrumento, con 80% de las casillas computadas, y el PAN resolvió ya no impugnarlo. Los resultados eran rotundos: PRI, en alianza con el Partido Verde, 49.7 por 42.76 del PAN en coalición con Nueva Alianza, de Elba Esther Gordillo.
En esta ocasión, la cacique del magisterio no apareció en Yucatán y Espino regresó hoy mismo a la Ciudad de México, al igual que todos los miembros del PAN que vinieron a respaldar a los candidatos de ese partido.
Entre los testigos de la derrota del PAN estaba el viejo panista Benito Rosel Isaac, quien fue coordinador de la campaña de Víctor Manuel Correa Rachó, contra quien se cometió, en 1969, un fraude que condujo a la muerte del presidente nacional de ese partido, Adolfo Christlieb Ibarrola.
Padre del coordinador de la campaña de Abreu, Juan Carlos Rosel, el viejo panista reconoció: “Pasamos de la cumbre al abismo. Otra vez.”
Nota de Álvaro delgado y rosa santana, de Apro.
Y la moraleja es que "los mapaches está vez no nos obedecieron houston"...
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