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13 agosto 2007

¡ATÍNELE AL PRECIO!

13 de Agosto de 2007

ÍNDICE POLÍTICO

FRANCISCO RODRÍGUEZ


MIENTRAS QUE EL BANCO de México a cargo de Guillermo Ortiz presume que en julio de 2007, la inflación se ubicó en 4.14%, anualizada, datos obtenidos por la Secretaria de la Hacienda Pública del gobierno alterno, misma que encabeza Mario Di Constanzo, apuntan que la evolución de los precios de 42 productos que componen la canasta básica crecieron 27.70% los primeros siete meses del año. El de los alimentos que forman parte de la canasta básica fue aún mayor ya que se ubicó en casi 30%.

Las primeras cifras, por supuesto, son increíbles. Las segundas se apegan mucho más a la realidad que viven millones de familias todos los días.

Señalan los datos de Di Constanzo: mientras en enero de 2006 para adquirir éstos 42 productos básicos una persona que percibía un salario mínimo tenía que realizar un gasto de $ 740.44 pesos, para el mes de diciembre de 2006, el gasto necesario para adquirir esos mismos productos se ubicó en $ 818.44 pesos y para el mes de julio del presente año ascendió a 1,045.15 pesos.

Durante el año anterior, usted lo sabe, el salario mínimo mensual fue de 1,457.1 pesos, por lo que el costo de estos productos pasó de representar el 50.8% del ingreso total de un trabajador que percibe el salario mínimo en enero de 2006, al 69.7% para el mes de julio del presente año.

Peor aún, esta situación se agrava en el caso de los productos alimenticios que forman parte de la canasta básica. Su costo pasó de 485.4 pesos en enero de 2006, a 818.44 en diciembre de 2006 y a 701.82 pesos en julio de 2007, cifra que representa un incremento de 44.57% con respecto a enero de 2006 y un crecimiento de 27.70 en lo que va de este año.

Esto quiere decir que mientras que en enero de 2006, un obrero requería de 15.24 días de trabajo (jornada laboral de 8 horas) percibiendo un salario mínimo, para adquirir 42 productos de la canasta básica, para el mes de julio del presente año requiere de 20.33 días de trabajo, para adquirir la misma canasta de productos.

¿A quién engaña el Banco de México? A nadie, por supuesto.

Su pretensión bien pudiera ser la de "comunicar" a las grandes masas que el organismo "autónomo" está haciendo bien su tarea de control inflacionario, pero a la postre a quienes perjudica es a los empresarios, bien que sean industriales o pertenezcan al sector terciario, el que presta servicios.

Una es la causa: "La inflación destruye el capital", cual señalaba Peter Drucker, especialista en management o gestión empresarial. Él mismo apuntaba:

"La inflación oculta, distorsiona y deforma la realidad de la empresa."

Tal podría explicar, entonces, que en estos momentos no sólo las clases medias y los siempre empobrecidos de México se quejen de la carestía o digan que ya no les alcanza, también que propietarios de Pymes se lamenten de la situación crítica por la que, otra vez, atraviesa la economía del país.

Mientras, ¡atínele al precio!

¿Cuál es el verdadero nivel inflacionario? ¿4.14% que dice Guillermo Ortiz? ¿27.70 que dice Mario Di Constanzo?

Usted, claro, sabe bien la respuesta.

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