Buscar este blog

18 septiembre 2007

El Congreso da la Espalda al Pueblo

Por Celso C. Hernández Rojas*

En estas horas de vertiginosos cambios, pasan una y otra iniciativas legislativas, para convertirse en nuevas leyes, en este que parece va a ser el signo de esta legislatura; habiéndose establecido el consenso de los partidos grandes, hecha la operación con sus respectivos lideres legislativos, lo que resta es una cuestión de trámite donde los dictámenes se operan sin cambiar una sola coma, así sucedió con la nueva Ley del ISSSTE a la cual no se le agregó ni una sola coma, o se le modificó un solo artículo, y sus errores evidentes, las lagunas jurídicas que contiene, y sus afectaciones manifiestas a los trabajadores no pudieron ser corregidas, con un razonamiento concienzudo, esto se dio así por que los grupos parlamentarios hicieron uso de su votación, y no de su capacidad de análisis, e impusieron a raja tabla la nueva ley.

Ahora en esta insensata carrera de imposiciones de forma encadenada se esta decidiendo sobre la reforma electoral, que también es una mini reforma que no corrige todos los problemas detectados en la Ley Electoral , por ejemplo la tristemente celebre resolución del Tribunal Superior Federal de lo Contencioso Electoral, en la elección del año pasado, que detectó anomalías en el proceso electoral pero validó la presidencia ilegitima para Felipe Calderón, abandonando el principio jurídico y emitiendo una resolución más como posición de Estado que como fruto de su razonamiento, más por consigna que por la circunstancia, y dejando suelto todo lo ocurrido en el proceso electoral.

Gasto insultante, campañas de odio, inducción del voto, financiamiento de los grupos privados de poder, alteración y fraude electoral configurado. Así que ahora para corregir todo esto nos ofrecen quitar al arbitro electoral, es decir a los consejos electorales del IFE, ni siquiera en forma fulminante, sino en abonos y poco a poquito, centralizan en el IFE la capacidad de comprar tiempo aire de los medios de comunicación, para, dicen, establecer tarifas homogéneas y disponibilidad de tiempo de transmisión equitativa, reducción de las campañas y precampañas para abaratar el proceso electoral, dejando de lado cualquier otro razonamiento sobre el perfeccionamiento del proceso electoral.

Puede ser una buena reforma, en el tiempo, por la medidas que se toman pero por su forma autoritaria e impositiva que no permite su razonamiento induce a que sectores de la sociedad sean excluidos de opinar y lo que es más, en el caso de los dueños de los medios de comunicación a quienes gran parte las medidas les afecta, hacen que estén manifiestamente en contra, y manipulen los contenidos y las orientaciones de sus medios en contra de las citadas reformas o ahora nuevas leyes.

Esto mismo parece ser el camino para la reforma fiscal, que de buenas a primeras va saliendo su aprobación, con cambios pírricos, que modifican un poco la forma en como la presentó la presidencia y hacienda en las siete iniciativas que la conforman sufran cambios pero no sean significativos. De manera tal, que las conclusiones estén a la vista, frente al impuesto contra la informalidad, que ahora es de 2% sobre depósitos bancarios de 25,000 pesos, queda claro que la informalidad preferirá la liquidez que ser desangrado por el fisco en complicidad con los bancos, de manera clara la COPARMEX , ha señalado que de entrar en aplicación el llamado IETU antes CETU ,en la tasa del 16.5%, lo que ocasionaría es un incremento de precios hasta del 6% y adicionalmente se desalentaría la inversión privada nacional; más claro ni el agua con los movimientos de capital de los últimos meses, pero el gobierno se ha empecinado en mantenerse. Habrá que ver en la ley de coordinación fiscal, que pasa con el “gasolinaza”, que ahora pretenden que se sostenga como un deslizamiento de largo plazo, o con las atribuciones recortadas de la Cámara de Diputados, en este esquema donde no parece que haya nadie al timón del barco, y se imponga la partidocracia al razonamiento.

Del nuevo régimen fiscal de PEMEX, se conoce poco, pero en una línea lo que se pretende es que a la paraestatal se le deje una cuantía de recursos tales que le permita invertir y refinanciarse y disminuir sus pasivos, cosa bastante difícil ante la voracidad del Gobierno Federal y de los Estados, que en cuanto tienen oportunidad acaban con los recursos extraordinarios de PEMEX, pero ahora bien es conveniente señalar que lo que está presente en el ánimo, no es PEMEX sino el presupuesto, y pasado este episodio de los ingresos se centrará en el gasto, y en lograr o no recortes y reasignaciones del presupuesto.

Adicionalmente de lo que se conoce de las metas económicas del gobierno para 2008, en el caso de PEMEX se ha hecho un cálculo bastante alto para el precio del petróleo poco más de 46 dólares por barril, ajustando mucho lo que podrían ser ingresos extraordinarios, esto lo entendemos como la necesidad del gobierno de llenar los huecos presupuestarios ajustando hasta un punto muy riesgoso de que el presupuesto sufra en el año recortes porque las estimaciones son muy altas.

El haber traído hasta Septiembre la reforma fiscal, y encadenarla a la reforma electoral y el nuevo régimen fiscal de PEMEX responde a una lógica legislativa que en forma estratégica aplicaron los PRIístas. Los PANístas si bien tomaron posición a favor de la reforma fiscal del gobierno ilegitimo, desde un principio, asumen el costo del gasolinazo y posteriormente al no articular una propuesta en PEMEX, al menos con claridad ante los medios, han sido arrastrados a la posición del PRI. La operación en ese sentido ha sido impecable, mientras los PRDístas, al asumir una posición con sus propias propuestas, se han quedado solos, y ahogados por los medios de comunicación que nunca las difundieron.

Qué podríamos decir de la reforma electoral tan reducida, pero que ha sido tomada en contra de los intereses y apoyadores del gobierno ilegitimo. Ahora queda hasta clara la incapacidad del gobierno PANísta para poder operar electoralmente en el país: resulta a todo punto insultante los resultados electorales de las elecciones, en Yucatán, Baja California, Oaxaca y ahora Veracruz, en donde pareciera que sigue operando con todo vigor una maquinaría de Estado para las elecciones y que esto es el precio de que pasen ahora estas pírricas reformas que lo que hacen es enardecer aún más la situación nacional.

Es tiempo de reflexionar, sobre el proyecto de país que queremos, sobre estas reformas al vapor y sin reflexión, en donde finalmente uno espera que los responsables de la política nacional sepan lo que hacen, pero esto parece que no es así; ojalá estemos equivocados, por los problemas y sufrimientos que se pueden acarrear a los millones de trabajadores de nuestro país.

* Taller de Economía Social y Políticas Públicas / Facultad de Economía de la UNAM

No hay comentarios.: