Laura Ramos Silva y Virginia Santiago Torres (Machete Arte)*
A los lectores, les presentamos algunos remedios caseros, antes de que nos agarren las gripas…
¿Qué hace usted en caso de que un miembro de su familia sufra un accidente? Toda persona se halla capacitada para aprender técnicas que le permitan hacer frente a una situación inesperada de riesgo; ya sea grave o no. Incluso, es conveniente que en todos aquellos lugares donde exista riesgo de que ocurra algún accidente (zonas rurales, la ciudad, escuelas, fábricas, oficinas, etc.) haya por lo menos una persona con conocimientos básicos en primeros auxilios. Un ama de casa no es la excepción, y en el hogar debería haber quien pueda aplicar estas maniobras de salvamento en caso de ser necesario, dado que los accidentes caseros son frecuentes.
Además, muchas veces nos llega a pasar que cuando un miembro de la familia enferma, no tenemos a la mano un medicamento o no nos encontramos en condiciones inmediatas de dirigirnos a un médico; asimismo que el automedicarnos resulta generalmente en efectos secundarios que son desfavorables para el organismo. Entonces, ¿Qué podemos hacer en estos casos?
En nuestra cultura, los remedios caseros se utilizan con mucha frecuencia, al ser conocimiento heredado de generación en generación; formando parte de la llamada herencia cultural o folclore mexicano. De estos remedios, también la herbolaria ha aportado bastante a nuestro acervo cultural.
Como la herbolaria se basa en los conocimientos en plantas para saber cuáles usar y cómo emplearlas para poder contrarrestar los síntomas de enfermedades comunes como el resfriado; todo es cuestión de saber cómo y en qué momento aplicar estos conocimientos que han sido heredados desde nuestros antepasados, con base en la observación de la naturaleza y su posterior uso (en este caso, medicinal).
Por ejemplo, de los remedios que se usan cuando una persona tiene fiebre (más de 37.5° C de temperatura corporal), aquí mencionamos dos posibles alternativas:
1) En el caso de un niño con fiebre, donde un remedio empleado ha sido el mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio y un “puñito” de manteca de cerdo. Se mezclan bien ambos ingredientes en un recipiente y se unta el cuerpo del niño desde la garganta hasta los pies. Se cubre con un lienzo para no ensuciar y se deja reposar. Con lo cuál, es posible refrescar y ayudar así a disminuir la fiebre.
2) Por su parte, cuando hay alguien con fiebre podemos utilizar un comestible que generalmente contamos en nuestras casas, que es el jitomate, para bajar la temperatura. El procedimiento es el siguiente:
Se rebanan rodajas de uno a tres jitomates, tomando en cuenta el tamaño tanto de la persona como del fruto; se colocan en un recipiente más o menos profundo para después bañarlos completamente en alcohol a fin de que se humedezcan bien, posteriormente se colocan estas rodajas en los pies y en la frente a modo de cataplasmas y se sujetan con una venda u otra tela.
Esto sirve para refrescar el cuerpo y bajar la fiebre. Cuando el jitomate así colocado haya perdido la humedad, es momento de repetir el procedimiento hasta que la fiebre ceda.
Si notamos que las anginas están inflamadas, entonces, además de la aplicación del jitomate, podemos ayudar a desinflamar con la sábila, que es una planta parecida al maguey que podemos encontrar en cualquier mercado si es que no contamos con ella en casa. El método para desinflamar es el siguiente: lo primero que hay que hacerle a la penca u hoja es quitarle las espinas con la ayuda de un cuchillo, después hay que cortarla en pequeños trozos y por el costado hay que cortarla a modo de que quede completamente abierta para que podamos ver la pulpa. Se pone en un comal para que se pueda asar hasta que el color cambie o se oscurezca; ya cuando esté tibia, se coloca en la parte externa de la garganta y en la parte anterior del codo con la pulpa directa sobre la piel. La inflamación cederá de manera considerable.
Hay que recordar que estos son solo síntomas de una infección mayor, la cuál solo puede ser contrarrestada con un medicamento prescrito por un médico, por lo cuál debemos tomar en cuenta que nuestros remedios solo controlarán los síntomas, más no la infección.
*Ambas forman parte del actual curso “Cuidados para la Salud y Primeros Auxilios” organizado por la Escuela de Cultura Popular – A. C. de la OPC-CLETA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario