Enrique L. Kato Vidal*
En las últimas tres semanas se han difundido, a través de los medios de comunicación, los fuertes altibajos de las bolsas de valores en el mundo, incluyendo la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Este período de volatilidad se originó a partir de una caída en los rendimientos del sistema financiero en China, el cual se propagó al resto del mundo. Lo que trataremos de explicar es: ¿Qué origina estos cambios repentinos en el mundo bursátil? y ¿En qué casos se pueden convertir en crisis?
Para ofrecer elementos que ayuden a entender la actual turbulencia financiera es conveniente mirar lo ocurrido durante el llamado milagro económico asiático de los noventa y la fuerte crisis financiera de 1997, así como las lecciones que de ella se desprenden.
A principios de los años noventa los cinco tigres del Sudeste Asiático fueron anunciados como las economías emergentes mas vigorosas -Tailandia, Corea, Indonesia, Filipinas y Malasia- presentaban un alto crecimiento económico, finanzas públicas sanas, bajas tasas de inflación, superávit comercial y fuertes niveles de inversión. Todas las características que describen una saludable economía de mercado y sin embargo en octubre de 1997 se origina una crisis financiera de manera inesperada. Las consecuencias fueron enormes: una caída promedio del producto interno bruto del 7.7%, de estas economías, y varios millones de trabajadores quedaron desempleados.
Recientemente el día seis de Febrero una alta funcionaria Estadounidense de la política económica -Janet Yellen- ofreció una conferencia para reflexionar sobre la crisis financiera asiática de hace 10 años. Sus explicaciones consisten en la forma riesgosa en que se realizaron préstamos e inversiones, sin una adecuada regulación financiera, así como de la pérdida de confianza de los inversionistas internacionales. A la crisis de 1997 se le llamó “frenada repentina” y esto explica adecuadamente la causa que originó el nuevo tipo de crisis en el mundo.
Al inicio de los años noventa Tailandia, Corea, Indonesia, Filipinas y Malasia habían logrado altas tasas de crecimiento económico por décadas y la comunidad internacional presionó para que abrieran sus economías al capital internacional quitando trabas en los sectores financieros. Los capitales entraron como préstamos de corto plazo. En 1996 estos capitales representaron 93 mil millones de dólares. Para 1997 los capitales salieron en un monto de 12 mil millones de dólares. Se dice que la pérdida de confianza provino de problemas financieros en el sector industrial coreano.
El contagio financiero se esparció entre los países por medio de los tipos de cambio, cuando un país devalúa su moneda tiene una oportunidad mayor para exportar dado que sus mercancías se abaratan, los países competidores altamente dependientes de las exportaciones se ven presionados a devaluar también, que aunado a las salidas de capital agravan el problema inicial. La combinación de ser un país orientado a las exportaciones y también dependiente del capital internacional resulta explosiva.
Esto debiera ser una lección para ser tomada en cuenta por México, no obstante se nos dice que la alta reserva de dólares en Banco de México atempera el riesgo, lo cual es cierto, aunque algunos todavía recordemos la salida frenética de capitales en los errores de diciembre de 1994, y también es cierto que esta reserva monetaria que ahora es de 76 mil millones de dólares de divisas no se usa productivamente.
A diferencia de lo ocurrido en México, luego de la crisis de 1994, los países asiáticos tuvieron una recuperación económica que, entre 1999 y 2005, ha producido un crecimiento del ingreso por habitante de 8.2% anual, una tasa de 9% anual en la inversión y un crecimiento de la inversión extranjera directa (no especulativa) que se incrementa 17.5% cada año.
Entre las medidas que se tomaron están los controles a la entrada de capital internacional, sobre todo de corto plazo, fijando montos máximos de compra de instrumentos financieros y obligando a realizar depósitos no sujetos a interés que se devuelven en forma total, transcurrido un año. Una medida similar se tomó por el gobierno de China en fechas recientes lo que ocasionó salidas de capitales con la consecuente caída en las bolsas de valores.
La importancia de la economía China en el mundo es creciente, por ello la mayor interdependencia de este país con el resto del mundo, tan solo la participación de China en la producción mundial aumentó de 2000 al 2006 de 3.8% a 5.5%, una contribución por encima de Alemania. Estas cifras van en aumento toda vez que el crecimiento de la economía china presenta tasas de crecimiento del 10% anual, que es superior a la mayor parte de los países del mundo. Los datos presentados se refieren a la economía real -producción, empleo, exportaciones- en contraparte se tiene el sistema financiero que en China representa cerca de 1,362 millones de dólares, aproximadamente el 50% del tamaño de su economía real y también con un crecimiento muy fuerte. La rentabilidad en este sistema financiero en 2006 fue de 130%, por lo cual la caída de los días recientes es solamente una contingencia. De hecho en México el crecimiento de la bolsa de valores ascendió a 40% el año pasado.
La FED , el Banco de la reserva federal de Estados Unidos, que es la autoridad monetaria de ese país, considera que si las tasas de crecimiento se mantienen negativas por más de 2 meses en forma consecutiva, se debe dar por sentado el inicio de una recesión, en México no se siguen estas sanas reglas por que no se quiere dar la alarma de esta prolongada recesión económica que vivimos, o cuando menos estancamiento crónico, pero la FED tiene también reglas para el caso de la bolsa de valores, que allá es el índice industrial Dow Jones y que en general coinciden en que caídas de más del 10% son signo inequívoco de crisis, en el caso de la burbuja bursátil en Shangai la caída fue del 8.8%, y sin embargo no se decretó la crisis, ni una señal preventiva, aunque estuvo cerca.
La Bolsa Mexicana de Valores, perdió en una sola jornada el 27 de Febrero 5.8%, y ahora el 13 de Marzo sufrió una caída del 2,46%, causada ahora por una crisis financiera de la inmobiliaria New Century, que se le prohibió cotizar en el Dow Jones, luego de evidenciar fraude en su contabilidad, y no es más que la punta de un iceberg, de lo que se anuncia como la recesión en la Economía Norteamericana y del sector de construcción e inmobiliarias.
* Taller de Economía Social y Políticas Públicas. Facultad de Economía de la UNAM
En las últimas tres semanas se han difundido, a través de los medios de comunicación, los fuertes altibajos de las bolsas de valores en el mundo, incluyendo la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Este período de volatilidad se originó a partir de una caída en los rendimientos del sistema financiero en China, el cual se propagó al resto del mundo. Lo que trataremos de explicar es: ¿Qué origina estos cambios repentinos en el mundo bursátil? y ¿En qué casos se pueden convertir en crisis?
Para ofrecer elementos que ayuden a entender la actual turbulencia financiera es conveniente mirar lo ocurrido durante el llamado milagro económico asiático de los noventa y la fuerte crisis financiera de 1997, así como las lecciones que de ella se desprenden.
A principios de los años noventa los cinco tigres del Sudeste Asiático fueron anunciados como las economías emergentes mas vigorosas -Tailandia, Corea, Indonesia, Filipinas y Malasia- presentaban un alto crecimiento económico, finanzas públicas sanas, bajas tasas de inflación, superávit comercial y fuertes niveles de inversión. Todas las características que describen una saludable economía de mercado y sin embargo en octubre de 1997 se origina una crisis financiera de manera inesperada. Las consecuencias fueron enormes: una caída promedio del producto interno bruto del 7.7%, de estas economías, y varios millones de trabajadores quedaron desempleados.
Recientemente el día seis de Febrero una alta funcionaria Estadounidense de la política económica -Janet Yellen- ofreció una conferencia para reflexionar sobre la crisis financiera asiática de hace 10 años. Sus explicaciones consisten en la forma riesgosa en que se realizaron préstamos e inversiones, sin una adecuada regulación financiera, así como de la pérdida de confianza de los inversionistas internacionales. A la crisis de 1997 se le llamó “frenada repentina” y esto explica adecuadamente la causa que originó el nuevo tipo de crisis en el mundo.
Al inicio de los años noventa Tailandia, Corea, Indonesia, Filipinas y Malasia habían logrado altas tasas de crecimiento económico por décadas y la comunidad internacional presionó para que abrieran sus economías al capital internacional quitando trabas en los sectores financieros. Los capitales entraron como préstamos de corto plazo. En 1996 estos capitales representaron 93 mil millones de dólares. Para 1997 los capitales salieron en un monto de 12 mil millones de dólares. Se dice que la pérdida de confianza provino de problemas financieros en el sector industrial coreano.
El contagio financiero se esparció entre los países por medio de los tipos de cambio, cuando un país devalúa su moneda tiene una oportunidad mayor para exportar dado que sus mercancías se abaratan, los países competidores altamente dependientes de las exportaciones se ven presionados a devaluar también, que aunado a las salidas de capital agravan el problema inicial. La combinación de ser un país orientado a las exportaciones y también dependiente del capital internacional resulta explosiva.
Esto debiera ser una lección para ser tomada en cuenta por México, no obstante se nos dice que la alta reserva de dólares en Banco de México atempera el riesgo, lo cual es cierto, aunque algunos todavía recordemos la salida frenética de capitales en los errores de diciembre de 1994, y también es cierto que esta reserva monetaria que ahora es de 76 mil millones de dólares de divisas no se usa productivamente.
A diferencia de lo ocurrido en México, luego de la crisis de 1994, los países asiáticos tuvieron una recuperación económica que, entre 1999 y 2005, ha producido un crecimiento del ingreso por habitante de 8.2% anual, una tasa de 9% anual en la inversión y un crecimiento de la inversión extranjera directa (no especulativa) que se incrementa 17.5% cada año.
Entre las medidas que se tomaron están los controles a la entrada de capital internacional, sobre todo de corto plazo, fijando montos máximos de compra de instrumentos financieros y obligando a realizar depósitos no sujetos a interés que se devuelven en forma total, transcurrido un año. Una medida similar se tomó por el gobierno de China en fechas recientes lo que ocasionó salidas de capitales con la consecuente caída en las bolsas de valores.
La importancia de la economía China en el mundo es creciente, por ello la mayor interdependencia de este país con el resto del mundo, tan solo la participación de China en la producción mundial aumentó de 2000 al 2006 de 3.8% a 5.5%, una contribución por encima de Alemania. Estas cifras van en aumento toda vez que el crecimiento de la economía china presenta tasas de crecimiento del 10% anual, que es superior a la mayor parte de los países del mundo. Los datos presentados se refieren a la economía real -producción, empleo, exportaciones- en contraparte se tiene el sistema financiero que en China representa cerca de 1,362 millones de dólares, aproximadamente el 50% del tamaño de su economía real y también con un crecimiento muy fuerte. La rentabilidad en este sistema financiero en 2006 fue de 130%, por lo cual la caída de los días recientes es solamente una contingencia. De hecho en México el crecimiento de la bolsa de valores ascendió a 40% el año pasado.
La FED , el Banco de la reserva federal de Estados Unidos, que es la autoridad monetaria de ese país, considera que si las tasas de crecimiento se mantienen negativas por más de 2 meses en forma consecutiva, se debe dar por sentado el inicio de una recesión, en México no se siguen estas sanas reglas por que no se quiere dar la alarma de esta prolongada recesión económica que vivimos, o cuando menos estancamiento crónico, pero la FED tiene también reglas para el caso de la bolsa de valores, que allá es el índice industrial Dow Jones y que en general coinciden en que caídas de más del 10% son signo inequívoco de crisis, en el caso de la burbuja bursátil en Shangai la caída fue del 8.8%, y sin embargo no se decretó la crisis, ni una señal preventiva, aunque estuvo cerca.
La Bolsa Mexicana de Valores, perdió en una sola jornada el 27 de Febrero 5.8%, y ahora el 13 de Marzo sufrió una caída del 2,46%, causada ahora por una crisis financiera de la inmobiliaria New Century, que se le prohibió cotizar en el Dow Jones, luego de evidenciar fraude en su contabilidad, y no es más que la punta de un iceberg, de lo que se anuncia como la recesión en la Economía Norteamericana y del sector de construcción e inmobiliarias.
* Taller de Economía Social y Políticas Públicas. Facultad de Economía de la UNAM
Comentario: por eso estén pendientes del video que será publicado en dos días por la SHP del Gobierno Legítimo de México. Al menos en el caso de México considero yo que la salida a sendas crisis que pegan en muchas naciones está en su iniciativa de cambio, pero de inmediato debe llevarse acabo. Nuestro país tiene riqueza, el problema es que se la han agandallado a penas decenas de personas y familias y pos así no tiene chiste... ¿interesante no creen?, el mundo va a sufrir ya en muchos sentidos, las consecuencias de su indiferencia hacia su misma humanidad y hacia Dios su creador.
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