DECLARANDO LA GUERRA A LOS VECINOS
Algunos antecedentes históricos. Antes de que Texas declarara unilateralmente su independencia, el Río Nueces era reconocido como el limite de la frontera norte de México. España había establecido la frontera en el Río Nueces en 1816 y, los Estados-Unidos la ratificaron en 1819 mediante el Tratado por el cual adquirió la Florida y renunció a todo derecho o reclamación sobre Texas. Aun después de que México declarara su Independencia de España, los cartógrafos europeos e hispanoamericanos fijaron el limite de la frontera de Texas en el Río Nueces. Sin embargo, cuando Texas se declaró independiente, reclamó como su territorio una franja de 150 millas adicional hasta el Río Grande (Río Bravo para los mexicanos). Con la anexión de Texas en 1845, los Estados-Unidos adoptaron la posición de Texas y reclamo que el limite de la frontera era el Río Grande. México rompió relaciones diplomáticas con los Estados-Unidos y rehusó reconocer tanto la Anexión de Texas, como la delimitación de la frontera en el Río Grande.
Acatando ordenes del Presidente James Polk, el General Zacarías Taylor se trasladó con su tropa hacia el Sur desde Corpus Christi en el Río Nueces a posicionarse en el lado norte del Río Grande. Al avanzar el día 8 de marzo hacia Puerto Isabel, las tropas norteamericanas encontraron que un campamento había sido incendiado por soldados mexicanos en retirada. Para el día 28 de marzo, las tropas estaban cerca de la boca del Río Grande del otro lado de Matamoros, México. El Presidente Polk declaró que el avance había sido una medida defensiva. Los editorialistas de los periódicos partidarios de los “Whig” opinaban que se trataba mas de una invasión de México que la defensa de Texas. Los periódicos mexicanos, por su parte, convocaban a la Guerra, el General Ampudia advertía: "Si insisten en permanecer sobre territorio del Departamento de Tamaulipas (México), resultará claramente que por las armas, y solamente las armas, debe decidirse esta cuestión.” La predicción del General Ampudia se convirtió en realidad el 25 de abril cuando la Caballería Mexicana cruzó el Río Grande y atacó a una patrulla montada de los Estados Unidos, matando a cinco, lesionando a once, y capturando cuarenta y siete prisioneros.
El 11 de mayo, el Presidente Polk envió al Congreso un mensaje en el que declaraba: “México ha traspasado la frontera con los Estados-Unidos, ha invadido nuestro territorio y, ha derramado sangre en nuestro suelo.” El 13 de mayo el Congreso de los Estados-Unidos declaró la Guerra a México, con una votación de 40-2 en el Senado y, 174-14 en la Cámara Baja.
El Senador por Ohio Tom Corwin acusó al Presidente Polk de implicar a los Estados-Unidos en una guerra de agresión. El Senador John C. Calhoun por Carolina del Sur se abstuvo de votar y, el Senador por Masachusets Daniel Webster expresó dudas sobre la constitucionalidad de las acciones del Presidente Polk. Henry David Thoreau rehusó pagar el tributo personal de $1 impuesto por Masachustes en virtud de que consideraba que la guerra representaba un avance inmoral del régimen de esclavitud.
Un Congresista novato de Illinois del partido de los “Whig”, Abraham Lincoln, cuestionó si el “punto exacto” donde se derramó sangre era territorio que en realidad, y sin lugar a dudas pertenecía a los Estados-Unidos. El 22 de diciembre en 1847, presentó al Congreso las llamadas “Spot Resolutions:”
“La Cámara de Representantes RESUELVE, que respetuosamente se le solicite al Presidente de los Estados-Unidos que tenga a bien informar a esta Legislatura
Primero: Si el punto exacto de la mancha en el suelo donde se derramó la sangre de uno de nuestros ciudadanos, como su mensaje asevera, se encuentra o no, dentro del territorio de España, al menos desde la firma del Tratado de 1819 hasta la independencia de México.
Segundo: Si este punto exacto se encuentra, o no, dentro del territorio del que España fue despojado como consecuencia de la independencia de México.* * *
Cuarto: Si la Gente que habita en ese poblado, o la mayoría, o algunos de ellos, en algún momento con anterioridad a la fecha del derrame de sangre a que se hace referencia en el mensaje presidencial, se ha sometido al gobierno o las leyes de Texas, o de los Estados-Unidos, voluntariamente, o a fuerzas, ya sea aceptando el nombramiento de puestos públicos, por votar en elecciones, por el pago de impuestos, por su participación en jurados, o por comparecer en uno de sus tribunales . . .”
Quince años después, con posterioridad a la victoria del Ejercito de la Unión en la Guerra Civil, el Presidente Lincoln pudo haber dado ordenes a su enorme ejercito que continuara hacia el Sur y se apoderara de México. No se me viene a la mente el nombre de algún monarca europeo que si se hubiera encontrado en la posición del Presidente Lincoln en esos momentos, no hubiese sucumbido a los impulsos imperiales de invadir a México.
La vida y las acciones del Presidente Abraham Lincoln han despertado en mi gran admiración y respeto por su sentido de justicia, representación popular y democracia.
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