ARGOS
¿ Tiene sentido seguir llamando "democracias" a los regímenes oligárquicos de América Latina?, es la pregunta que se hace el sociólogo y científico social argentino Atilio Boron , tras analizar los indicadores de opinión que evidencian un desencanto generalizado por el sistema político en que viven los latinoamericanos.
"Si Aristóteles renaciera y visitara nuestros países, ¿qué diría el padre fundador de la ciencia política ante la visión que ofrecen las democracias latinoamericanas? Seguramente diría que estas no son democracias sino oligarquías o plutocracias, porque según su definición, surgida de la observación de la vida política griega hace 2.500 años, la democracia es un régimen en donde las mayorías gobiernan y lo hacen en beneficio de los pobres. Pero en América Latina las llamadas 'democracias' gobiernan en beneficio de los más ricos, y han demostrado, en los últimos 25 años, una escasa o nula sensibilidad ante los reclamos de justicia social. Prueba de ello es que con el paso del tiempo y la institucionalización de la política "democrática" nuestros países lejos de revertir las inequidades prevalecientes acentuaron la injusticia. Y sin justicia social no hay democracia", explica Boron.
Para este sesudo analista con una amplia trayectoria académica, "el problema con las llamadas democracias en América Latina es que han sido vaciadas de todo contenido y secuestradas por los mercados, como sostiene el escritor y dramaturgo norteamericano Gore Vidal. Son democracias formales, rituales donde se convoca al pueblo simplemente a participar en unos comicios donde su resultado no tiene ninguna importancia, porque de todas maneras van a gobernar la burguesía y sus aliados, nacionales e internacionales, a través de su control sobre los dispositivos de formación de la opinión pública y sus mecanismos de coerción e imposición. En este sentido, son democracias sin ciudadanos, porque el ciudadano es sujeto de derechos imprescriptibles. Y en América Latina esos derechos (a la salud, la educación, la vivienda digna, la recreación, la previsión social, etcétera) brillan por su ausencia".
Ante la crisis política originada en buena medida por la aplicación del modelo neoliberal, Boron es un convencido de que el socialismo no solo es la alternativa sino que sus fundamentos están más vigentes, incluso, que en los tiempos de Marx.
A su paso por Bogotá para cumplir compromisos académicos, WWW.CRONICON.NET conversó con él sobre el acontecer sociopolítico de Latinoamérica.
Su condición de acucioso investigador social, catedrático universitario y analista de la realidad política de América Latina le permite tener una visión muy certera de los fenómenos sociales que vienen suscitándose en el continente. Ph. D. en Ciencia Política de la Universidad de Harvard, Magister en Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) de Santiago de Chile, y Licenciado en Sociología con diploma de honor de la Universidad Católica Argentina de Buenos Aires, Boron cuenta además con una amplia experiencia como docente.
Desde 1986 está vinculado con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de la cual fue su vicerrector, es investigador principal del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Argentina (CONICET). Entre 1997 y 2006 se desempeñó como secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), ha sido profesor visitante de varias universidades del mundo (entre ellas, Columbia, MIT, UCLA) y actualmente se desempeña como director del PLED, el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Autor de varios libros, entre los cuales se destaca "Imperio e Imperialismo", que obtuvo en 2004 el Premio honorífico de ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas.
Fuente Rebelión
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