• El brote intuitivo de Germán
Hay dos tipos de hombres, mi estimado, los que hacen historia y los que la padecen. La abierta confrontación originada por el gobierno federal contra el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, utilizando el pretexto sobre la ayuda selectiva a los damnificados de Tabasco, pasando por la incautación de los camiones de ayuda del GDF y coronado con el delicado discurso mediático del químico Andrés Granier, abriendo la delicada rendija de que la administración capitalina andaba enviando, escoltadas, armas al Edén, parecía un capítulo cerrado, pero como nunca falta quien necesita subirse al reventón mediático, en esta ocasión y para cerrar la simpática semana, Javier Lozano Alarcón no pudo contener su revoltosa hormona haciendo eco de la guerra sucia contra Ebrard.
El divertido respetable, my friend, continúa en la necia de que el apasionado titular de la STyPS desempolve la denuncia contra Zenhli Ye Gon, quien lo vinculó con millonarias travesuras electorales y que porfa no salga con su cuento, chino of course, de que esos asuntos son de índole personal porque su viajecito a Nueva York lo hizo como funcionario de gobierno.
Es comprensible que Javier se suba al ring del debate si se trata de batir sobre la capital. Porque a Javier le urge reflector en su plan de aspirar a ser el próximo candidato para Jefe de Gobierno, pues.
Y para eso, antes de que le estallara la granada oriental — cuyas esquirlas le volaron la dentadura, su moral (que no es un árbol de moras) imagen e ilusión y de paso originó un script de lo que chino se llevó que haría un sensacional capítulo extra en la película México: Fraude 2006 de Luis Mandoki y Federico Arreola que se estrena el día de hoy—ya tenía listo su show de mantas denostando a Marcelo.
Mismas que serían colgadas, querido lector, del edificio de la STyPS y así liberar la dosis hormonal que furiosa clamaba orden en las manifestaciones desencadenadas por el sindicato minero ante las, eso sí, “ruines y mezquinas” condiciones laborales y los opositores a la Ley del ISSSTE. Dos reventones de índole federal.
Si bien hay que darle crédito al sobrado secretario con su rebelde intención de crear un tul de humo para opacar las causas del verdadero debate del desastre tabasqueño que debería girar en el contundente deslinde de responsabilidades y no en el spin presidencial de la orquestada insurrección mediática.
Aunque pensándolo bien, my friend, y como ya es normal que a Felipe se le bote el chip, quizá la atrabancada hormona del ánimo camorrista federal fue que desde el principio el GDF se negó a la tajante orden de dejar absolutamente todos los víveres depositados en la Quinta Grijalva... para ser entregados con los atentos saludos de Granier y Calderón. Y esta dupla no quiere competencia en la carrera del ruin protagonismo de lucrar con la tragedia que es marca espoteada y registrada de la alevosía de Los Pinos y del etéreo químico para salir a flote. Así se entienden las contorsiones mediáticas de Lozano y el desvío federal de emociones aunque perdón...
Si de desviaciones hablamos, mi estimado, las originadas por el Gymboree de Los Pinos con el regreso del villano favorito bastan y sobran, ¿no le parece? Porque a Carlos sí le gira la piedra y acompañado de otro peso completo como Manlio Fabio Beltrones, andan en su tenebra del cogobierno utilizando la figura del jefe de Gabinete a cambio de la reforma energética (que ya da visos de vida propia) haciéndoles creer que será un win-win para todos.
¿Será? Sin duda Juan Camilo Mouriño, el operador presidencial ante Repsol, compañía española que quiere matar víbora mexica en viernes, está súper entu$ia$mado con la tenebra tricolor que permitirá que este capital extranjero —porque a los ingleses de British Petroleum (BP) les quieren dar flit—se corone con Pemex. El ligero problemita es de visión y Juan Camilo sufre de miopía infantil subestimando los efectos colaterales de esta reforma.
Por la sencilla razón de que la sutil gobernabilidad pasa —le guste o no— por el movimiento de López Obrador. Y éste ha sido muy claro en el asunto: no a la privatización de Petróleos Mexicanos.
Salinas de Gortari y Beltrones Rivera saben de la desmedida codicia dentro del simpático Gymboree, aunque Germán Martínez intuye el peligro del intercambio indecoroso con el tricolor. Quizá por eso el cruce reciente de algunas señales. Donde el talón de Aquiles sigue siendo la confianza. Percibe que con Carlos y Manlio en la recámara presidencial, el control del teléfono rojo les será arrebatado. Y como ya tripulan el Congreso, la figura de Felipe terminaría, en el mediano plazo, siendo decorativa... si bien le va.
La reacción en cadena de estupendos efectos políticos —incluya el retorno espectacular de Elba Esther Gordillo enviando sus señales, radiante, fresca y sonriente junto a Felipe ayer en Los Pinos— generados por este impetuoso romance, apenas comienza. Porque faltan poderosos personajes. Y en este peligroso juego habrá momentos de malentendidos, berrinches, traiciones y violencia. Comes with the bundle.
El debut será la espectacular foto de un acuerdo azul–tricolor para alcanzar la meta de ambos. Y para eso hay que cooperar. Mostrar good will y algunas mañas. Sobre todo involucrando una reforma, como la energética, que conlleva presiones domésticas y de geopolítica internacional en momentos nacionales, my friend, de extrema incertidumbre...
Por la Mirilla
Lino y Vicente son inseparables. Fox gana, sus Amigos pierden. Korrodi sabe, Marta amenaza. Lino revira y Vicente vela armas. Frentes abiertos... granitos de arena... ¿plata o plomo? ¡Adiós!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario