
• Empresarios al borde de un ataque de nervios
• Revoltosa reacción en cadena...
El carácter, mi estimado, es la mitad del destino. La mentada reforma fiscal estructurada por los chicuelos de Agustín Carstens está completamente atorada, pero atorada en los ánimos de esa cúpula empresarial, doméstica y extranjera, que ya escupe firmes señales –en el primer grupito anote usted al empresario Manuel Arango, fan del club fundador de los granitos de arena electorales contra Andrés Manuel López Obrador, y en el segundo, pues qué mejor vocero de esos intereses que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero quien, en el marco de su visita oficial, puntualizó las inquietudes empresariales españolas– de que ese simpático impuesto denominado CETU se encuentra en un callejón sin salida y que... no pasará, a menos que se revalore el ingenuo desafío gubernamental y se disminuya a 12 por ciento.
La postura del gobierno, lo sabe my friend, y de sobra, está confrontada con la de los empresarios y gracias a la pirotecnia de los escándalos y las complicidades del chino Ye Gon con sus cúmulos de dólares urgidos de borrar su pista en su paso por México en tiempos electorales y la explosión de los gasoductos de Petróleos Mexicanos, este curiosito foco rojo está temporalmente fuera de la atención mediática pero no tarda en estallar a las puertas de Los Pinos, como signo emblemático de este régimen, la frase distintiva de la picardía mexicana; coopelas... o cuelo.
El verano peligroso, largamente anunciado en este irreverente espacio, apenas calienta motores. El inédito caso de la cortina de humo de más de 80 metros de altura generada por los “pinchazos” en instalaciones de gas y colocando a Felipe Calderón con la espalda contra la pared, genera una serie de seductores sospechosismos. Veamos algunos datos duros y lo invito a sacar sus conclusiones... acompañado de su fuerte drink mañanero. ¿Listo? Ahí el va.
Con el primer comunicado del EPR, dado a conocer ante la opinión pública con fecha del 25 de mayo, se generaron 15 más hasta llegar al del 18 de junio. De todos tenía conocimiento el tristemente célebre Cisen, donde se comenzaron a encender algunas originales alarmas ante la cascada de divertidas difusiones.
En el fechado del 25, la cúpula del grupo guerrillero denunciaba que dos de sus miembros, Raymundo Rivera Bravo y Eduardo Reyes Amaya, estaban MIA (o sea missing in action), léase como desaparecidos y presuntamente levantados en Oaxaca y torturados en alguna ocurrente instalación por elementos de la PGR y del grupo de los mAFIosos.
Ante la alerta roja se generó una de esas entretenidas reuniones del gabinete de seguridad nacional, donde la distintiva pregunta fue: ¿quién de ustedes es el autor de la peligrosa travesura? Porque con la novedad, los dos cuadros desaparecidos del EPR son, según datos de contrainteligencia mexicanos, la llave principal de acceso en el vaso comunicante entre sus diversas células, que operan sin conocimiento de las demás, para sus maravillosas aventuras guerrilleras.
La cuestión es que en esa fascinante encerrona federal se le preguntó, varias veces, a cada uno de los titulares de las dependencias si sabían... el paradero... del par de simpáticos revoltosos, epicentros operativos, estrategas y master minds del EPR, y fue ahí donde Guillermo Valdés Castellanos anunció los posibles y muy delicados escenarios.
Ante la negativa y la cara de yo no fui de los invitados a la reunión, se reforzaron algunas áreas estratégicas. Lo demás, mi estimado, es historia... que dista mucho de haber concluido. Sobre todo cuando al interior del gabinete civil hay delicadas divergencias. Sobre todo cuando el pleito es por el control de los órganos de inteligencia y seguridad. Sobre todo cuando ya midieron al Gymboree y a Felipe Calderón. Sobre todo cuando uno de ellos sabe el ABC de originar una crisis... y después resolverla.
El cándido meollo es que... alguien lo suficientemente perverso y cínico decidió... calentar de más la plaza veraniega dándole un par de coscorrones a este par (aún desaparecidos), que contaban con más de 25 años en la clandestinidad, sabiendo de antemano las peligrosas secuelas que originaría. La operación tiene indiscutibles e importantes méritos, amén de las sugestivas huellas digitales. Una cama bien tendida ante un gobierno improvisado, torpe, frágil y... predecible.
Uno de los inconvenientes en este tablero integral, my friend, fue la inesperada aparición del prietito en el arroz de Zhenli Ye Gon y su cuento chino. Cuidado.
• Revoltosa reacción en cadena...
El carácter, mi estimado, es la mitad del destino. La mentada reforma fiscal estructurada por los chicuelos de Agustín Carstens está completamente atorada, pero atorada en los ánimos de esa cúpula empresarial, doméstica y extranjera, que ya escupe firmes señales –en el primer grupito anote usted al empresario Manuel Arango, fan del club fundador de los granitos de arena electorales contra Andrés Manuel López Obrador, y en el segundo, pues qué mejor vocero de esos intereses que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero quien, en el marco de su visita oficial, puntualizó las inquietudes empresariales españolas– de que ese simpático impuesto denominado CETU se encuentra en un callejón sin salida y que... no pasará, a menos que se revalore el ingenuo desafío gubernamental y se disminuya a 12 por ciento.
La postura del gobierno, lo sabe my friend, y de sobra, está confrontada con la de los empresarios y gracias a la pirotecnia de los escándalos y las complicidades del chino Ye Gon con sus cúmulos de dólares urgidos de borrar su pista en su paso por México en tiempos electorales y la explosión de los gasoductos de Petróleos Mexicanos, este curiosito foco rojo está temporalmente fuera de la atención mediática pero no tarda en estallar a las puertas de Los Pinos, como signo emblemático de este régimen, la frase distintiva de la picardía mexicana; coopelas... o cuelo.
El verano peligroso, largamente anunciado en este irreverente espacio, apenas calienta motores. El inédito caso de la cortina de humo de más de 80 metros de altura generada por los “pinchazos” en instalaciones de gas y colocando a Felipe Calderón con la espalda contra la pared, genera una serie de seductores sospechosismos. Veamos algunos datos duros y lo invito a sacar sus conclusiones... acompañado de su fuerte drink mañanero. ¿Listo? Ahí el va.
Con el primer comunicado del EPR, dado a conocer ante la opinión pública con fecha del 25 de mayo, se generaron 15 más hasta llegar al del 18 de junio. De todos tenía conocimiento el tristemente célebre Cisen, donde se comenzaron a encender algunas originales alarmas ante la cascada de divertidas difusiones.
En el fechado del 25, la cúpula del grupo guerrillero denunciaba que dos de sus miembros, Raymundo Rivera Bravo y Eduardo Reyes Amaya, estaban MIA (o sea missing in action), léase como desaparecidos y presuntamente levantados en Oaxaca y torturados en alguna ocurrente instalación por elementos de la PGR y del grupo de los mAFIosos.
Ante la alerta roja se generó una de esas entretenidas reuniones del gabinete de seguridad nacional, donde la distintiva pregunta fue: ¿quién de ustedes es el autor de la peligrosa travesura? Porque con la novedad, los dos cuadros desaparecidos del EPR son, según datos de contrainteligencia mexicanos, la llave principal de acceso en el vaso comunicante entre sus diversas células, que operan sin conocimiento de las demás, para sus maravillosas aventuras guerrilleras.
La cuestión es que en esa fascinante encerrona federal se le preguntó, varias veces, a cada uno de los titulares de las dependencias si sabían... el paradero... del par de simpáticos revoltosos, epicentros operativos, estrategas y master minds del EPR, y fue ahí donde Guillermo Valdés Castellanos anunció los posibles y muy delicados escenarios.
Ante la negativa y la cara de yo no fui de los invitados a la reunión, se reforzaron algunas áreas estratégicas. Lo demás, mi estimado, es historia... que dista mucho de haber concluido. Sobre todo cuando al interior del gabinete civil hay delicadas divergencias. Sobre todo cuando el pleito es por el control de los órganos de inteligencia y seguridad. Sobre todo cuando ya midieron al Gymboree y a Felipe Calderón. Sobre todo cuando uno de ellos sabe el ABC de originar una crisis... y después resolverla.
El cándido meollo es que... alguien lo suficientemente perverso y cínico decidió... calentar de más la plaza veraniega dándole un par de coscorrones a este par (aún desaparecidos), que contaban con más de 25 años en la clandestinidad, sabiendo de antemano las peligrosas secuelas que originaría. La operación tiene indiscutibles e importantes méritos, amén de las sugestivas huellas digitales. Una cama bien tendida ante un gobierno improvisado, torpe, frágil y... predecible.
Uno de los inconvenientes en este tablero integral, my friend, fue la inesperada aparición del prietito en el arroz de Zhenli Ye Gon y su cuento chino. Cuidado.
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