
El comité Cerezo informó en conferencia de prensa que el 13 de agosto se cumplieron “6 años de impunidad, de prisión injusta, de terrorismo de Estado en contra no sólo de Héctor y Antonio Cerezo aun presos en el penal de exterminio del Altiplano, sino también en contra de sus familiares y de todos los miembros del Comité Cerezo México que han acompañado su caso y los defienden” ya que todos padecen seguimiento policiaco, hostigamientos, amenazas de muerte y acusaciones de ser fachada de grupos insurgentes.
Los hermanos Héctor y Antonio Cerezo llevan seis años de aislamiento absoluto, producto, afirmaron, de una gran miedo de las autoridades mexicanas de que se escuche su voz y se denuncie la tortura a la que fueron objeto, la detención arbitraria, los castigos inhumanos, la falta de atención médica entre otras irregularidades dentro de los penales de exterminio. Pues los hermanos Cerezo también fueron victimas de traslados injustificados a Matamoros y Puente Grande. A seis años de su detención ningún medio de comunicación ha logrado entrevistarlos y mucho menos fotografiarlos.
Pero no sólo los encarcelados sufren las agresiones. El Comité recibió el 26 de junio un anónimo en que les decían: “ [...] ni modos los tenemos bien cercas a ustedes tres, a los de la palma y a tu querida familia, [...] Dile a papito y a mamita que nos sean cobardes que hagan sus mamaditas para que vean como los vamos a poner a ustedes desnuditos y bien cojiditos.”
Afirmó el Comité Cerezo que acompañó a esta amenaza “anónima” (pues es claro que la mandaron las instancias represivas del Estado), una andanada de seudo análisis, donde intentan involucrar a esa organización de derechos humanos con el Ejército Popular Revolucionario. Aseguran que la llamada “inteligencia militar” filtra de manera dolosa y criminal supuestos vínculos consanguíneos con uno de los desaparecidos del EPR y con miembros de esta organización insurgente, intentando con esto aislar y criminalizar su nuestro trabajo de defensa y promoción de los derechos humanos.
Puntualizaron que “mientras el Estado mexicano no haga oficial la información relativa a los vínculos familiares que supuestamente tienen algunos de los miembros del Comité, esta información es utilizada para intentar destruir el trabajo que hemos realizado en estos seis años, no sólo con el caso Cerezo, sino la documentación de los casos de presos políticos en México, la visita a penales y presos en situación de aislamiento o abandono, el monitoreo de marchas y la intermediación para lograr la libertad de los inocentemente detenidos, el acompañamiento a otros activistas amenazados de muerte y la denuncia de la represión por parte del Estado en contra de pueblos y organizaciones entre otras muchas actividades”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario