• El romance entre Cuba y México
• De computadoras y sorpresas...
Hay ciertas cualidades que no se notan en quien las posee, mi estimado, pero se echan de menos en quien no las tiene. El asunto sobre la incursión militar colombiano-estadunidense en territorio ecuatoriano, donde las FARC mantenían uno de sus divertidos campamentos en el que varios estudiantes mexicanos fueran asesinados, va en un singular crescendo mientras el gobierno de Felipe Calderón mantiene una distintiva tibieza (no comments) diplomática frente a los lamentables hechos que prendieron más de un foco rojo en varios simpáticos países.
El caso de la computadora del fallecido guerrillero Raúl Reyes, abatido en Ecuador, tuvo importantes secuelas en Costa Rica donde las autoridades locales, al recibir interesante información de sus contrapartes colombianas, lograron un decomiso de 480 mil dólares, propiedad de las FARC, además de valiosos datos duros que en algún momento harán escala en nuestro país, con su respectiva dosis explosiva de (des)agradables sorpresas en estos aciagos tiempos de geopolítica regional.
Y parajodas de la vida política de las (no) coincidencias, my friend, mientras en San José la ODCA, encabezada por su presidente, Manuel Espino Barrientos, planteaba en la Declaración de Costa Rica, firmada en el marco de la reunión Solidaridad Latinoamericana al Encuentro de Cuba —que reunió a opositores cubanos, a líderes de partidos políticos latinoamericanos y a varios ex presidentes, entre ellos a Vicente Fox—, la importancia, entre otras cosas, de suspender medidas de presión sobre la isla ahora gobernada por Raúl Castro, la canciller mexicana Patricia Espinosa feliz se dejaba querer y fotografiar con su homólogo Felipe Pérez Roque en una fenomenal visita oficial donde intercambiaron seductoras señales (a varias bandas) alrededor de que habemus borrón y cuenta nueva en nuestra accidentada agenda bilateral. Y ya lo pasado... pasado.
Todo como un singular compromiso del inquilino de Los Pinos aunque pareciera, amable lector, que lo importante para Calderón es desandar cualquier camino de similitud diplomático emprendido por Fox... y en medio, Cuba sonríe obsequiosamente de regreso sin percatarse (bad news) que tarde o temprano esta maravillosa racha de sentimental good will podría ser un estupendo espejismo.
Aunque ahora, con tanta inclinación diplomática, amable lector, no dejará de ser entretenido esperar la respuesta del gobierno de Fidel, perdón, Raúl, a la solicitud expresa de la ODCA, planteada hace unos días en ese ameno documento en Costa Rica, para permitir el ingreso de una delegación y entrevistarse con el gobierno, con la disidencia y la oposición.
Porque si algo llamó la atención en el ánimo de todos los azules, my friend, —cuyo eco hizo escala en San José— es que Paty no incluyera a la disidencia política en su magnífico tour de reencuentro. Sobre todo ahora que los cubanos están tan, digamos, receptivos y con esa espléndida ansia diplomática de (¿legitimar a Raúl?) hacer nuevamente amigos donde es obvia la oportunidad política en este juego bilateral de ir dando y canjeando.
El espléndido nudo marino para Calderón será su postura ante lo acordado por los países miembros de la ODCA en su original solicitud para ir a la estupenda isla tropical. Quizá porque esa piedrita en el zapato podría ser incómoda en su renovado romance... sin descartar, of course, que en este distintivo trueque diplomático, Felipe pretenda bloquear cualquier tufo de la Organización Demócrata Cristiana contando con la ayuda de sus nuevos amigos, que se pintan solos en eso de la real politik.
Entretanto Cuba y México ya planean la fascinante foto de Castro y Calderón para cerrar capítulos y mostrarle a Latinoamérica que sí se puede. Ajá.
Sí, my friend, sí se puede. Y lo que se puede es ser completamente incongruente e inconsistente en las recientes señales exteriores enviadas por parte de un gobierno que, una vez más, demuestra que no sabe con exactitud qué es lo que quiere...
Por la Mirilla
Por cierto que en una amena cena con varios ex jefes de Estado en Costa Rica, el asunto entre Ecuador y Colombia fue motivo de preocupación aunque el verdadero malestar devino, mi estimado, con la campaña emprendida por Estados Unidos, perdón de nuevo (es lunes) por Álvaro Uribe para su posible reelección. Lo simpático es que la onda expansiva de esta tenebra en la región podría llegar a juntar a tirios y troyanos...
• De computadoras y sorpresas...
Hay ciertas cualidades que no se notan en quien las posee, mi estimado, pero se echan de menos en quien no las tiene. El asunto sobre la incursión militar colombiano-estadunidense en territorio ecuatoriano, donde las FARC mantenían uno de sus divertidos campamentos en el que varios estudiantes mexicanos fueran asesinados, va en un singular crescendo mientras el gobierno de Felipe Calderón mantiene una distintiva tibieza (no comments) diplomática frente a los lamentables hechos que prendieron más de un foco rojo en varios simpáticos países.
El caso de la computadora del fallecido guerrillero Raúl Reyes, abatido en Ecuador, tuvo importantes secuelas en Costa Rica donde las autoridades locales, al recibir interesante información de sus contrapartes colombianas, lograron un decomiso de 480 mil dólares, propiedad de las FARC, además de valiosos datos duros que en algún momento harán escala en nuestro país, con su respectiva dosis explosiva de (des)agradables sorpresas en estos aciagos tiempos de geopolítica regional.
Y parajodas de la vida política de las (no) coincidencias, my friend, mientras en San José la ODCA, encabezada por su presidente, Manuel Espino Barrientos, planteaba en la Declaración de Costa Rica, firmada en el marco de la reunión Solidaridad Latinoamericana al Encuentro de Cuba —que reunió a opositores cubanos, a líderes de partidos políticos latinoamericanos y a varios ex presidentes, entre ellos a Vicente Fox—, la importancia, entre otras cosas, de suspender medidas de presión sobre la isla ahora gobernada por Raúl Castro, la canciller mexicana Patricia Espinosa feliz se dejaba querer y fotografiar con su homólogo Felipe Pérez Roque en una fenomenal visita oficial donde intercambiaron seductoras señales (a varias bandas) alrededor de que habemus borrón y cuenta nueva en nuestra accidentada agenda bilateral. Y ya lo pasado... pasado.
Todo como un singular compromiso del inquilino de Los Pinos aunque pareciera, amable lector, que lo importante para Calderón es desandar cualquier camino de similitud diplomático emprendido por Fox... y en medio, Cuba sonríe obsequiosamente de regreso sin percatarse (bad news) que tarde o temprano esta maravillosa racha de sentimental good will podría ser un estupendo espejismo.
Aunque ahora, con tanta inclinación diplomática, amable lector, no dejará de ser entretenido esperar la respuesta del gobierno de Fidel, perdón, Raúl, a la solicitud expresa de la ODCA, planteada hace unos días en ese ameno documento en Costa Rica, para permitir el ingreso de una delegación y entrevistarse con el gobierno, con la disidencia y la oposición.
Porque si algo llamó la atención en el ánimo de todos los azules, my friend, —cuyo eco hizo escala en San José— es que Paty no incluyera a la disidencia política en su magnífico tour de reencuentro. Sobre todo ahora que los cubanos están tan, digamos, receptivos y con esa espléndida ansia diplomática de (¿legitimar a Raúl?) hacer nuevamente amigos donde es obvia la oportunidad política en este juego bilateral de ir dando y canjeando.
El espléndido nudo marino para Calderón será su postura ante lo acordado por los países miembros de la ODCA en su original solicitud para ir a la estupenda isla tropical. Quizá porque esa piedrita en el zapato podría ser incómoda en su renovado romance... sin descartar, of course, que en este distintivo trueque diplomático, Felipe pretenda bloquear cualquier tufo de la Organización Demócrata Cristiana contando con la ayuda de sus nuevos amigos, que se pintan solos en eso de la real politik.
Entretanto Cuba y México ya planean la fascinante foto de Castro y Calderón para cerrar capítulos y mostrarle a Latinoamérica que sí se puede. Ajá.
Sí, my friend, sí se puede. Y lo que se puede es ser completamente incongruente e inconsistente en las recientes señales exteriores enviadas por parte de un gobierno que, una vez más, demuestra que no sabe con exactitud qué es lo que quiere...
Por la Mirilla
Por cierto que en una amena cena con varios ex jefes de Estado en Costa Rica, el asunto entre Ecuador y Colombia fue motivo de preocupación aunque el verdadero malestar devino, mi estimado, con la campaña emprendida por Estados Unidos, perdón de nuevo (es lunes) por Álvaro Uribe para su posible reelección. Lo simpático es que la onda expansiva de esta tenebra en la región podría llegar a juntar a tirios y troyanos...
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