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06 noviembre 2007

La inundación de Tabasco refleja la inundación moral y espiritual de la sociedad mexicana

SI NO HAY SOLUCIÓN... Sam García (Centro Informativo Revoluciones).- Más de un millón de mexicanos -y contando- son los afectados por la tragedia suscitada en Tabasco y que en palabras del mismo “gobernador” Andrés Granier: es una tragedia que pudo haberse evitado. Me he puesto a pensar unos minutos ¿qué estaría enfrentando yo el día de hoy si residiera en aquel lugar y si ésta negligencia criminal me hubiera afectado a mi?, usted que da lectura a este texto podría preguntarse lo mismo: ¿qué estaríamos padeciendo si las inundaciones nos hubieran afectado a nosotros que vivimos en otra parte del país?

Es difícil ponerse en los zapatos de los hermanos tabasqueños ¿verdad? Pero bien vale la pena decir que lo que han vivido en aquella entidad al sur del país, es solo un reflejo de lo que vivimos a nivel nacional en medio de tanta corrupción, la cual ha inundado y arrasado con la dignidad y riqueza de nuestro pueblo desde hace varias décadas. Y no es cosa de querer hacer política de este trágico asunto, ni irnos a los extremos, es más bien emplear el sentido común para entender que detrás de esto hay una lección para todos los mexicanos y debemos de aprender de ello. Es tiempo de actuar con firmeza, por el bien nuestro: debemos evitar que las futuras inundaciones por lluvia afecten a nuestros estados, pero mucho más debemos evitar que la tormenta de la corrupción, de la impunidad y las mafias sigan llevando diariamente millones de hogares a la miseria. Hay que tener claro que cada centavo que se roba alguna administración local o federal se traduce en días, semanas, meses y años de regazo en todos los planos y niveles de nuestra vida.

El mensaje de la naturaleza va en varios sentidos, podemos decir que ella misma reclama por tantos atropellos que cometen empresarios, gobiernos y promotores del neoliberalismo (entiéndase en dos sentidos: el sentido del calentamiento global y el de los excesos cometidos desde la misma entidad). También se puede señalar que a los mismos tabasqueños les reclama, pues no han puesto la atención debida como sociedad a estos hechos que año con año les afectan. Han sido hasta cierto punto cómplices del mal trato al medio ambiente (se dice que el que calla otorga); es cierto que tenemos un gobierno corrupto hasta la medula, pero ¿contamos con un pueblo organizado que realmente se preocupa por el bienestar no solo individual sino colectivo?

Lo que hoy más importa a la mayoría es “reconstruir Tabasco”, pero haciendo la asociación de la probable reconstrucción con los factores que le llevaron a ser la tragedia que hoy es, lo primero que yo me preguntaría es ¿y en manos de quien va estar el presente y futuro de los tabasqueños?, ¿quiénes van a reconstruir Tabasco y bajo que condiciones?

Ya muchas cosas se han donado y misteriosamente no todas han llegado a su destino (es cierto en parte por la falta de caminos, pero la opción aérea no ha estado presente como apoyo para Tabasco pudiendo estar... es el clásico mensaje del gobierno al pueblo: dependes de mi, ahora te aguantas). Mucho dinero ha sido depositado en cuentas bancarias, pero los medios -con la complicidad del gobierno local y federal- insisten en que dinero y más dinero sea puesto por nosotros el pueblo, que de por si no gozamos de una basta economía, pero que nos debemos “solidarizar” y que es obligación de todos apoyar... ¿y la riqueza generada por PEMEX? Bien gracias... ¿y el país que tanto presumen va en vías de ser un país desarrollado? Solo en las taranovelas...

Es bueno apoyar, pero es bueno saber como va llegar ese apoyo, poner en buenas manos la solidaridad que estamos expresando. Como ciudadano no tengo solo la obligación de dar y sacudirme así un poco la responsabilidad de apoyar, sino que ese sentido de compasión por la gente debe motivarme a dar un extra que yo mismo quisiera recibir si fuese yo el sumergido en una tragedia como la que hoy viven los tabasqueños... en pocas palabras: no es solo dar y hay que se haga bolas el bueno o malo gobierno, no, es dar pero tener la plena seguridad de que la ayuda ha de llegar y no es a fuerza que todos viajemos a Tabasco, es que como pueblo tomemos el papel que nos pertenece en la democracia ¿cuál? Tener nosotros el poder y no una bola de corruptois.

Es para 'replay' ver todo el apoyo que ha expresado el pueblo de México y aún la comunidad internacional, pero es aberrante e insultante que la misma clase política que es culpable de la tragedia sea la misma que reciba en sus manos todos esos recursos que yo le garantizo no van a llegar al 100% a manos de nuestros hermanos en desgracia. ¿A poco cree usted que realmente bancos, empresas y actores políticos de lo poco que aparentemente están desembolsando no al rato lo van a querer recuperar de alguna u otra manera doblándole la manita al ya de por si gris gobierno espurio?, ¿qué no se dan cuenta los mexicanos que las grandes familias y monopolios deberían de ser los que cargaran con gran parte del paquete de la reconstrucción? Y no es que hable con voz de “codo”, no me molesta que ayudemos, yo ya lo he hecho, pero es más bien lo que envuelve nuestra ayuda, que insisto, es vergonzoso ver aún dentro de la tragedia exista más abuso ¡es el colmo, ya basta!

Y así estamos a nivel nacional, años van y vienen y nadie le pone límite a la corrupción como debió haberse puesto límite a tiempo a los ríos que se desbordaron. Elecciones van y vienen y si no es por fraude, es por abstinencia, sino es ni por una y otra, es porque participamos pero al que elegimos ya nos quedó mal, es porque nuestro candidato ganó pero lo dejamos solito y el dinero lo sedujo... tantos y tantos males en nuestra democracia de a mentiritas, que cuando menos nos demos cuenta vamos a estar igual de inundados que los tabasqueños pero por falta de valores morales y espirituales que le den sentido a nuestra vida como individuos y como sociedad.

Hoy es llamado lo bueno malo y lo malo bueno; el compadre y la comadre deben de tranzar para poder avanzar; no debe haber cultura ni para usar el transporte, ni para prevenir desastres, ni para ser puntuales en las citas, porque al sistema le conviene tener un país de identidad mediocre; hoy con puras quejas y mentadas de madre muchos quieren resolver los abusos que ellos mismos cometen con otros. Sencillo estimados lectores: la situación de México más allá de los males materiales que dejen los desastres naturales, tiene raíz realmente en lo espiritual y lo moral, si no le ponemos orden de nuevo a nuestra vida desde el hogar, difícilmente líderes políticos fuertes y honestos van a poder hacer algo por México, pues de nada sirven todos los conocimientos y buenas visiones de política economía y sociedad si no hay un pueblo conciente de que requiere un cambio de fondo y no cosmético.

Del Sam García de Revoluciones se van a acordar lo que les resta de vida; no es solamente el mal gobierno y no es poner la esperanza sólo en alguien como AMLO o en algún otro líder de izquierda, es cosa de entender que EL CAMBIO EMPIEZA EN TI.

*** Es mi oración -y trabajo en ello- que Dios nos permita tener un trato diferente hacia los demás y hacia nuestro medio ambiente, que busquemos amar al prójimo tanto como nos amamos a nosotros mismos y que sepamos valorar más un árbol, un río, que a los autos, las joyas, los grandes edificios, etc. Algo sucede no nada más en México sino en todo el mundo, la humanidad se cosificó (optó más por lo material) tanto que ahora se siente asfixiada e incapaz de gobernarse así misma, seré honesto: anhelo el retorno de Jesucristo a la tierra para que nos enseñe como se puede regir a todas las naciones sin necesidad de guerras y abuso de autoridad. ***

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