por Pascual Betancourt
Les agradezco su presencia y su respaldo. Al ver de nuevo este Zócalo repleto y lleno de entusiasmo, reafirmo lo que siempre he pensado: con gente como ustedes nada es imposible.
Andrés Manuel López Obrador, 20 de noviembre de 2006
No podríamos estar más de acuerdo con la frase anterior, pues “la gente como nosotros”, no es ningún conjunto arbitrario de individuos, sino que de manera mayoritaria, el apoyo al gobierno legítimo reposa sobre la clase trabajadora y el campesinado pobre. Este apoyo tiene un objetivo muy concreto: rescatar los derechos que nos han arrancado y por supuesto, elevar nuestro nivel de vida. Este primer año de gobierno legítimo nos ha enseñado mucho, nos ha permitido afinar nuestras perspectivas y sacar las conclusiones necesarias para llevar adelante la tarea que nos hemos planteado como Gobierno Legítimo y que hemos comenzado a partir de la lucha contra el fraude.
A un año del gobierno legítimo: balance y retos
Ataques y más ataques
Felipe Calderón no había usurpado aún la silla presidencial cuando el eje rector de su política estaba ya trazado: eliminar cualquier derecho de la clase trabajadora (obtenidos todos por supuesto, a partir de árduas luchas) y garrote para los inconformes. No hay vuelta de hoja ni maniobra de margen para este señor, la crisis económica a nivel mundial se agudiza y por ende, la burguesía nacional e internacional demanda garantías mínimas, garantías que compraron justamente con el fraude que nos hicieron el año pasado. Calderón está en deuda eterna con sus patrocinadores y estos a su vez están en una situación en la que el caldo no está como para albóndigas. Ni los patrones tienen posibilidad ni disposición de negociar, ni mucho menos lo tiene el débil gobierno espurio, apoyado permanentemente en el ejército.
Sin duda el Calderón se esfuerza y hace lo que puede, de hecho, en este último año se ha registrado un incipiente aumento en la actividad industrial: el indicador de la actividad industrial aumentó tan sólo un 2.56%, mientras que la actividad económica lo hizo en un 4.81%. Lo que no dicen estas cifras son dos cosas: que en lo que parece un buen aumento en la actividad económica, detrás se encuentra un escandaloso aumento en el saldo de la balanza comercial (exportaciones-importaciones) el cual decreció un 51.63% de -779.4 mil millones de dólares a -1181.7; lo otro que no explican estos datos es que incluso estos miserables aumentos en la macroeconomía han sido alcanzado a costa de golperarnos hasta por debajo de las orejas, sobre todo en dos terrenos muy en particular: la tasa mensual de desempleo (¿dónde quedó el presidente del empleo? muchos anuncios televisivos de la importancia del ejército ¿y el trabajo para todos?) durante el último año, salvo mayo y junio ha sido en todos los casos superior al del mes correspondiente del año anterior, lo que quiere decir que con menos trabajadores se ha mantenido el mismo nivel de actividad económica, es decir, que los que tienen la “suerte” de trabajar, son extraídos de una mayor cantidad de plusvalía, lo otro que no dicen los datos anteriores es el claro encarecimiento de la vida para la enorme mayoría de la población. Simplemente en el Distrito Federal la canasta básica ha aumentado un 35% desde el anuncio del gasolinazo... Ya podemos esperar el zopetón que nos espera para enero.
El papel del FAP
López Obrador decía hace un año:
Aceptar las reglas del actual régimen implica no sólo un acto de traición al pueblo de México, sino posponer indefinidamente el cambio democrático y resignarnos, impotentes, ante las tropelías de las élites económicas y políticas, secuestradoras de las instituciones públicas.
¡Cuánta razón! Y era una visión que siempre hemos señalado: el Frente Amplio Progresista (FAP), brazo legislativo del gobierno legítimo, es incapaz por sí mismo, y lo ha demostrado con creces, de conseguir en los marcos de la legalidad burguesa la más mínima victoria, pues con un total de 157 diputados contabilizados en la coalición, este número es insuficiente para hacer valer la política del Gobierno Legítimo en el legislativo (un ejemplo concreto fueron las votaciones por la ley de depósitos, que refleja de manera clara la composición de la Cámara Baja: 323-el PRI y el PAN con sus satélites-aprobaron la propuesta, 135-el FAP-la rechazaron), incluso lo es para apelar en el judicial a través de la Suprema Corte de Justicia, en donde se requiere que sean 167 diputados los que tienen que promover las controversias. Si nadie de nosotros guarda la más mínima esperanza de convencer a esa cueva de ladrones que son los diputados y senadores del PRI y del PAN, los miembros del FAP lo tendrían que tener más claro y utilizar los escaños no para convenir acuerdos con estos tipejos, sino para utilizar la palestra no sólo para denunciar la política de Calderón, sino para convocar a la organización del PRD, la CND, los sindicatos y todas las organizaciones de masas para recuperar un país que están dejando en los despojos a una velocidad impresionante.
Nuestras tareas: La usurpación se puede revertir
Por lo anterior, nuestra tarea fundamental ha de ser la del derrocamiento de Calderón para implementar un gobierno verdaderamente democrático con una estructura que nos garantice la disminución del desempleo, el respeto a los derechos laborales, políticos, ecológicos, etc. Definitivamente esto está lejos de ser un sueño guajiro; al contrario, la cuestión en realidad es muy simple: La existencia y el éxito del gobierno legítimo justamente está amarrada a la caída del gobierno de Calderón, a la que posteriormente sigue la instauración de un gobierno revolucionario y democrático, sostenido por la participación de la clase trabajadora en el mismo.
Derrocarlo no es nada difícil: urge la unidad en la acción de los grandes referentes de masas, PRD, CND, CNH y demás sindicatos a través de comités sindicales, vecinales, estudiantiles, etc. Eso es todo. Una huelga general de 48 horas tumbaría de manera pacífica y eficazmente a uno de los gobiernos más débil de la historia. El Gobierno Legítimo a través del presidente Andrés Manuel tiene la capacidad de convocatoria para hacerlo. Todavía estamos a muy buen tiempo: la derecha no es capaz aún de organizarse seriamente contra nosotros, el ambiente entre los trabajadores es bastante bueno y la crisis económica todavía no llega al grado de paralizarnos o de meternos en una dinámica de franca supervivencia. No esperemos a que las condiciones empeoren: ¡El Gobierno Legítimo debe convocar a la huelga nacional ya! (Nota del Sam: leanlo 700 mil veces señores, huelga ya, ya y ya, lo he dicho desde hace un año solo así con huelga nacional organizada).
En el discurso del 20 de noviembre AMLO decía: El Gobierno Legítimo, que hoy toma protesta, comienza una transformación democrática a fondo. Pues en Militante decimos, como miembros de este gobierno, que tomemos con las dos manos la propuesta y la llevemos adelante con un carácter revolucionario, que nos lleve por el sendero de la construcción de una sociedad sin hambre, sin pobreza, sin violencia, es decir, por el sendero del socialismo.
Les agradezco su presencia y su respaldo. Al ver de nuevo este Zócalo repleto y lleno de entusiasmo, reafirmo lo que siempre he pensado: con gente como ustedes nada es imposible.
Andrés Manuel López Obrador, 20 de noviembre de 2006
No podríamos estar más de acuerdo con la frase anterior, pues “la gente como nosotros”, no es ningún conjunto arbitrario de individuos, sino que de manera mayoritaria, el apoyo al gobierno legítimo reposa sobre la clase trabajadora y el campesinado pobre. Este apoyo tiene un objetivo muy concreto: rescatar los derechos que nos han arrancado y por supuesto, elevar nuestro nivel de vida. Este primer año de gobierno legítimo nos ha enseñado mucho, nos ha permitido afinar nuestras perspectivas y sacar las conclusiones necesarias para llevar adelante la tarea que nos hemos planteado como Gobierno Legítimo y que hemos comenzado a partir de la lucha contra el fraude.
A un año del gobierno legítimo: balance y retos
Ataques y más ataques
Felipe Calderón no había usurpado aún la silla presidencial cuando el eje rector de su política estaba ya trazado: eliminar cualquier derecho de la clase trabajadora (obtenidos todos por supuesto, a partir de árduas luchas) y garrote para los inconformes. No hay vuelta de hoja ni maniobra de margen para este señor, la crisis económica a nivel mundial se agudiza y por ende, la burguesía nacional e internacional demanda garantías mínimas, garantías que compraron justamente con el fraude que nos hicieron el año pasado. Calderón está en deuda eterna con sus patrocinadores y estos a su vez están en una situación en la que el caldo no está como para albóndigas. Ni los patrones tienen posibilidad ni disposición de negociar, ni mucho menos lo tiene el débil gobierno espurio, apoyado permanentemente en el ejército.
Sin duda el Calderón se esfuerza y hace lo que puede, de hecho, en este último año se ha registrado un incipiente aumento en la actividad industrial: el indicador de la actividad industrial aumentó tan sólo un 2.56%, mientras que la actividad económica lo hizo en un 4.81%. Lo que no dicen estas cifras son dos cosas: que en lo que parece un buen aumento en la actividad económica, detrás se encuentra un escandaloso aumento en el saldo de la balanza comercial (exportaciones-importaciones) el cual decreció un 51.63% de -779.4 mil millones de dólares a -1181.7; lo otro que no explican estos datos es que incluso estos miserables aumentos en la macroeconomía han sido alcanzado a costa de golperarnos hasta por debajo de las orejas, sobre todo en dos terrenos muy en particular: la tasa mensual de desempleo (¿dónde quedó el presidente del empleo? muchos anuncios televisivos de la importancia del ejército ¿y el trabajo para todos?) durante el último año, salvo mayo y junio ha sido en todos los casos superior al del mes correspondiente del año anterior, lo que quiere decir que con menos trabajadores se ha mantenido el mismo nivel de actividad económica, es decir, que los que tienen la “suerte” de trabajar, son extraídos de una mayor cantidad de plusvalía, lo otro que no dicen los datos anteriores es el claro encarecimiento de la vida para la enorme mayoría de la población. Simplemente en el Distrito Federal la canasta básica ha aumentado un 35% desde el anuncio del gasolinazo... Ya podemos esperar el zopetón que nos espera para enero.
El papel del FAP
López Obrador decía hace un año:
Aceptar las reglas del actual régimen implica no sólo un acto de traición al pueblo de México, sino posponer indefinidamente el cambio democrático y resignarnos, impotentes, ante las tropelías de las élites económicas y políticas, secuestradoras de las instituciones públicas.
¡Cuánta razón! Y era una visión que siempre hemos señalado: el Frente Amplio Progresista (FAP), brazo legislativo del gobierno legítimo, es incapaz por sí mismo, y lo ha demostrado con creces, de conseguir en los marcos de la legalidad burguesa la más mínima victoria, pues con un total de 157 diputados contabilizados en la coalición, este número es insuficiente para hacer valer la política del Gobierno Legítimo en el legislativo (un ejemplo concreto fueron las votaciones por la ley de depósitos, que refleja de manera clara la composición de la Cámara Baja: 323-el PRI y el PAN con sus satélites-aprobaron la propuesta, 135-el FAP-la rechazaron), incluso lo es para apelar en el judicial a través de la Suprema Corte de Justicia, en donde se requiere que sean 167 diputados los que tienen que promover las controversias. Si nadie de nosotros guarda la más mínima esperanza de convencer a esa cueva de ladrones que son los diputados y senadores del PRI y del PAN, los miembros del FAP lo tendrían que tener más claro y utilizar los escaños no para convenir acuerdos con estos tipejos, sino para utilizar la palestra no sólo para denunciar la política de Calderón, sino para convocar a la organización del PRD, la CND, los sindicatos y todas las organizaciones de masas para recuperar un país que están dejando en los despojos a una velocidad impresionante.
Nuestras tareas: La usurpación se puede revertir
Por lo anterior, nuestra tarea fundamental ha de ser la del derrocamiento de Calderón para implementar un gobierno verdaderamente democrático con una estructura que nos garantice la disminución del desempleo, el respeto a los derechos laborales, políticos, ecológicos, etc. Definitivamente esto está lejos de ser un sueño guajiro; al contrario, la cuestión en realidad es muy simple: La existencia y el éxito del gobierno legítimo justamente está amarrada a la caída del gobierno de Calderón, a la que posteriormente sigue la instauración de un gobierno revolucionario y democrático, sostenido por la participación de la clase trabajadora en el mismo.
Derrocarlo no es nada difícil: urge la unidad en la acción de los grandes referentes de masas, PRD, CND, CNH y demás sindicatos a través de comités sindicales, vecinales, estudiantiles, etc. Eso es todo. Una huelga general de 48 horas tumbaría de manera pacífica y eficazmente a uno de los gobiernos más débil de la historia. El Gobierno Legítimo a través del presidente Andrés Manuel tiene la capacidad de convocatoria para hacerlo. Todavía estamos a muy buen tiempo: la derecha no es capaz aún de organizarse seriamente contra nosotros, el ambiente entre los trabajadores es bastante bueno y la crisis económica todavía no llega al grado de paralizarnos o de meternos en una dinámica de franca supervivencia. No esperemos a que las condiciones empeoren: ¡El Gobierno Legítimo debe convocar a la huelga nacional ya! (Nota del Sam: leanlo 700 mil veces señores, huelga ya, ya y ya, lo he dicho desde hace un año solo así con huelga nacional organizada).
En el discurso del 20 de noviembre AMLO decía: El Gobierno Legítimo, que hoy toma protesta, comienza una transformación democrática a fondo. Pues en Militante decimos, como miembros de este gobierno, que tomemos con las dos manos la propuesta y la llevemos adelante con un carácter revolucionario, que nos lleve por el sendero de la construcción de una sociedad sin hambre, sin pobreza, sin violencia, es decir, por el sendero del socialismo.
¡Abajo el espurio!
¡Hagamos realidad el gobierno legítimo luchando por el socialismo!
Fuentes: INEGI http://www.inegi.gob.mx BANAMEX http://www.banamex.com La Jornada http://www.jornada.unam.mx
¡Hagamos realidad el gobierno legítimo luchando por el socialismo!
Fuentes: INEGI http://www.inegi.gob.mx BANAMEX http://www.banamex.com La Jornada http://www.jornada.unam.mx
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