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13 julio 2007

Carta a la redacción en defensa del ISSSTE

Todos al Paro Nacional del 31 de Agosto

Escribo estas líneas desde la cama de un hospital del ISSSTE esperando que puedan servir para animar a otros trabajadores a organizarse y luchar por defender la seguridad social y nuestros derechos laborales

Desde abril pasado los trabajadores de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) recibimos con disgusto la noticia de que había sido aprobada una nueva ley del ISSSTE por el dueto Ayala-Gordillo. Contactamos inmediatamente con la Coordinadora de Trabajadores en Defensa del ISSSTE que dirige el maestro Cardoza, quien de manera atenta nos invitó a asistir a la Universidad Obrera a una conferencia para organizarnos y a la que únicamente acudimos 10 compañeros en ese momento.

El ánimo de lucha y las ideas nos motivaron a difundir la experiencia que tuvimos en la coordinadora; hicimos carteles y los pegamos en los lugares estratégicos para invitar a los demás trabajadores a una plática informativa que se llevaría a cabo en un parque cercano a las oficinas, puesto que las autoridades de nuestra dependencia pretendían impedir la organización de la base.

Temíamos que el llamado que hacíamos fuera inútil, la apatía que observábamos en nuestros compañeros y la oposición de nuestro sindicato eran evidentes. El día de la charla teníamos miedo e incertidumbre al pensar que la gente no llegaría, "y si no van", "y si esto no da más" repetíamos constantemente. Nuestra sorpresa fue que al llegar al lugar eran aproximadamente 60 trabajadores, esto nos dio un vuelco de ánimos para seguir adelante y al término la gente se fue satisfecha pues todo se explicó con lenguaje sencillo y claro.

Esto fue el inicio para preparar el paro del 2 de mayo en nuestra dependencia, una secretaría de Estado con sindicato blanco, copada siempre de charros y priístas de la FSTSE que han impedido siempre una democracia sindical. Sabíamos que se avecinaban situaciones difíciles y que teníamos que rebasar obstáculos, como que elementos de seguridad nos hostigaran y arrancarán nuestra propaganda, y que nos reprimieran los mismos delegados sindicales. Aunque en algunos momentos llegamos a ser 6 o 7, principalmente mujeres, seguimos adelante. No íbamos a retroceder teníamos que hacer frente a las circunstancias. De antemano siempre existe el prejuicio de que la mujer ha sido creada para acatar órdenes en el hogar y en el trabajo, y tenemos que desbaratar estas ideas, pues tenemos derecho a manifestar lo que pensamos, a levantar nuestro puño y decir que estamos vivas y que no podemos seguir bajo el yugo de este sistema.

El 2 de mayo logramos paralizar toda la SRA, no importando que a muchos de nosotros se nos descontara un día de sueldo y que la represión se extendiera, pues dos policías insultaron a nuestras compañeras y las intimidaron sacando sus armas de cargo. La organización se nos facilitó en gran medida debido al espíritu de lucha que desde entonces prevaleció y a la solidaridad de los compañeros de Militante y el maestro Cardoza nos otorgaron, pues necesitábamos que nos dieran seguridad y que nos impulsaran.

Como siempre no todos los compañeros participaban, quizá por apatía, pero la mayoría de ellos, por falta de información, y esta es y ha sido la tarea más difícil de vencer. Empezamos a convencer a los demás compañeros de los perjuicios de la dichosa ley. Con volantes y el documento difundido por los compañeros de Militante, empezamos a hacer una fuerte labor propagandística lugar por lugar. En las entradas de la oficina había personas que nos cuestionaban fuertemente, pero cada día se iban interesando más por el movimiento que se estaba desplegando a nivel nacional.

Logramos también que un conjunto de compañeros fuéramos a las oficinas centrales de nuestro sindicato y exigiéramos al Secretario General que tramitara los amparos para el personal de la dependencia. Sí los amparó, pero más de fuerza que de ganas, puesto que detrás están todos los vínculos e intereses que tiene con la FSTSE y porque tuvo temor de que lo destituyéramos. Nosotros pusimos una mesa alterna que estaba coordinada con los compañeros del Hemiciclo a Juárez, . El 1º de mayo un considerable número de trabajadores de la SRA desfilamos con la CDT-ISSSTE, rompiendo así, años de apatía y apoliticismo. La lucha contra la nueva ley del ISSSTE desenmascara todo el hartazgo que los trabajadores tenemos por el saqueo del cual somos objeto, al intentarnos arrebatar nuestras jubilaciones y pensiones y pretender que trabajemos hasta que no tengamos más fuerzas.

Pero si puedo ayudarles a ilustrar con mi caso, el peligro criminal que pende sobre los trabajadores si no salimos a luchar y a defender nuestros derechos, aquí lo hago brevemente: Por azares del destino, estaba yo destinada a estar relacionada con este movimiento, pues me especialice profesionalmente en el tema de la seguridad social y el derecho laboral y puesto que llevo hospitalizada en el ISSSTE veinte días en los que he podido ratificar el grado de deterioro con que el gobierno mantiene al instituto: paredes cuarteadas; muebles deteriorados; baños con fugas, sin focos y con hongos; camas viejas e incómodas; sabanas y cobertores roídos, etc; en una palabra, un abandono que evidencia saqueo de los funcionarios. ¿Qué han hecho con los recursos que quincena con quincena desde hace 45 años los trabajadores hemos aportado? Por sí fuera poco, la atención que se da al paciente por parte de los médicos es despótica e indirecta, como si nos estuvieran regalando las cosas, cuando les hemos dado mucho más de lo que recibimos por prestaciones y atención médica. Claro, debo mencionar que la excepción han sido las enfermeras y las trabajadoras, que como yo son mujeres que luchan por ganarse la vida día a día, pero que el gobierno y los empresarios se han dedicado a calumniar intentando achacar el desfalco y robos que han cometido ellos mismos.

Desde hace un año recibí 25 sesiones de radioterapia a la mitad de las cuales comencé a padecer de un intenso dolor en la columna y la pierna izquierda. El médico que me atendió hizo caso omiso de este dolor argumentando que era pasajero, para tiempo después realizarme una cirugía ambulatoria que no resolvió nada y resulto ser inapropiada e inútil. Como yo continuara insistiendo, se me mandaron a hacer algunos estudios de vejiga y algunas tomografías, para al término de las cuales habían transcurrido ya 10 meses. Al finalizar mayo del presente, se me realizaron algunos estudios que llevaron a concluir campechanamente al médico que "tengo malas noticias, ¡usted tiene un tumor maligno inoperable en fase 3 alojado en la tercera vértebra!".

Desde que he estado internada jamás he recibido un trato directo ni personalizado por parte del médico, únicamente este se ha dedicado a aludir a mi familia que no me implementará la quimioterapia pues "no tiene sentido" mas que "esperar". Desde la lógica de Calderón-Yunes: los trabajadores somos una carga para el ISSSTE, por lo que no tiene sentido invertir en la salud de los trabajadores. El médico pretende decidir por mí, para que únicamente pase a formar parte de las estadísticas por muerte de cáncer, ¡pero no estoy dispuesta a permitirlo! Quiero seguir viviendo por mí, por mis hijos, y por que he dejado una lucha pendiente al lado de los compañeros de la CDT-ISSSTE y voy a luchar para vencer al cáncer. Mi caso es uno más de tantos que diariamente se suman a la lista de agravios y despojos contra los trabajadores. Mientras el nivel de vida de nosotros se deteriora rápidamente, los burgueses se están llenando todos los bolsillos; después de una vida de trabajo quieren darnos una patada y aventarnos a la primera fosa. Es nuestra obligación defender al ISSSTE y a la seguridad social proveniente de la revolución de 1910. ¡No permitamos que el gobierno de Calderón nos arrebate lo que a nosotros mismos nos ha costado construir! ¡Preparemos todos el paro nacional del próximo 31 de agosto!

Georgina Monroy Martínez / Militante

1 comentario:

Anónimo dijo...

Desde aquí le mando un sincero reconocimiento por su valentía a Georgina Monroy, que en una situación como la que vive no es fácil seguir adelante. Lo fácil es dejar todo ante la envestida de lo que los despóticos médicos anuncian.

Espero que de algún modo le hagan saber que su carta está siendo leída y que además de provocar encendernos los ánimos, está causando que hagamos algo más. Espero también que sepa que le deseamos una recuperación y que nuestros pensamientos estarán con ella.