Acabo de concluir de leer la nota que lleva por título "Libertad inmediata a los presos políticos del Movimiento de Estudiantes No Aceptados". Sinceramente el día 8 de agosto que tuve oportunidad de estar apoyándolos en la marcha del Ángel a los Pinos, me quede consternada al ver que pese a la fuerte lluvia que cayó los chavos se mantuvieron firmes dirigiéndose a exigir un lugar para estudiar.
Bien sabemos todos que la educación en México es para unos cuantos, y que no todos desafortunadamente gozamos de ésta. Quizá son muchos los casos de conocidos que han intentado ingresar al Politecnico o a la UNAM para poder seguir estudiando y preparándose, y pese a todo intento quedan fuera, orillados muchas veces a ya no seguir estudiando o a perder tiempo.
Durante el camino francamente yo pensaba en retirarme a mi casa (pues su servidora iba en falda y no le agrada mucho la idea de mojarse, por eso de las enfermedades) pero, cuando vi a mi alrededor a las chavas gritando con fe en sus rostros de recibir un lugar eso me ánimo a continuar caminado. Además, a mi lado se encontraba un señor con un bebé, y le pregunté que si su hijo estaba en el contingente, el señor me dijo que no, que el sólo estaba apoyando a los chavos porque necesitaban de nuestro apoyo y solidaridad. No es por exagerar, pero poco falto para que las lágrimas salieran de mis ojos, y no por otra cosa, sino porque es grato saber que hay gente que está apoyando a su gente y que no se queda con los brazos cruzados.
De esta forma, quiero hacer un atento llamado con el fin de unirnos y mostrar el apoyo absoluto y total a estos chavos, que si bien nosotros poseemos un lugar para estudiar, pensemos en que haríamos si esto no fuera así.
Bien sabemos todos que la educación en México es para unos cuantos, y que no todos desafortunadamente gozamos de ésta. Quizá son muchos los casos de conocidos que han intentado ingresar al Politecnico o a la UNAM para poder seguir estudiando y preparándose, y pese a todo intento quedan fuera, orillados muchas veces a ya no seguir estudiando o a perder tiempo.
Durante el camino francamente yo pensaba en retirarme a mi casa (pues su servidora iba en falda y no le agrada mucho la idea de mojarse, por eso de las enfermedades) pero, cuando vi a mi alrededor a las chavas gritando con fe en sus rostros de recibir un lugar eso me ánimo a continuar caminado. Además, a mi lado se encontraba un señor con un bebé, y le pregunté que si su hijo estaba en el contingente, el señor me dijo que no, que el sólo estaba apoyando a los chavos porque necesitaban de nuestro apoyo y solidaridad. No es por exagerar, pero poco falto para que las lágrimas salieran de mis ojos, y no por otra cosa, sino porque es grato saber que hay gente que está apoyando a su gente y que no se queda con los brazos cruzados.
De esta forma, quiero hacer un atento llamado con el fin de unirnos y mostrar el apoyo absoluto y total a estos chavos, que si bien nosotros poseemos un lugar para estudiar, pensemos en que haríamos si esto no fuera así.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario