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07 abril 2007

>> En pocas palabras<< La Inseguridad de los PANuchos

« EN POCAS PALABRAS »

PENSAMIENTO POLÍTICO LIBRE

No lo trates, no. No me trates de engañar. Yo sé que tú eres un narco y tus mails son para mmmh…

Que pedo, amiguito? Yo no tengo porque echarle mentiras, eda? Me da gusto que asté nos informe de los acontecimientos acontecidos, eda? Porque asi uno siase letrado y progresa y le llegan los frutos de la revolución.

Es correcta su evaluación acerca de la policía corrupta. Son unos popós y no entiendo por qué los regiomontanos no se han dado cuenta.

Lo cierto es que habiendo vivido en el DF me di cuenta de hacia dónde vamos y la verdad compita, no me gusta. En el DF ves a un choto y mejor te vas a la ching@da antes de que te asalte. A pesar de que no hemos llegado a esos niveles acá en Monterrey, para allá vamos. Y lo malo es que no son nadamás los chotos… la corrupción y la mierda está por todos lados… todas las secretarías. Por citar un ejemplo, no sé si te mencioné que el día que Rayados se empinó al América, iba de regreso a mi casa y me paró la antialcohólica. Cuando me preguntaron si había tomado, fui honesto y le dije “3 cervezas pero hace más de 4 horas” (porque del partido nos fuimos a cenar y ahí no tomé alcohol precisamente para que se me bajara y poder manejar sin poner en peligro a la ciudadanía). Como vio que traía playera de Rayados (no digo que el vato fuera anti-Rayado, pero sabía que habíamos ido al partido y estábamos alegres por la inesperada victoria, ya que tenían detenidos a otros 3 Rayados) me ordenó que me orillara. Había una van de la Secretaría de Salud, en donde supuestamente hay doctores que te están midiendo el alcohol con un alcoholímetro (que de entrada, quien sabe si esté adulterado) pero el choto no me llevó ahí. El güey sacó de sus papeles un dictamen firmado por un doctor de la Sría. de Salud, en donde decía que yo estaba pedo. Como el güey tenía mi licencia, empezó a llenar mis datos en el dictamen que ya tenía escrito un nivel de alcohol de 0.5, excediendo niveles permitidos. El vato después salío con que me iban a meter al bote por 8 horas y/o cobrarme una megamulta, pero que nos podíamos arreglar.

No me causa orgullo decirlo, pero tuve que darle 600 pesos por que me dejara ir sin pedos.

En los medios se manejan campañas de “no des mordida” y la ching@da, pero desgraciadamente eso no es tan fácil. Me podía haber ido por la vía honesta… dejar que me aprehendieran, meterme en un proceso legal en su contra y arriesgar echando una moneda al aire que ganara o perdiera, pero ¿qué hubiera logrado? Pasar ching@s de tiempo en un juzgado para que nunca se castigara a los chotos por culeros? ¿Poner en riesgo mi seguridad personal y la de mi familia echándome como enemigos a unos chotos de mierda que ni fueron a la primaria pero que tienen una pistola?

Los regiomontanos siguen pensando que la policía está ahí para protegerlos por lo que considerarían mi ponderación de la situación un poco exagerada, pero habiendo vivido en la Capirucha, aprendí que uno debe de ser mas precavido.

Encabronado, le di 600 pesos al güey que estaba a 3 cuadras de mi casa y llegando dispuse escribir cartas a los periódicos para de manera anónima (usando cuenta de Hotmail) denunciar los hechos. Le escribí a EL NORTE, MILENIO y EL UNIVERSAL. He estado monitoreando dichas publicaciones por los últimos días y ni me respondieron ni han escrito nada al respecto. ¿Será que ellos tampoco se quieren echar encima a estos cabrones? En mi carta les mencioné la localización de la antialcohólica, mencionando que podían hacer pruebas ellos mismos mandando a gente suya a pasar durante la noche y ser expuestos a lo que me pasó a mi… pero no han hecho nada.

Como este ejemplo hay miles.

Es triste aceptarlo, pero más que miembros de una sociedad funcional somos rehenes de los culeros que la “administran” mientras quienes tienen suficiente poder para navegar por el mar de la impunidad, se sirven con la cuchara grande.

Me platicó mi suegro que fue a una boda en la que estuvo Nati, en el Campestre. Nati estuvo tomando whiskey toda la noche y salió al mismo tiempo que mi suegro de la boda. Afuera del campestre, había un retén esperando a todos los señores que salían del evento para bajarles una lana. A mi suegro ya se lo querían chingar y le pidieron que se bajara del carro… y el les contestó “Claro que sí oficial. Solamente quiero mencionarle que atrás de mí viene el Lic. Natividad González Parás. Venimos saliendo de la misma boda y tomó lo mismo o incluso más que yo. Me voy a bajar del carro pero quiero ver que a él se le pida lo mismo.” Excuso decir que mi suegro no tuvo los problemas que tuve yo y le permitieron seguir su camino.

Lo malo es que el problema no es de un cabrón, no es ni siquiera de un partido político. El problema es mucho más complejo… es político, es económico, es social y cultural. Y está de la reata. Regrésate a Monterrey y arregla este pedo no?

Atentamente,

“El corrupto que da mordidas”

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Estimado lector “Corrupto”, aunque no comparto tu modus operandi entiendo la presión bajo la cual tuviste que tomar tal elección. Casi innumerables ocasiones he sido víctima de sucesos similares o peores… pero ya no más.

«En pocas palabras», estamos cambiando esto. Mejorándolo.

El Comandante © 2007

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