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09 julio 2007

GUTSA: CRIMEN ¿Y CASTIGO?

ÍNDICE POLÍTICO

FRANCISCO RODRÍGUEZ


LA FAMILIA GUTIÉRREZ Cortina, accionista mayoritaria de la controvertida constructora Gutsa, debe estar más que contenta con el "castigo" –aún en proceso de ejecución— de rescindirle un contrato por 335 millones de pesos por incumplimiento en las obras de rehabilitación de la Autopista del Sol.

A cambio de ello, acaba de recibir otro para la construcción de una calle de rodaje en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, aunque "nada más" por 87 millones, 375 mil, 820 pesos 80 centavos, que bien pudieran multiplicarse, dadas las ampliaciones presupuestales a las que esta empresa es tan afecta.

De una parte, Caminos y Puentes, le cancela un contrato.

Por la otra, casi al mismo tiempo, Aeropuertos y Servicios Auxiliares le da otro.

¿De verdad ambas están sectorizadas en Comunicaciones y Transportes?

¿No se comunican entre ellos?

¿No están atentos a lo que informan los medios?

Gutsa, he aquí lo peor, no acreditó experiencia en obras de pistas de aeropuertos. Sin embargo, recibió el contrato lo que observaron, estupefactos, representantes de empresas como Coconal y Tradeco, de reconocida capacidad en ese campo.

No tiene la culpa Gutsa, sino Ernesto Velasco, el muy cuestionado director de ASA, quien pertenece, lo mismo que algunos de los Gutiérrez Cortina, a la secta conocida como Opus Dei.

¿Será que por tal afinidad religiosa Gutsa "ganó" el concurso?

¿Pacto ante Dios? ¿O ante el diablo?

¿Pacto de favores religiosos?

Y es que los Gutiérrez Cortina, su empresa, siempre han sido materia de escándalo. Tal no sólo por su inclusión en el aún discutido fraude a la nación conocido cual Fobaproa.

Varios son los puntos oscuros.

Comandada por José Gutiérrez Cortina, estuvo involucrada en otros proyectos que en su momento fueron cuestionados en su calidad de ejecución como la torre del World Trade Center (WTC) y las obras viales en la capital del país.

El del WTC fue, además, otro escándalo. Los Gutiérrez Cortina fueron demandados por la familia de don Manuel Súárez, quien soñó erigir ahí el Hotel de México. Los acusaron de ser favorecidos por el gobierno para quedarse con el inmueble, mismo que los accionistas mayoritarios de Gutsa habrían pagado como terreno. En los alegatos también salieron a relucir, como demandados, Guillermo Ortiz Martínez y Francisco Gil Díaz, en su calidad de funcionarios de Hacienda del salinato, del que ambos fueron subsecretarios.

¿De qué tamaño no sería tal fraude al erario y a los ahorradores que hasta el también controversial "Niño Verde" interpuso una demanda –aunque quién sabe si después hubo "arreglo", tras la clásica frase del dirigente partidista: "¿De a cuánto nos toca?"

El 7 de enero de 2002, en efecto, Jorge Emilio González, presentó una denuncia ante la PGR en contra del ex director de Bancomext, Enrique Vilatela, y de Juan Diego Gutiérrez Cortina –ya fallecido, en sospechoso accidente hípico--, director de Gutsa, por el fraude de más de 400 millones de dólares en torno a la construcción de WTC, que fueron ilegalmente colocados en el Fobaproa.

Y ahora, el "castigo" que sobre Gutsa recae de manos del enérgico y limpio Ernesto Velasco, director de ASA…

1 comentario:

Anónimo dijo...

GUTSA: CRIMEN ¿Y CASTIGO?

ÍNDICE POLÍTICO

Dirigido a FRANCISCO RODRÍGUEZ

Me parece interesante leer ensayos de crítica sobre la política de nuestro país, siempre que éstos sean realizados por gente responsable y que se encuentra bien informada.

De otra forma, además de hacerle perder el tiempo a los lectores, se "desinforma" sobre el hecho que se critica. Cualquier escritor (desde un estudiante de secundaria hasta alguien con grado de doctor) con un poco de sentido común y de sentido de responsabilidad de lo que publica, investigaría un poco más antes de emitir opiniones sobre hechos que narra de manera incorrecta y que desconocen.