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07 agosto 2007

No pasará: Elba Esther

• El laboratorio en Baja California
• Ulises renueva pasaporte...

La venganza, mi estimado, es mala consejera. El informe y la visita de Irene Khan, secretaria general de AI, puso el dedo nuevamente en una llaga sensible sobre el delicado eclipse en materia de derechos humanos en nuestro país que preocupan, y ocupan, a varios… menos al inquilino de Los Pinos y a su travieso Gymboree. Oaxaca, as usual, sigue ocupando el primer lugar del reflector internacional mientras Ulises Ruiz se jugó el pasado fin de semana la última de sus cartas en la mesa tricolor para evitar que lo abandonen dándole su ración de flit, ya que, según las cifras dadas a conocer, con el triunfo tricolor obtenido en el Congreso, Ulises amarró los compromisos adquiridos con la cúpula del PRI obteniendo una amena renovación para su pasaporte de impunidad.

Aunque si de excesos hablamos, mi estimado, con todo lo acontecido en Baja California el futuro para la administración de Calderón se antoja de peligro inminente.

Las señales previas al encontronazo entre el PRI del grupito Hank-Beltrones —porque Beatriz Paredes aquí ni pinta– y la dupla PAN-Gordillo, previas a los comicios pasados, fueron demasiado axiomáticas acerca de lo que en real politik está en juego: el 2012.

Baja California —al igual que la elección presidencial de 2006—fue un espléndido laboratorio de mierda, miedo, millonario despilfarro, cinismo y tiradero electoral… amén de que tras bambalinas de los comicios el tufo de ánimos revanchistas entre dos viejos y conocidos enemigos, Elba Esther Gordillo y Roberto Madrazo, fue siempre el simpático distintivo. El brutal espoteo denostador y las campañas de desprestigio encabezadas por los candidatos Hank Rhon y Osuna Millán, y la inocultable mano sucia, perdón, intromisión del gobierno federal, utilizando la añeja táctica organizada por la desprestigiada PGR (minúsculo titular incluido) especializada en expedientes a la medida, filtración de datos alterados, oscuros, prefabricados y/o confidenciales para golpear y magullar a candidatos (remember Jalisco?) estuvo presente. Elba Esther, no se me equivoque querido lector, no iba a dejar pasar a Hank y utilizando esa entretenida relación de (in)cómoda complicidad con Los Pinos, la maestra jugo también sus cartas... y de paso envió el delicado mensaje.

En Baja California, entidad con un pequeño porcentaje del padrón de electores, se dio una de las primeras batallas de una larga y muy anunciada guerra rumbo al accidentado camino presidencial, donde sus protagonistas no cometerán los errores del pasado reciente.

Baja California mostró las peligrosas estrategias desplegadas antes, durante y después de sus comicios, por cierto los más vigilados después del controvertido proceso electoral del 2 de julio, donde el miedo, la sospecha, los rumores y amenazas tanto del gobierno estatal, federal y por parte de las lacritas tricolores –quienes al final del camino (man)tienen el sartén del Poder Legislativo federal por el mango en estos aciagos tiempos cuando la Reforma Fiscal dizque consensuada y negociada hace agua— fueron el sello, siendo el proceso perfeccionado con la detención arbitraria e ilegal de los maestros afines a la teacher Gordillo (tomando nota de la factura que irá indiscutiblemente a cobrar), quien también desplegó su célebre músculo de su cuestionado... ¿aparato electoral?

Baja California se alza como otro desvergonzado botón de esa original mercería mexicana de simulaciones democráticas.

En Baja California, my friend, se avecinan tiempos harto complicados donde, es de sobra conocido, el organizado crimen emitió también su sufragio (u know exactly the usual suspects) y la violencia no tarda en... regresar, amén de que con tanta anomalía reportada la elección posiblemente terminará en la mesa del controvertido TEPJF... donde una manita tricolor sabe, y de sobra, mover la divertida cuna para jalar agua negociadora al molino priista...

Baja California demostró, nuevamente, con los altos niveles de abstencionismo —ni hablar del proceso en Oaxaca donde, como ya va siendo costumbre, se fomentó e inhibió el voto beneficiando al gobernador Ruiz y al PRI– la nula credibilidad ciudadana en los órganos electorales para respetar y hacer respetar las leyes y los sufragios.

Si México sigue transitando por donde la impunidad, los excesos, atropellos y abusos cometidos en el marco de cualquier proceso electoral tienen luz verde sin consecuencias, que nadie se diga sorprendido en el mediano plazo… porque en los ánimos, my friend, aún no se ha tocado fondo, pero…

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