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16 mayo 2007

La actual coyuntura de la lucha de los trabajadores y la democracia sindical.

Es un hecho incuestionable que en estos momentos se vive uno de los periodos de mayor agitación entre los trabajadores mexicanos, nos visto en años de lucha. Prueba de ello son los dos paros nacionales, el 27 de marzo y el 2 de mayo, en los que han participado millones de trabajadores en diferentes puntos del país. Además, en el terreno organizativo, un par de elementos más que ratifican esta tendencia es la creación formal del Consejo Nacional de Huelga (CNH) el pasado 4 de mayo y la nueva convocatoria a paro nacional para el 17 mayo.

En buena medida estos avances al mismo tiempo son obra de la disposición de los trabajadores para evitar que los dirigentes tradicionales continúen frenando al movimiento. Particularmente durante el paro nacional del 3 de mayo fue evidente en casos como los del IPN y la UNAM la forma en que fueron rebasados y desplazados decenas de dirigentes y representantes seccionales que no querían luchar. Como respuesta a ello, algunos de esta clase de dirigentes oportunistamente quisieron ponerse al frente ya que los trabajadores habían pasado a la acción el propio 2 de mayo.

Otro caso que también se ha manifestado es el de aquellos que comparten la misma política de los charros sindicales, pero que por diferentes razones han sido marginados de los cargos en el sindicato. Muchos de estas personas han visto en este ambiente de agitación una oportunidad para ganar terreno, reposicionarse y quedar en una buena situación con miras a ocupar de nuevo alguna clase de cargo.

Todo este tipo de situaciones provoca confusión y desconfianza entre los trabajadores, pues temen que algunos dirigentes solamente los empleen para sus fines personales y de grupo. Incluso esta desconfianza, del todo comprensible, se llega a extender hacia nuevas expresiones políticas dentro de la vida sindical, todo ello traduciéndose en ocasiones en divisionismos que suelen ser empleados por nuestros enemigos para profundizarlos y paralizar la acción unificada de los trabajadores.

Es cierto, una historia plagada de traiciones y oportunismo por parte de algunos dirigentes nos demuestra que en la lucha sindical no podemos darle un cheque en blanco a nadie. Pero tampoco podemos hacer de esa desconfianza un estigma que impida el fortalecimiento de nuestra organización. Por ello los trabajadores debemos definir una política muy clara de principios y democracia sindical, exigiéndo que todo aquel que se sienta con el deseo de asumir la dirección del movimiento asuma solidamente esos principios sin ninguna clase de reserva.

Por ello, para evitar las traiciones y el oportunismo, los trabajadores debemos exigir a los dirigentes: 1.- la elección democrática por medio del voto directo de todos los cargos de representación en asamblea por medio del voto directo de todos los agremiados; 2.- realización de asambleas periódicas en las que las principales decisiones de la vida interna del sindicato y las acciones de lucha del mismo sean tomadas de manera democrática por el conjunto de agremiados. Estas asambleas también deberán servir para que la base sindical pueda hacer evaluaciones sobre el desempeño de sus representantes y exponer toda clase de dudas y criticas de manera abierta; 3.- presentación de informes periódicos por escrito de parte de todos los que tienen un cargo de representación exponiendo las actividades que han desarrollado; 4.- revocabilidad inmediata de los cargos por medio de asamblea democrática de todo aquel dirigente que haya incurrido en conductas o políticas contrarias a los intereses de los agremiados; 5.- cancelación de toda clase de política clientelar y amiguismos; 6.- eliminación de los sobre sueldos y toda clase de privilegios para los representantes y dirigentes sindicales; 7.- acceso incondicional y en el momento que se solicite por parte de los trabajadores a la contabilidad y a los archivos de registro de las actividades del sindicato en relación a todos los asuntos de gestión (permisos, créditos, prestamos, etcétera) encomendados a los representantes o delegados.

La única manera de asegurar que los dirigentes sindicales no traicionarán y no empelarán su cargo para beneficio personal o de grupo, es amarrándoles las manos e implementando mecanismos de control sobre los mismos. Principios como los antes expuestos pueden servir para luchar por una vida sindical mas democrática y verdaderamente comprometida con los intereses de los trabajadores. Por otro lado cualquier compañero que quiera erigirse como representante o dirigente de los trabajadores ya sea al frente de un sindicato, en una sección o delegación del mismo, así como en cualquier centro de trabajo, debe aceptar este tipo de normas de manera incondicional y comprometerse firmemente a asumirlos. Si ese compañero rechaza cualquiera de estos puntos estará demostrando que realmente sus intereses son personales y de grupo, pero no los de los trabajadores que luchan por un sindicato que verdaderamente defienda sus derechos.

Por ello, en el actual contexto de lucha, cualquier trabajador o grupo organizado que quiera dirigir honestamente el movimiento de los trabajadores, tendrán que ser los primeros en levantar la bandera de la democracia sindical, pero no en abstracto sino pugnando por unificar el movimiento obrero para impulsarlo hacia el frente y luchando enérgicamente por esta clase de mecanismos orientados a impedir que los oportunistas se pongan al frente y que los dirigentes degeneren.

Fuente: Artemio González, publicado por Militante.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Salu2 es muy interesante este articulo, reviso seguido su sitio porque no solo se limita a ver esta etapa historica desde el frente amloista, es lo que me cae gordo de una vecina que me dice y dice que hubo fraude y que vaya a las convenciones y tanta cosa. Estoy feliz porque amlo sea el presidente legítimo pero los maestros, trabajadores y estudiantes que no simpatizan con el o si simpatizan pero luchan aparte nos estan demostrando que el cambio es tambien movilizarse y paralizar, movilizarse y paralizar, muchas felicitaciones al blog de Sam esta muy bueno.